Los jugadores del Bayern de Múnich celebran el gol de Kane. REUTERS
Camavinga se lleva por delante el buen trabajo del Real Madrid en Múnich y el Bayern se cuela en las semis de Champions
La expulsión absurda del francés, rigurosa por dilatar la puesta en marcha de una jugada, se llevó por delante el buen trabajo de los blancos, que exigieron hasta el final a los germanos.
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Mucho se va a acordar Camavinga de Múnich. Seguramente sea un borrón que nunca se vaya a poder quitar de su cabeza. El francés dejó de forma absurda al Real Madrid con un jugador menos en el momento crítico de la eliminatoria ante el Bayern y los germanos no perdonaron. [Bayern de Múnich 4 - 3 Real Madrid: narración y estadísticas del partido de Champions]
La expulsión, rigurosa hasta el extremo por dilatar la puesta en marcha de una jugada, marcó un partido que iba camino de la prórroga. Pero en cuanto el Real Madrid se quedó con diez el Bayern olió la sangre y se lanzó en tromba.
Cuatro minutos le bastaron al Bayern, del 86 al 90, para castigar la temeridad de Camavinga y echar por tierra el tremendo trabajo de los de Arbeloa durante tanto tiempo. Un final cruel para una temporada que, salvo milagro imposible, termina aquí y ahora para el Real Madrid.
🟥 Expulsado Camavinga. Segunda amarilla para el francés que deja con diez al Real Madrid tras 24 minutos sobre el césped. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/6cFpmawyzH
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Sin tregua
Hay cosas que solo se ven en las eliminatorias de Champions League. Lo que tiene esta competición, y más si está el Real Madrid de por medio, es algo extraordinario que nadie se acostumbra a ver por mucho que pasen los años.
Bayern y Real Madrid pusieron en Múnich una alfombra roja a la goleada. Se esperaba algo así, es cierto, pero el partido se sumió en una locura frenética desde el primer minuto.
Ese primer minuto en el que Arda Güler igualó la eliminatoria agradeciendo el regalo de Neuer. El portero del Bayern, uno de los mejores en el Bernabéu, iba a volver a las andadas en Alemania. Con un error bochornoso fuera del área le sirvió el balón en bandeja a Güler para que, con un disparo certero, anotara a puerta vacía desde larga distancia.
Arda Güler celebra su primer gol en Múnich. REUTERS
Apenas unos segundos, y el Real Madrid ya había conseguido lo que muchos daban por imposible, igualar la eliminatoria. Si había cierto pesimismo en torno a la remontada madridista, lo cierto es que enseguida se vio que en Alemania no andaban demasiado confiados pese al favoritismo.
El Bayern, que no sabe cambiar su estilo de juego, aceptó el desafío de golpes a mano abierta y sin cuartel. Por eso tardó apenas cinco minutos en igualar el partido y pegarle el primer mazazo al Real Madrid.
Kimmich sirvió un centro desde el costado izquierdo, a Lunin le obstaculizaron dentro del área pequeña, y Pavlovic remató de cabeza en la línea de gol sin ni siquiera tener que despegar sus pies del suelo. Vuelta al punto de partida.
Luis Díaz y Brahim Díaz, en el partido de Múnich. REUTERS
El partido poco a poco fue entrando en el guion previsto. El Bayern se hizo con el control de la posesión y el Real Madrid decidió replegar para aprovechar los numerosos espacios a la contra. Como le gusta.
Los germanos comenzaron a agobiar con el paso de los minutos, pero Mbappé avisó de que no estaba dispuesto a ver una celebración local en el Allianz Arena. Se quedaba mano a mano ante Neuer cuando apareció a última hora Laimer para incomodarle y provocar el fallo.
El Bayern aceptó que iba a tener que vivir con estos sustos. Mientras tanto, siguió a lo suyo como con un disparo de Olise que tocó en Mendy y se marcó a córner. Olise, el héroe bávaro de la ida, casi inadvertido en la vuelta.
Mbappé se queja en el partido ante el Bayern. EFE
Kimmich rozó el gol con una gran maniobra dentro del área y un disparo con la zurda, pero se encontró con una parada que cargó de moral a Lunin, demasiado dubitativo hasta el momento.
El Madrid cada vez salía menos, pero en el interior sabía que había conectado con el espíritu de las remontadas. Brahim fue objeto de falta en la frontal del área y Güler, que tenía la noche tontorrona, hizo el resto.
Su cara develaba algo antes del lanzamiento. Le pegó con la zurda, buscó la escuadra, y la ayuda de Neuer se sumó a la ecuación para convertirse en el 1-2. Lento y torpe, Neuer fue esta vez una lacra para su equipo.
Arda 𝑭𝒓𝒂𝒏𝒄𝒐𝒕𝒊𝒓𝒂𝒅𝒐𝒓 Güler.
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🪄🇹🇷 La delicatessen del turco para adelantar al Real Madrid. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/LzZJxFgNC8
Al Bayern le faltaba confianza. Temor o demasiado respeto hacia el Madrid, los de Kompany no estaban finos. Lo intentaron por medio de Gnabry o de Stanisic, que obligó a intervenir a Lunin, pero al rescate acudió el de siempre.
