Fabián Ruiz, junto con su madre.

Fabián Ruiz, junto con su madre. Captura de redes

Fútbol

Fabián Ruiz, 30 años: "Mi madre tuvo que sacarnos adelante sola a mis hermanos y a mí. No ganaba mucho y no fue fácil"

El sevillano siente especial devoción hacia Chari Peña, quien trabajaba de lunes a domingo limpiando para que a sus hijos no les faltara de nada.

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C. S.
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La historia de Fabián Ruiz ayuda a entender por qué el internacional español nunca ha ocultado el orgullo que siente por sus raíces y por su familia.

Nacido el 3 de abril de 1996 en Los Palacios y Villafranca (Sevilla), creció en un hogar humilde donde las dificultades económicas marcaron buena parte de su infancia. La separación de sus padres, cuando apenas tenía doce años, supuso un punto de inflexión para la familia.

A partir de ese momento, su madre, Chari Peña, asumió sola la responsabilidad de sacar adelante a sus tres hijos. "Mi madre tuvo que sacarnos adelante sola a mis hermanos y a mí. No sé cuánto ganaba, pero no mucho. Y con una casa, tres hijos, los estudios, llevarme a mí a entrenar al Betis… No fue fácil, lo pasamos mal económicamente", recordó el futbolista.

Mientras Fabián despuntaba en las categorías inferiores del Real Betis, su madre trabajaba de lunes a domingo en labores de limpieza para que a sus hijos no les faltara nada. El apoyo de una de sus tías también fue clave durante aquellos años especialmente complicados.

"Afortunadamente tuvimos la ayuda de mi tía, que tampoco estaba muy bien económicamente, pero nos dio un gran apoyo, sobre todo a mi madre. Por fortuna, nos ha llegado la recompensa con el fútbol", rememoró.

Fabián Ruiz, en un entrenamiento de la Selección.

Fabián Ruiz, en un entrenamiento de la Selección. Reuters

El propio Real Betis desempeñó un papel importante en la historia de la familia. Mientras el centrocampista seguía creciendo en la cantera verdiblanca, Chari encontró trabajo como personal de limpieza en las instalaciones del club, incluidos los vestuarios en los que su hijo se preparaba antes de cada entrenamiento.

El futbolista ha reconocido que, durante su adolescencia, aquella situación le provocaba cierta incomodidad. "Al principio me daba un poco de vergüenza porque ella limpiaba los vestuarios del Betis y yo me cambiaba allí".

Sin embargo, con el paso de los años, ese sentimiento dio paso a una profunda admiración hacia el esfuerzo y el sacrificio de su madre. "Después fue todo lo contrario. Sentía orgullo de ver a mi madre trabajando allí y haciendo todo lo posible por nosotros", expresó en la entrevista concedida al ABC.

Su cambio de vida

El gran giro en la vida de la familia llegó en 2018, cuando el Nápoles apostó por su fichaje. El salto al fútbol italiano transformó por completo su situación económica y permitió a Fabián devolver parte de todo lo que había recibido.

Una de las primeras decisiones que tomó fue convencer a su madre para que dejara de trabajar. "Tuve la suerte de poder permitirme sacarla de trabajar y tirar yo de mi familia, y sin ninguna duda lo hice. Al principio le costó, se lo pensó mucho tiempo. Era su rutina, y dejarlo de golpe le costó. Luego disfrutó mucho de poder venir conmigo a Nápoles, a verme jugar, a estar conmigo y mis hermanos".

Desde entonces, el internacional español ha procurado que su familia no vuelva a atravesar dificultades económicas. "A mi familia nunca le va a faltar nada. Todos tienen ahora una casa y un coche. Eso es lo más importante para mí. Siempre que tenga la suerte de estar bien económicamente, no les faltará nada. Ellos son muy humildes y hasta les cuesta pedirme algo. Somos una familia humilde, llana, del pueblo".