Jules Koundé, durante un partido con el Barça.

Jules Koundé, durante un partido con el Barça. REUTERS

Fútbol

Jules Koundé, futbolista: "Me levanto a las 7, entreno durante cuatro horas y me doy un masaje entre sesiones"

El lateral francés, que llegó a acumular 103 partidos consecutivos sin lesionarse, posee un físico privilegiado fruto de su cuidado al milímetro.

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Hay jugadores que viven del talento. Y hay jugadores que construyen el talento. Jules Koundé, defensa del FC Barcelona y pilar de la selección francesa, pertenece inequívocamente al segundo grupo.

El internacional galo, que lleva ya cuatro temporadas en el club azulgrana, ha desvelado con una transparencia poco habitual cuál es la rutina diaria que le ha convertido en uno de los laterales más fiables de Europa. No hay secreto mágico: hay disciplina, horas y una obsesión callada por mejorar.

Su día empieza antes de que la mayoría de sus compañeros hayan apagado el despertador. "Me levanto a las 7 de la mañana. Entreno antes de ir a entrenar, luego voy al campo de entrenamiento y me doy un masaje al llegar, luego entreno con mis compañeros y luego me doy otro masaje", explicó el defensor en declaraciones a varios medios.

No es una rutina improvisada ni reciente: los vecinos de Sitges, donde reside, llevan tiempo viéndole salir a correr al amanecer antes de dirigirse a la Ciutat Esportiva Joan Gamper.

Flick, su entrenador, lo resumió con humor en una rueda de prensa: "El problema con Koundé es que si un día hacemos treinta minutos menos de entrenamiento, se va a correr por Sitges".

Koundé celebra el gol marcado ante el Eintracht.

Koundé celebra el gol marcado ante el Eintracht. Reuters

En total, Koundé acumula entre tres y cuatro horas diarias de trabajo físico, repartidas en tres sesiones. "Entreno tres veces al día, unas tres horas y media o cuatro. Son sesiones de 45 minutos, antes y después del entrenamiento en el club. Y bajo supervisión para no sobrecargarme. Vuelvo a casa sobre las 3 de la tarde y echo una siesta", detalló.

La siesta, la recuperación y el sueño no son accesorios en su programa: son parte del plan. "Haz lo que exige el mundo del fútbol: cuídate, duerme bien, recupérate", resumió.

El origen de esta disciplina está en una reflexión que hizo suya después de escuchar a Thierry Henry. "Me gusta mucho esa idea porque me identifico completamente con ella. Soy un jugador con talento, pero no, como algunos dicen, rebosante de talento. No tengo un margen enorme. Así que es bueno ver que mis esfuerzos dan sus frutos", confesó el francés a Le Parisien.

Una honestidad poco frecuente en el fútbol profesional, pero que explica mejor que cualquier estadística por qué Koundé ha pasado de ser un defensa sólido a convertirse en un futbolista diferencial.

La clave, según él mismo, está en convertir el esfuerzo en hábito. "Quería mejorar mi rendimiento. Es algo que se crea, y si no lo sigues, no te sientes bien. Con el tiempo, se convierte en un hábito, y lo sigues porque da resultados", señaló.

Un proceso que comenzó hace aproximadamente dos años, cuando decidió añadir una tercera sesión a su jornada. "Antes entrenaba solo dos veces; ahora tres porque pensé que podía mejorar cosas, optimizar", explicó.

El resultado habla por sí solo: en un momento llegó a encadenar 103 partidos consecutivos entre el Barça y la selección francesa sin perderse un solo encuentro, una marca de durabilidad que no se improvisa.

Hansi Flick ha sido el primero en dar fe de ello. "Es increíble. Nunca me había pasado esto antes. Después del partido quiere entrenar. Es un gran profesional, se cuida mucho en lo físico. En cada entrenamiento quiere darlo todo. No es habitual esta actitud, pero es muy buena", declaró el técnico alemán.