Gianni Infantino, presidente de la FIFA.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Reuters

Fútbol

FIFA cambia las normas para la final del Mundial: cobrará 70 euros a quienes quieran asistir a la rueda de prensa

La información publicada por el Daily Mail señala que los aficionados compartirán espacio con los periodistas que atiendan a los entrenadores.

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Carlos Serrano
Publicada

La FIFA vuelve a situarse en el centro de la polémica. El organismo presidido por Gianni Infantino ha encadenado numerosas polémicas a lo largo del Mundial y, a escasas horas de la gran final, ha sumado un nuevo episodio que ha generado un intenso debate entre aficionados y profesionales de la información.

Durante todo el torneo, la gestión del organismo rector del fútbol ha sido objeto de críticas por diferentes motivos. Las decisiones arbitrales, el trato dispensado a aficionados y periodistas, las pausas de hidratación o la intromisión de Trump han alimentado una larga lista de asuntos polémicos. Ahora, una nueva decisión amenaza con aumentar todavía más el malestar.

Según desveló el diario británico Daily Mail, la FIFA permitirá que los aficionados asistan a las ruedas de prensa oficiales previas a la final del Mundial, aunque únicamente previo pago.

El acceso tendrá un coste de 60 libras esterlinas -alrededor de 70 euros- y permitirá presenciar las comparecencias de los dos entrenadores finalistas, además de la intervención del propio Gianni Infantino, que también participará en el acto institucional previo al partido más importante del campeonato.

La iniciativa forma parte del acuerdo firmado entre la FIFA y Fanatics, la compañía estadounidense especializada en merchandising deportivo y experiencias para aficionados.

Gianni Infantino, presidente de FIFA, en uno de los partidos del Mundial.

Gianni Infantino, presidente de FIFA, en uno de los partidos del Mundial. Reuters

Como consecuencia de esta alianza nació el Fanatics Fest, un gran evento que se celebra en el Javits Center de Nueva York coincidiendo con la disputa del Mundial.

Además de ofrecer un espacio para seguir en directo la final, el festival comercializa diferentes experiencias exclusivas, entre ellas el acceso a una zona habitualmente reservada para los medios de comunicación durante las ruedas de prensa oficiales.

Las entradas para la jornada del viernes, cuyo precio ronda los 70 euros, incluyen precisamente esa experiencia, difuminando una frontera que tradicionalmente había permanecido separada: la existente entre los espacios destinados al trabajo de la prensa y las actividades para el público general.

Una decisión que ha despertado críticas entre numerosos periodistas, al considerar que convierte un acto informativo en un producto de entretenimiento y pago.

El evento, sin embargo, va mucho más allá de las comparecencias oficiales. A lo largo del fin de semana, los asistentes podrán participar en sesiones de firmas, encuentros y fotografías con algunas de las grandes leyendas del fútbol internacional.

Figuras como Kaká, David Beckham, Roberto Carlos o Wesley Sneijder forman parte del cartel de invitados, aunque la mayoría de estas experiencias requieren el pago de tarifas adicionales.

Más de 100€ por una fotografía

Los precios de algunas de estas actividades también han llamado la atención. Una fotografía con el exdefensa inglés Rio Ferdinand supera los 100 euros, mientras que otros futbolistas invitados cuentan igualmente con tarifas específicas para autógrafos o instantáneas.

Incluso Vozinha, histórico guardameta de la selección de Cabo Verde, figura entre los protagonistas del evento con sesiones de pago para los aficionados que deseen conocerle personalmente.

Vozinha agradeciendo a los aficionados tras el España - Cabo Verde.

Vozinha agradeciendo a los aficionados tras el España - Cabo Verde. Reuters

Esta estrategia comercial llega en un momento en el que la FIFA ya estaba siendo cuestionada por otros aspectos relacionados con la organización del torneo.

Uno de los principales focos de crítica ha sido el elevado precio de las entradas para muchos encuentros, así como las pausas de hidratación, cuya duración ha permitido a las cadenas de televisión introducir nuevos bloques publicitarios durante los partidos.

A ello se suma otra decisión que tampoco ha estado exenta de controversia: la introducción de un espectáculo de medio tiempo en la final del Mundial.

La previsión es que el descanso se prolongue hasta cerca de 30 minutos, el doble de los 15 que contemplan habitualmente las Reglas de Juego, con el objetivo de albergar una actuación musical de gran formato.

Una medida impulsada por la FIFA que ha generado dudas tanto entre las televisiones como entre distintos sectores del fútbol, al entender que supone alterar el desarrollo tradicional del encuentro más importante del calendario futbolístico.

Con esta última iniciativa, la FIFA continúa explorando nuevas vías de monetización alrededor de su principal competición, aunque el precio a pagar en términos de imagen vuelve a situar a Gianni Infantino y al máximo organismo del fútbol mundial bajo el foco de las críticas.