Joselu Mato antes de un viaje

Joselu Mato antes de un viaje Redes sociales

Fútbol

El éxito de Joselu Mato fuera del fútbol: 600.000€ anuales de facturación y una marca personal consolidada

El que fuera delantero del Real Madrid se ha cuidado mucho de manejar su patrimonio más allá del terreno de juego.

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Joselu Mato no solo ha sabido rentabilizar su talento de cara a portería, sino que también ha construido de manera discreta un sólido entramado de negocios centrado en el sector inmobiliario y en la gestión profesional de sus ingresos fuera del campo.

El exdelantero del Real Madrid, que actualmente compite en el fútbol de Qatar, se ha convertido en el ejemplo perfecto de futbolista que mira más allá de los terrenos de juego para asegurar su futuro económico. A través de la inversión en el ladrillo, el ariete ha encontrado el pilar fundamental sobre el que sostener su patrimonio de cara a los años venideros.

El núcleo de su actividad empresarial se encuentra en Trilandia 92 Inversiones, una sociedad que comparte con su cuñado y excompañero en el conjunto blanco, Dani Carvajal.

Esta compañía funciona como una patrimonial inmobiliaria de corte clásico cuyo propósito principal es la compra, gestión y explotación de pisos y diferentes inmuebles de calidad.

Su finalidad es destinarlos al mercado del alquiler para consolidar una cartera fuerte y diversificada que garantice ingresos recurrentes cuando el fútbol deje de ser su motor financiero principal. Además, la sociedad cuenta con la capacidad legal para urbanizar terrenos y participar en otras empresas del sector.

Los datos económicos de este proyecto reflejan que no se trata de una inversión menor, sino de un modelo de gestión altamente profesionalizado. Trilandia 92 cuenta con unos activos que rondan los 15 millones de euros y genera una cifra de negocio anual cercana a los 600.000 euros, procedentes de las rentas de sus propiedades.

Asimismo, en su último ejercicio conocido, la entidad registró unos beneficios netos de aproximadamente 170.000 euros, unas cifras que sitúan a ambos futbolistas en una liga empresarial muy seria y alejada de las inversiones esporádicas.

Antes de centrarse de lleno en este gran proyecto patrimonial, Joselu ya había tomado una decisión estratégica muy común entre la élite deportiva al canalizar sus acuerdos comerciales y publicitarios mediante una estructura propia.

A través de la sociedad Joselu Mato Sport SL, el delantero articuló la explotación de sus derechos de imagen, centralizando allí sus campañas publicitarias y contratos con marcas.

Aunque esta empresa figura actualmente como extinguida, su creación demostró una intención clara de separar sus ganancias puramente deportivas de la estructura fiscal que ordenaba sus ingresos comerciales, preparando el terreno para mantener el valor de su marca personal en el futuro.

Mientras consolidaba este patrimonio, Joselu ha mantenido su rendimiento al máximo nivel deportivo en una carrera que le ha llevado por clubes como el Celta, Hoffenheim, Deportivo, Newcastle, Alavés y Espanyol.

Tras completar un año histórico en el Real Madrid con goles decisivos en Liga y Champions, el ariete decidió poner rumbo a Qatar, un movimiento que combinaba el plano deportivo con una propuesta económica ideal para apuntalar el futuro familiar y sus inversiones. De este modo, Joselu ha demostrado una enorme capacidad para reinventarse dentro de las áreas de juego y, al mismo tiempo, ha diseñado su propio plan para seguir anotando tantos en forma de rentas cuando el balón deje de rodar.