Tenía que ser Harry Kane. Upamecano filtró un pase interior, el inglés controló dentro del área y con una buena definición volvió a poner el empate. En un momento crítico además, porque quedaban tan sólo siete minutos para el descanso.
Harry Kane celebra su gol ante el Real Madrid. REUTERS
El Real Madrid reaccionó, y de qué manera. Encomiable la manera de competir del equipo blanco, que nunca se vino abajo pese a ponerse una y otra vez por delante en el marcador.
Vinicius, gris hasta el momento, se encontró con el larguero. Y justo antes del descanso Mbappé por fin vio portería. Bellingham robó, Vinicius lanzó la contra y encontró al francés en el momento justo. Kylian controló, remató y definió por bajo ante Neuer. Locura blanca total en Alemania al descanso.
La expulsión de Camavinga
No había gloria sin susto para el Real Madrid, así que nada más volver de los vestuarios llegó el primer aviso serio del Bayern. Luis Díaz entró en el área, amagó varias veces y su remate terminó tocando en Bellingham. La fortuna se alió con los de Arbeloa, porque ese balón se marchó por poco con Lunin batido.
No fue tan loca esta segunda parte como la primera, no en cuanto a llegadas y mucho menos en cuanto a goles. Neuer se resarció de los dos errores anteriores con un paradón de foto ante Mbappé, y la siguiente fue para los germanos con una acción tremenda de Trent para salvar el remate de Luis Díaz con todo a favor en el área.
Volvió el intercambio de golpes. Primero Valverde obligó a Neuer a intervenir con un buen disparo desde la frontal con la zurda, y después Lunin fue el que se lució con un paradón al disparo de Olise.
Arbeloa da instrucciones en Múnich. REUTERS
El jugador del Bayern fue entonándose con el paso de los minutos y aprovechó el desgaste de Mendy para crecer. Pero quien perdonó de verdad fue el Madrid. Mbappé destrozó a Tah primero en velocidad y luego con un quiebro, pero su centro no encontró rematador por muy poco.
Con todo por decidir, el partido entró en el tramo decisivo. Upamecano perdonó el empate con un remate en área pequeña que se fue por milímetros, y después Olise rozó el gol con un disparo con rosca.
El Madrid resistía en gran medida gracias a la exhibición de Militao en la zaga. Qué gran noticia para los blancos la recuperación del brasileño.
Neuer detiene el disparo de Mbappé. REUTERS
Todo se encaminaba hacia la prórroga. Con el tapón de los goles cerrado, parecía que no había otra opción. No hasta que entró en escena Camavinga. Arbeloa decidió tocar teclas y cambió lo que funcionaba en el centro del campo. Si dejó al francés en el banco de inicio fue por algo.
No tardó el centrocampista en cargarse con su primera tarjeta amarilla, clara y merecida. Más discutida fue, sin duda, la segunda, la que le valió la expulsión y la que se llevó por delante las opciones del Real Madrid.
Camavinga, en el momento de su expulsión. EFE
Camavinga hizo una falta, se llevó el balón para evitar que el Bayern jugara rápido y Vincic no lo dudó. Segunda cartulina amarilla y a la calle. Rigurosa. Más para Europa, más aún para unos cuartos de final. Mitad temeridad de Camavinga, mitad exceso de rigor del colegiado.
Hasta ahí llegó el Real Madrid. El Bayern olió la sangre y se lanzó con todo. En un abrir y cerrar de ojos Luis Díaz y Olise le dieron la vuelta al partido y cerraron el triunfo alemán.
Luis Díaz sentencia la noche.
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El Bayern Múnich 𝙚𝙡𝙞𝙢𝙞𝙣𝙖 al Real Madrid de la #UCL. #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/9i5Xx30rL8
Se le va a quedar un sabor de boca muy extraño al Real Madrid por este desenlace. Lo peleó, lo llegó a tener en la mano, y una acción rigurosa le dejó a las puertas de la machada. Ahora tendrá que cerrar el año con más pena que gloria en La Liga.
Bayern 4 - 3 Real Madrid
Bayern Múnich: Neuer; Stanisic (Davies, min. 45), Upamecano, Tah, Laimer; Pavlovic, Kimmich; Olise, Gnabry (Musiala, min. 61), Luis Díaz; y Kane.
Real Madrid: Lunin; Alexander-Arnold, Militao, Rüdiger, Mendy; Bellingham, Valverde, Güler; Brahim (Camavinga, min. 62), Mbappé y Vinícius.
Goles: 0-1, min. 1: Güler; 1-1, min. 6: Pavlovic; 1-2, min. 29: Güler; 2-2, min. 38: Kane; 2-3, min. 42: Mbappé; 3-3, min. 87: Luis Díaz; 4-3, min. 94: Olise.
Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia). Mostró cartulina amarilla a Militao (min. 40) y a Rüdiger (min. 70) por parte del Real Madrid y a Kompany (min. 42) por parte del Bayern Múnich. Además, expulsó a Camavinga por doble amonestación (mins. 78 y 87).
Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el Allianz Arena de Múnich ante cerca de 75.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del ex futbolista del Real Madrid José Emilio Santamaría