Kylian Mbappé, abatido durante el partido contra el Benfica

Kylian Mbappé, abatido durante el partido contra el Benfica Reuters

Fútbol

"Da un poco de vergüenza": la crudeza de Mbappé y el aviso de un Mourinho que amenaza con reencontrarse en un mes

El delantero francés, que cerró la fase liga de la Champions League con 13 goles, fue duro en la crítica hacia el Real Madrid tras perder en Lisboa.

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El estadio da Luz se convirtió la noche del 28 de enero en el escenario de un naufragio deportivo. La derrota por 4-2 ante el Benfica expulsó al Real Madrid del Top 8 de la Champions League, obligándole a disputar un playoff de dieciseisavos de final.

En medio del caos, con dos expulsiones y un gol del portero rival en el último aliento del partido, fue Kylian Mbappé quien dio la cara con una autocrítica devastadora.

El delantero francés, autor de los dos goles madridistas que suman 36 tantos en la temporada, no se mordió la lengua. "Hemos jugado fatal", sentenció sin rodeos.

La contundencia de sus palabras reflejaba la magnitud del desastre, especialmente en un primer tiempo donde el Benfica generó más de 20 ocasiones y el Madrid pareció un equipo sin alma.

El principal problema que identificó Mbappé fue la falta de regularidad. "No tengo explicación clara. No tenemos continuidad en el juego, es un problema que tenemos que solucionar. No podemos estar un día sí un día no, eso no es de equipo campeón", afirmó con rotundidad.

El francés reconoció que el equipo merece su situación: "Duele un poco porque queríamos tener febrero para mejorar, pero nos merecemos la posición en la que estamos".

La ausencia de una línea coherente de rendimiento se ha convertido en el talón de Aquiles del Madrid esta temporada. "La semana pasada jugamos partidos de buen nivel, pero ahora no y tenemos que tener continuidad. Nos falta un poco de todo", admitió Mbappé.

El '10' del Real Madrid amplió el diagnóstico: "No voy a decir que es un problema solo de actitud o solo de fútbol, creo que es un tema general y en la Champions cada detalle es importante. Si no vienes con todo a ganar un partido...".

El gol de Trubin en el 97'

Si hay una imagen que sintetiza la humillación fue el gol de Anatoliy Trubin en el minuto 97. Con el Real Madrid reducido a nueve jugadores tras las expulsiones, el portero ucraniano subió al área rival en la última falta del partido y remató de cabeza para certificar el 4-2. Fue el primer gol de su carrera profesional en 226 partidos.

Para Mbappé, ese tanto dejó una mancha moral, aunque intentó minimizar su impacto en el resultado global. "Luego ya perdiendo 3-2, el cuarto gol no cambia nada, da un poco de vergüenza, pero no cambia nada", declaró el francés, consciente de que el daño real ya estaba hecho antes de ese último tanto.

Mourinho, durante el partido contra el Real Madrid en Champions League

Mourinho, durante el partido contra el Real Madrid en Champions League Reuters

José Mourinho vivió el gol de su portero con una euforia desmedida que le llevó a correr por la banda hasta detenerse justo frente al banquillo del equipo blanco. Entre lágrimas y gritos, el entrenador celebró mientras Álvaro Arbeloa, su exjugador y ahora técnico madridista, miraba al suelo.

En rueda de prensa, Mourinho reconoció que la emoción le había sobrepasado. "Le he pedido perdón a Arbeloa por cómo celebré, pero Álvaro es un hombre de fútbol y ha entendido que en ese momento olvidas que es el Madrid el que está enfrente", afirmó.

El técnico también reveló que Arbeloa le había tranquilizado durante el partido. Mourinho no escatimó elogios para su equipo. "Para el Benfica es un prestigio increíble ganar al Real Madrid. Tantos años sin medirse", declaró.

El portugués reconoció algo inédito en su carrera: "Gané y perdí eliminatorias en el último minuto, pero nunca gané con el gol de un portero".

El reencuentro posible

El sorteo del próximo 30 de enero definirá el rival del Real Madrid en el playoff de dieciseisavos de final. Al terminar noveno en la clasificación, el conjunto blanco se enfrentará al Bodo/Glimt noruego o al propio Benfica, que acabó en la posición 24.

La posibilidad de un reencuentro con el equipo de Mourinho en menos de un mes añade un componente dramático a una situación ya complicada. El playoff obligará al Madrid a disputar dos partidos adicionales en febrero, con la ida fuera de casa. 

Consciente del ambiente que podría enrarecerse en el Bernabéu tras la debacle europea, Mbappé lanzó un mensaje a la hinchada de cara al próximo encuentro liguero:

"Pido al Bernabéu que vaya con ganas de apoyar al equipo. No estamos eliminados y en LaLiga vamos en buena dinámica. Si el Bernabéu está con nosotros vamos a hacer un buen encuentro el domingo".

La derrota en Lisboa deja interrogantes sobre la capacidad del equipo para competir al máximo nivel europeo. Las carencias defensivas reaparecieron en el peor momento.

El Real Madrid afronta ahora un febrero complicado, con un playoff que no esperaba disputar y con la presión de demostrar que la irregularidad que denuncia Mbappé puede corregirse cuando más importa. La Champions, ese escenario donde cada detalle cuenta, no perdona la falta de continuidad.