Montaje del pueblo donde desconecta Zubimendi.

Montaje del pueblo donde desconecta Zubimendi. EE

Fútbol

El refugio de Zubimendi en un pueblo de 139 habitantes: una piscina fluvial, cuna del primer queso DOP y escenario de cine

El centrocampista del Arsenal se refugia en un pueblo del Pirineo Navarro situado a dos horas de San Sebastián, su ciudad natal.

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En un mundo donde el fútbol de élite se mueve entre focos, estadios colosales y una presión constante, Martín Zubimendi ha encontrado su antídoto particular en el silencio del Pirineo navarro.

El centrocampista donostiarra, conocido por su temple en el campo, busca la misma serenidad fuera de él, y la ha hallado en Uztárroz, un pequeño tesoro de piedra y tejados inclinados que apenas cuenta con 139 habitantes.

Este rincón del Valle de Roncal no es un destino de paso; es un refugio de resistencia. En sus calles, el tiempo parece haberse detenido, ofreciendo a Zubimendi el anonimato que solo un pueblo de esta escala puede brindar.

Aquí, el futbolista se despoja de la camiseta de la Selección y del Arsenal para ser simplemente uno más de la cuadrilla, paseando a su perra Lea por senderos donde el único ruido es el del viento entre los pinos o el fluir del agua.

Precisamente el agua es uno de los grandes atractivos de Uztárroz. Durante los meses de calor, el pueblo presume de su piscina fluvial, un remanso natural en el cauce del río que se convierte en el epicentro de la vida social. Es el lugar donde los vecinos se refrescan y donde la sencillez del verano se manifiesta en su forma más pura: un chapuzón en aguas cristalinas rodeado de montañas.

Zubimendi celebra un gol con el Arsenal

Zubimendi celebra un gol con el Arsenal John Walton PA Wire / dpa

Pero Uztárroz también alimenta el cuerpo. Es, con orgullo, la cuna del queso Roncal, el primero en España en obtener la Denominación de Origen Protegida. Visitar su Museo del Queso y la Trashumancia es entender la identidad de un pueblo que ha vivido del pastoreo durante siglos.

Para Zubimendi, este entorno rural representa una vuelta a lo auténtico, lejos de los lujos artificiales del deporte profesional.Su belleza es tal que no ha pasado desapercibida para el séptimo arte. Uztárroz ha sido escenario de cine en películas como Obaba o Lo nunca visto, pero la anécdota más fascinante es su conexión con el país del sol naciente.

Hace años, un equipo de rodaje japonés buscaba el "paisaje europeo ideal" y quedó prendado de sus calles. La admiración fue tal que la estrella nipona Ken Ogata forjó un vínculo especial con el lugar, e incluso una familia japonesa llegó a mudarse al pueblo, atraída por esa mística pirenaica que mezcla la piedra navarra con una paz casi zen.

En este rincón de 139 personas, Zubimendi no solo descansa; se reconstruye. Entre el sabor del queso curado, el frío de su piscina natural y las historias de cine que guardan sus muros, el mediocampista encuentra la paz necesaria para seguir dominando el centro del campo.