Montaje de Simeone como entrenador del Atlético de Madrid junto a momento en el que fue agredido con la Lazio.

Montaje de Simeone como entrenador del Atlético de Madrid junto a momento en el que fue agredido con la Lazio. Diseño: Deportes EE

Fútbol

Simeone, entre la obsesión por la Champions y su ceja rota ante el Arsenal: la redención pasa por romper un dato demoledor

El entrenador del Atlético de Madrid busca su tercera final de Champions y para ello deberá ganar lejos del Metropolitano, algo que únicamente ha hecho en el 22,7% de sus veces en un duelo de eliminatoria.

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Simeone carga con una obsesión que define su era en el Atlético de Madrid: conquistar la Champions, el título que aún se le escapa tras 14 años al frente del banquillo rojiblanco.

No basta con las dos finales alcanzadas (2014, 2016); es la competición que valida su legado, el santo grial de un técnico que ha transformado al Atleti en un fortín de carácter y resultados. Ahora, a 90 minutos de otra nueva final, esa pulsión se intensifica: el Arsenal y el Emirates se presentan como el siguiente campo de batalla para soñar con la tercera oportunidad de levantar la Orejona.

El Cholo rechaza cualquier narrativa de "deuda histórica" con Europa. "No nos debe nada nadie; las cosas se merecen y se logran", declaró en la previa de la ida que acabó con 1-1 en el Metropolitano. Días más tarde, invocó a la afición como motor imparable: "Es extraordinario que el Atlético esté en semifinales otra vez. Esa fe e ilusión de nuestra gente nos va a impulsar hacia adelante".

Más todavía contra el Arsenal, un rival que no es neutral para Simeone. De hecho ya le dejó una cicatriz imborrable hace 26 años. Fue en octubre de 2000, fase de grupos de la Champions 2000-01, en el Olímpico de Roma con la Lazio.

Los italianos ganaban 1-0 por Nedved cuando, en el minuto 56 durante un córner, el defensa francés Gilles Grimandi le propinó un puñetazo directo en la ceja derecha, sin balón de por medio. Simeone cayó ensangrentado, se levantó furioso exigiendo roja al árbitro, pero solo vio amarillas para Martin Keown (del Arsenal) y Nesta (que lo retuvo).

Vendado a la fuerza, el Cholo siguió luchando hasta el final. La UEFA suspendió después a Grimandi con tres partidos, pero la imagen de Simeone con la ceja rota se grabó como símbolo de su garra indómita: jugador guerrero entonces, técnico implacable ahora.

Momento en el que Simeone es agredido durante su etapa en la Lazio.

Momento en el que Simeone es agredido durante su etapa en la Lazio.

Aquella noche romana no fue un episodio aislado, sino el reflejo de un carácter que siempre ha desafiado lo imposible. Simeone, con 30 años, encarnaba la rabia contenida que hoy destila en cada gesto, cada grito desde la banda. El Arsenal, cuna de esa herida, regresa como un eco del pasado, un rival que obliga al Cholo a revivir su propia historia de sangre y orgullo.

La redención no espera; se fuerza. Simeone lo sabe: la Champions se arranca con uñas, dientes y memoria selectiva. Esta semifinal es su lienzo para pintar su tercera final, cerrando el círculo de una obsesión que no admite tregua.

Un dato demoledor

El Atlético de Madrid está a 90 minutos, 120 a lo sumo, de disputar su cuarta final de Champions. Para ello, todo lo que no sea perder le será suficiente. No es la peor de las situaciones, pero existe un precedente alarmante para los de Simeone.

Y es que, desde su llegada al banquillo rojiblanco, el Atleti ha disputado 22 partidos de eliminatoria fuera del Calderón o el Metropolitano. Todo ello con un balance de 5 victorias, 4 empates y 13 derrotas. Es decir, un 59,09% de las veces se quedaría fuera si se cumplen esos precedentes.

Esta temporada ha jugado tres veces lejos de su estadio en una eliminatoria logrando una victoria, un empate y sufriendo únicamente una derrota. El triunfo llegó precisamente en la última ronda, la de cuartos de final, en la que dejó muy de cara su serie contra el Barça.

Centrando el foco en los equipos ingleses, Simeone ha ganado dos veces y ha perdido cuatro en sus seis visitas al país británico. Ha caído frente al Tottenham (25-26), Chelsea (20-21), Liverpool (19-20, aunque fue a la prórroga y acabó pasando) y Leicester (16-17).

Los jugadores del Atlético de Madrid celebran su victoria contra el Chelsea en 2014.

Los jugadores del Atlético de Madrid celebran su victoria contra el Chelsea en 2014. Atlético de Madrid

Por su parte, ha sido capaz de ganar al Manchester United (0-1 en la temporada 20-21) y al Chelsea por 1-3 en el curso 13/14.

Precisamente es en esa eliminatoria contra el cuadro londinense en la que se tiene que fijar el Cholo y su Atlético. En aquella ocasión también eran unas semifinales que acabaron con empate 0-0 en la ida en el Calderón. Estas llegan en la misma situación y con prácticamente la obligación de los colchoneros de asaltar el Emirates.