Pablo Barrios, en un fotomontaje.

Pablo Barrios, en un fotomontaje.

Fútbol

El pueblo de Pablo Barrios, futbolista del Atlético: referencia de ganado, cruce de caminos y atardeceres de foto

El jugador del conjunto colchonero tiene vínculo con este pequeño pueblo de Guadalajara que cuenta con una gran historia.

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A. M.
Publicada

Pablo Barrios es uno de los jóvenes valores del Atlético de Madrid, un centrocampista nacido en Madrid el 15 de junio de 2003, criado en el barrio de Moratalaz y formado en la Escuela Deportiva Moratalaz antes de pasar por la cantera del Real Madrid y enrolarse definitivamente en el Atleti.

Pero detrás de su historial futbolístico hay un vínculo entrañable con un pequeño municipio de Guadalajara: Maranchón, un pueblo que se ha convertido en su "pueblo de siempre" familiar y que guarda una historia fascinante entre parameras, atardeceres y recuerdos de ganado.

Maranchón es un municipio de apenas mil habitantes, situado en el alto de la sierra del Ducado, en pleno Señorío de Molina-Alto Tajo.

Desde el siglo XVIII se convirtió en un centro boyante de trata de ganado, especialmente mular, con una gran feria anual y un mercado semanal que atrajo a comerciantes y tratantes de toda España. Este pasado hizo que muchas familias acumularan riqueza y construyeran las casonas señoriales de piedra que hoy rodean la plaza y dan al casco urbano un aire sobrio y señorial, muy típico de la arquitectura de esta comarca.

La villa, independiente del ducado de Medinaceli desde 1769, fue creciendo en el siglo XIX y principios del XX gracias a la trata y al comercio, hasta que la mecanización de la agricultura hizo que el negocio de ganado decayese y el pueblo entrara en una fase de relativa calma.

Hoy, ese declive se ha convertido en encanto: Maranchón ofrece un aire "asolado" y sereno, con calles despejadas, casas antiguas bien conservadas y un entorno rural de gran pureza, muy apreciado por quienes buscan un turismo más pausado y rural.

Cruce de caminos 

El encanto de Maranchón también está ligado a su situación geográfica. El pueblo está situado en un crucero de caminos y sobre trazados de rutas históricas, incluyendo antiguas cañadas reales y sendas cercanas a calzadas romanas.

Esa condición de cruce de caminos hizo que fuera un punto de paso natural para ganado, comerciantes y viajeros, y hoy se traduce en numerosos senderos y rutas para senderismo, cicloturismo y paseos en bici que se adentran en el Parque Natural del Alto Tajo y en otras áreas protegidas cercanas.

Además, el entorno de Maranchón está muy vinculado a resonancias literarias y patrias: el municipio se encuentra en tierras recorridas por el héroe del Cantar de Mío Cid, y se considera parte de la ruta del Camino del Cid, lo que suma un plus de interés histórico-cultural para quienes visitan la zona.

Atractivo turístico

El visitante puede disfrutar de la paramera de la sierra del Ducado, con amplios horizontes abiertos, cielos muy despejados y temperaturas frescas incluso en verano, que hacen de Maranchón un lugar ideal para paseos, fotografía de paisaje y, sobre todo, atardeceres espectaculares.

El entorno permite también acercarse a rutas naturales como el Parque Natural del Alto Tajo, el Barranco del Río Dulce o la Cascada del Gollorio, combinando visita histórica y escapada al aire libre.

El vínculo

Para muchos aficionados, saber que Pablo Barrios tiene un vínculo sentimental con Maranchón suma un plus de humanidad a su figura.

El futbolista nació en Madrid y creció en Moratalaz, pero su familia guarda fuertes raíces en el pueblo, donde él ha pasado veranos y momento de desconexión fuera del bullicio de la ciudad.

Así, cada vez que el centrocampista del Atlético de Madrid menciona sus veranos en el campo, en el fondo está hablando de ese crisol de ganado, caminos y puestas de sol que define tanto a Maranchón como a su propia historia futbolística: una trayectoria hecha de contrastes, entre el barrio madrileño y el pueblo de ganado, entre el hormigón y la paramera.