Montaje de la abuela de Brahim Díaz y el jugador.

Montaje de la abuela de Brahim Díaz y el jugador. Diseño: EE

Fútbol

Puri, abuela de Brahim: "Podía elegir jugar con España o Marruecos porque es hijo tanto de su padre como de su madre"

La persona que más marcó la infancia del malagueño rememora cómo su entorno siempre tuvo claro que su talento lo llevaría lejos y analiza las razones que le llevaron a decantarse por la selección de Marruecos.

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C. S.
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La abuela de Brahim Díaz, Puri, ha vuelto a rememorar la infancia del futbolista del Real Madrid, desvelando cómo el talento del malagueño era evidente desde que apenas daba sus primeros pasos con un balón.

Según relata, el futbolista ya destacaba con solo dos años por una calidad impropia de su edad. Jugaba en la calle con una naturalidad que sorprendía a quienes lo veían, mientras su bisabuela repetía con absoluta convicción que aquel niño llegaría muy lejos, aunque entonces muchos interpretaran esas palabras como el entusiasmo propio de cualquier familia.

El tiempo terminó dándole la razón. Aquel niño que sobresalía entre sus amigos acabó alcanzando la élite del fútbol, convirtiéndose en jugador del Real Madrid y en internacional con Marruecos, un recorrido que su familia contempla hoy con orgullo al comprobar cómo aquellas primeras intuiciones se hicieron realidad.

Puri también se refirió a uno de los momentos más relevantes de la carrera de Brahim: su elección entre España y Marruecos.

La abuela explicó que el futbolista siempre tuvo libertad para decidir qué selección quería representar. "Es hijo de su padre y de su madre, podía elegir las dos", afirmó, reflejando la normalidad con la que la familia afrontó un proceso que generó un intenso debate en el ámbito futbolístico.

Brahim Díaz, con la selección de Marruecos.

Brahim Díaz, con la selección de Marruecos. Reuters

Finalmente, Brahim optó por vestir la camiseta de Marruecos, una decisión que reforzó sus vínculos con el país norteafricano y con la que ha terminado consolidándose como una de las referencias de la selección.

Desde el entorno del jugador sostienen que la Federación Española nunca llegó a trasladarle un proyecto convincente ni mostró una apuesta firme para incorporarlo de manera definitiva, circunstancia que terminó facilitando su decisión de representar a Marruecos.

La Copa África supuso uno de los momentos más complicados de su trayectoria reciente. El penalti fallado en la final dejó muy tocado al futbolista, que vivió con enorme frustración la derrota de Marruecos y necesitó varios días para asimilar el golpe.

Sin embargo, el malagueño volvió a demostrar una de las cualidades que mejor definen su carrera: la capacidad para sobreponerse a la adversidad.

Con el paso de las semanas recuperó la confianza y regresó a su mejor nivel, confirmando que su fortaleza mental es tan importante como su talento sobre el césped.

Aunque su calidad fue evidente desde la infancia, Brahim ha construido su carrera a base de trabajo y constancia.

Solo durante su etapa en el Milan consiguió disfrutar de continuidad como titular, mientras que tanto en el Manchester City como en el Real Madrid ha tenido que competir por cada minuto sobre el terreno de juego.

Lejos de rendirse, ha sabido aprovechar cada oportunidad para reivindicarse, consolidándose como un futbolista desequilibrante, capaz de aportar goles, asistencias y soluciones en los momentos de mayor exigencia.

Aquella confianza que su familia depositó en él cuando apenas era un niño terminó convirtiéndose en realidad.

Lo que comenzó con un pequeño que destacaba jugando en la calle ha dado paso a un futbolista consolidado en la élite europea y convertido en una de las grandes figuras del fútbol marroquí.