Iago Herrerín, durante un partido entre el Leganés y el Athletic.

Iago Herrerín, durante un partido entre el Leganés y el Athletic. Europa Press

Fútbol

Iago Herrerín (37), futbolista, sobre cuánto dinero ganó en Arabia: "En Segunda te pagan 100.000 €, allí cinco veces más"

El portero hizo las maletas en 2021 ante la dificultad de encontrar algo "medio decente" en Europa y tras recibir importantes ofertas de Oriente Medio.

Más información: Carlos Sainz Jr. (31), piloto de F1, sobre sus inversiones: "En vez de dejar dinero en el banco, tengo 4 Ferraris de edición limitada"

Publicada

Iago Herrerín desarrolló buena parte de su carrera en el fútbol español antes de emprender varias experiencias en el extranjero. A pesar de haber hecho la mayor parte de su carrera en el Athletic Club -donde estuvo ocho temporadas, en 2021 hizo las maletas a Arabia y dos años después a Chipre.

Ha sido fuera de nuestro fútbol cuando el portero vasco ha conocido de primera mano realidades económicas muy distintas a las que se viven en La Liga. Esa trayectoria le ha permitido hablar con franqueza sobre salarios, condiciones de vida y estabilidad en el extranjero.

El portero español describió un panorama salarial desbocado en Arabia Saudí y bastante más moderado en Chipre, con ejemplos concretos de sueldos que multiplican por cinco lo que puede ganar un jugador de Segunda División en España, según contó en el podcast Los Fulanos.

Herrerín recordó que cuando él estuvo en Arabia ya se pagaban sueldos muy por encima del mercado español para futbolistas de perfil medio: "Jugadores que aquí igual estarían en Segunda… igual están cobrando 500.000 en términos limpios", refiriéndose a muchos portugueses y brasileños procedentes de ligas de menor escaparate.

El portero subrayó que la capacidad económica del país lo cambia todo y recurre a una frase que le marcó sobre el posible fichaje de Cristiano: "Solo tenemos que subir un céntimo la gasolina un día para pagar los 200 millones de Cristiano". De 100.000 a 500.000: el salto para un jugador medio.

Iago Herrerín, durante su etapa en el Valencia.

Iago Herrerín, durante su etapa en el Valencia. Europa Press

Herrerín pone un ejemplo muy gráfico para entender el salto económico que suponen estas ligas respecto al fútbol español. "Imagínate un jugador aquí en Segunda División que esté jugando 100.000 euros limpios y te ven allí uno y te diga: 'No, te doy 500.000 limpios'… pues cambia mucho", resumió.

Ese diferencial, sostuvo, explica por qué tantos jugadores que en España tendrían un rol secundario o de Segunda no dudan en aceptar propuestas de Arabia o países del Golfo.

En su caso, reconoce que cuando fue allí después de la pandemia el contrato "no era malo" y que, viendo cómo estaba el mercado, era difícil encontrar algo siquiera "medio decente" en Europa.

Chipre, el "término medio"

Frente al músculo financiero saudí, Chipre aparece en el relato de Herrerín como un "término medio" entre la élite y la clase media del fútbol español. "En Chipre es un término medio entre Primera de España de un equipo medio, por decirlo de alguna manera, y la Segunda División de un equipo top en España", explica.

El guardameta detalla que la liga tiene 14 equipos, de los cuales "potentes son seis" y los tres primeros pueden llegar a pagar salarios de 300.000, 400.000 o incluso 500.000 euros.

Cita el caso del Pafos, adquirido por "un ruso de estos", que firmó a un portero por 3 millones y llegó a ofrecerle a él unos 600.000 euros, ejemplo de una dinámica que define como "un poco más alocada".

Frente a esos excesos, Herrerín recordó que en el AEK chipriota encontró una estructura más racional. "El presidente que teníamos era muy consciente de que no tiraba el dinero", afirma, y cuenta que nadie pasaba de los 250.000 euros gracias a un sistema en forma de "pirámide" por escalafones.

"Más o menos se cobraba bien en base a donde estabas también", resumió, subrayando que esa política evitaba desajustes internos en el vestuario.

Además, en toda su carrera, explicó que no ha vivido situaciones de impagos graves, más allá de una etapa complicada en el filial del Atlético de Madrid, donde los retrasos en las nóminas obligaron a algunos compañeros a ir a reclamar porque con 1.500 euros de alquiler "no te da para vivir" si no cobras a tiempo.