Martin Odegaard, celebra en este Mundial 2026.

Martin Odegaard, celebra en este Mundial 2026. REUTERS

Fútbol

Martin Odegaard, 27 años: "Tenía una buena familia y una buena vida, era un niño al que le encantaba el fútbol"

El jugador del Arsenal está brillando ahora en el Mundial y jugará los octavos de final contra Brasil.

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A. M.
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Martin Odegaard es hoy el líder indiscutible del Arsenal y uno de los centrocampistas más creativos de Europa. Sin embargo, mucho antes de los focos de la Premier League y de la abrumadora presión mediática que supuso fichar por el Real Madrid con tan solo 16 años, hubo un niño en la localidad noruega de Drammen cuya única preocupación era tener un balón en los pies.

Los inicios del mediapunta nórdico estuvieron marcados por una normalidad idílica, pero empapada de una dedicación casi extrema hacia el deporte. Al echar la vista atrás hacia su etapa formativa, el propio jugador describe aquel entorno con nostalgia y claridad: "Tenía una buena familia a mi alrededor, buenos amigos, una buena vida. Era solo un niño al que le encantaba el fútbol. De verdad, de verdad me encantaba. Estaba obsesionado", comentó en una carta en The Players' Tribune.

Esa obsesión se traducía en horas interminables de partidos en las canchas de asfalto y césped artificial de su barrio. Para Odegaard, jugar no era un mero pasatiempo, sino una competición feroz que forjó su carácter.

De hecho, su nivel de autoexigencia desde pequeño era tal, que hoy observa a las nuevas generaciones con cierta perplejidad: "A veces, cuando vuelvo a casa ahora, veo a niños en esa misma cancha charlando, tirando a puerta tranquilamente y pienso: ¿Qué están haciendo? Así no jugábamos mis amigos y yo".

Curiosamente, mientras su prodigiosa técnica de zurda se pulía al aire libre en Noruega, en su interior ya se estaba gestando un vínculo invisible con el club que le daría su hogar futbolístico definitivo.

No fue una pasión heredada de su padre, sino algo puramente instintivo. "Siempre he tenido una extraña conexión con el Arsenal. Empezó mucho antes de que fichara. Ni siquiera sé muy bien cómo explicarlo, salvo con una pequeña anécdota", relata el ahora capitán gunner.

La anécdota revela a un chaval que, a pesar de vivir en las calles, encontró en una pantalla el preludio de su carrera. "Nunca me han gustado mucho los videojuegos. Soy de esa generación que siempre jugaba al aire libre, pero la única excepción era FIFA . Jugaba sobre todo al modo Carrera. ¿Sabes?, donde te conviertes en el entrenador". En ese universo virtual, su equipo elegido para gestionar y triunfar era, precisamente, el Arsenal.

Tras saltar al estrellato mundial siendo solo un adolescente, el prodigio noruego tuvo que curtirse a base de cesiones en Holanda y España. El salto del modo Carrera a la vida profesional le enseñó que el éxito requiere paciencia y resiliencia.

Como él mismo reflexiona hoy con madurez: "Ha sido un camino muy distinto al que imaginaba en FIFA . En la vida real, no puedes simplemente elegir adónde quieres ir y esperar que todo sea perfecto".

Aquel niño obsesionado de Drammen tuvo que dar muchos rodeos, pero finalmente encontró en el norte de Londres esa perfección que soñaba en la consola.