Maxi López, durante un partido con el FC Barcelona.

Maxi López, durante un partido con el FC Barcelona.

Fútbol

Maxi López, exfutbolista: "Lo máximo que he llegado a ganar durante mi carrera en un mes han sido 2,5 millones de euros"

C. S.
Publicada

Maxi López no huye de ningún tema de conversación y, sin rodeos, reveló que llegó a ganar 2,5 millones de euros en un solo mes durante su etapa en la élite del fútbol europeo.

Su confesión, realizada en un clima distendido de streaming, sirve como radiografía de una época dorada a nivel deportivo y económico, pero también como espejo del fenómeno salarial que rodea a los grandes clubes y a las competiciones más prestigiosas del mundo.

La escena transcurre en el canal de streaming de Mernosketti, uno de los espacios de moda para figuras que hoy marcan agenda digital. López, recientemente expuesto al gran público argentino por su paso por MasterChef Celebrity, se sometió al clásico juego de "Verdad o trago" y recibió una pregunta tan simple como incómoda: "¿Cuánto fue lo máximo que ganaste en un mes como futbolista?".

Al principio dudó, midió las palabras, pero el empuje de los streamers -que le recordaron su paso por el Barcelona y la Champions- termina por destrabar una cifra que, segundos después, hará estallar al estudio.

"Un mes, y por ejemplo, la Champions, el año ese, cuando llegó el recibo de sueldo y llegó con los premios y todo, dos y pico", lanzó Maxi, casi como si se tratara de un detalle menor. Del otro lado intentaron aterrizar la cifra: primero hablan de 2.000 dólares, luego de 3.000 euros, buscando un número que encaje en parámetros medianamente reconocibles para el hincha de a pie.

La corrección del exfutbolista, seca y precisa, rompe cualquier marco de referencia: "En euros… dos millones y medio".

Maxi López.

Maxi López.

La suma correspondía a su etapa en el Barcelona campeón de Europa, concretamente a la temporada 2005-2006, cuando el club azulgrana levantó la Champions League y los premios por objetivos se dispararon a niveles difícilmente imaginables fuera de ese ecosistema.

Maxi López no hablaba solo de un salario mensual, sino de un recibo inflado por primas, bonos y variables asociadas al éxito deportivo, una práctica habitual en los contratos de los grandes planteles del continente.

"Los números eran muy elevados, acordes al nivel de competencia en Europa", resumió el propio argentino al justificar la cifra ante la incredulidad general.

Detrás del impacto inicial, la historia de esos 2,5 millones en un mes encajaba en la trayectoria de un jugador que, sin llegar al estatus de superestrella, supo ocupar un espacio privilegiado en la industria.

Surgido de River, con pasos por Barcelona, Milan, Sampdoria y otros clubes europeos, Maxi López pertenecía a esa clase de futbolistas que construían fortuna a base de fichajes estratégicos, contratos en ligas con músculo económico y presencias en competiciones como la Champions League.

Su testimonio, puesto en contexto, confirmaba lo que se solía intuir desde fuera: más que un mes aislado de suerte, se trataba del pico visible de un sistema donde los premios por títulos podían multiplicar por varias veces el salario de un jugador.

En ese momento, ya retirado y reconvertido en personaje mediático y empresario -entre otros movimientos, había participado en la compra del Birmingham City, un club inglés que lo había incorporado a su estructura directiva-, López capitalizaba ese pasado para construir un presente que iba más allá del césped.

Su paso por realities de cocina, su presencia recurrente en streams y la naturalidad con la que hablaba de cifras que para muchos eran inalcanzables lo habían colocado en un lugar nuevo: el de figura que transitaba cómodamente entre el deporte, el entretenimiento y el negocio.

En definitiva, cuando Maxi López admitió que ganó 2,5 millones de euros en un mes, no solo desnudó la magnitud del dinero que circulaba en la cúpula del fútbol europeo, también ofreció una postal de una generación de jugadores que supo transformar goles y títulos en patrimonio, influencia y un rol protagónico en el espectáculo global que se construyó alrededor de la pelota.