Hannah Hampton se prepara antes de los penaltis con un papel pegado en el brazo

Hannah Hampton se prepara antes de los penaltis con un papel pegado en el brazo

Fútbol

El secreto de Hannah Hampton para parar los penaltis a las jugadoras de España: una 'chuleta' pegada en el brazo

La portera de Inglaterra sorprendió con una ingeniosa estrategia que resultó decisiva en la final de la Eurocopa femenina 2025 ante España.

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Inglaterra volvió a coronarse campeona continental tras una dramática tanda de penaltis ante España en la final de la Eurocopa femenina 2025, disputada en Basilea.

Y en el momento de máxima tensión apareció una inesperada heroína en el equipo inglés: Hannah Hampton, la guardameta de 24 años que detuvo dos lanzamientos clave gracias a una peculiar estrategia.

La guardameta inglesa sorprendió al descubrirse gracias a las cámaras de televisión que había escondido una 'chuleta' con los disparos habituales de las futbolistas españolas pegada en su brazo.

Durante la preparación para los penaltis, las cámaras captaron el detalle que resultó ser decisivo. Mientras la seleccionadora Sarina Wiegman arengaba a sus jugadoras en un corrillo antes del inicio de la tanda, Hampton se encontraba en el banquillo recibiendo instrucciones de un miembro del cuerpo técnico.

Al incorporarse para ocupar la portería, una pequeña hoja de papel adherida a su antebrazo izquierdo se hizo visible. En ella figuraban los nombres de las futbolistas españolas más probables para lanzar y sus direcciones favoritas al disparar desde los once metros.

Evolucionando un clásico

Históricamente, los porteros han ocultado este tipo de información estratégica en sus botellas de agua o simplemente las memorizaban minutos antes de comenzar la tanda de penaltis.

Sin embargo, ese recurso puede ser arriesgado: si se pierde la botella o cae en manos del rival, puede volverse en contra. Hampton optó por una alternativa más segura y efectiva: llevar los apuntes directamente en su piel, una decisión que terminó marcando la diferencia.

Gracias a su preparación, detuvo los penaltis lanzados por Mariona Caldentey y Aitana Bonmatí, dos referentes del combinado español. El tercer lanzamiento fallado por Salma Paralluelo se fue fuera de los tres palos pese a que Hampton también había adivinado la dirección.

Su intervención dejó todo en manos de Chloe Kelly, quien anotó el penalti decisivo para dar a Inglaterra el título. La escena posterior fue de absoluta euforia, con la portera siendo abrazada por sus compañeras entre lluvia de confeti.

Tras la final, Hampton confesó que Wiegman había dejado una consigna muy clara antes de la tanda: "¡Esto es Inglaterra!".

La arquera del Chelsea añadió: "Creo que era nuestro momento. Hemos peleado durante 120 minutos, hicimos lo necesario para frenar a España. Solo faltaba un disparo y lo conseguimos. Fueron mejores penaltis que la última vez, ¡seamos honestos!".

Además de elogiar la mentalidad de sus compañeras, destacó la capacidad de remontar: "Este equipo es increíble. Hemos demostrado en todo el torneo que podemos volver incluso cuando vamos por detrás. Tenemos esa garra, esa sangre inglesa que no se rinde nunca", dijo emocionada.

La victoria de Inglaterra confirma también el ascenso meteórico de Hannah Hampton, quien en la Eurocopa 2022 y en el Mundial 2023 fue suplente de Mary Earps.

La historia de Hampton no solo es deportiva. Desde pequeña luchó contra una grave condición ocular que, según los médicos, debía alejarla del fútbol. Pasó por varias operaciones para mejorar su visión, pero sigue sufriendo problemas de percepción de profundidad.

Sin embargo, lejos de rendirse, encontró en la adversidad un motor: "Siempre he intentado demostrar que estaban equivocados. Me dijeron que no podría jugar al fútbol, que no era una profesión para mí. Pero aquí estoy", declaró con orgullo.

El coraje, la planificación y la fe inquebrantable en sí misma se unieron para convertir a Hannah Hampton en la figura de la noche.

Una chuleta en el brazo, dos paradas salvadoras y un título europeo confirman que, en el deporte de élite, la inteligencia y la determinación son tan decisivas como el talento.