Fotomontaje de las elecciones a la presidencia del FC Barcelona

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Las elecciones del Barça, amenazadas por el fraude: de las firmas destruidas a la repercusión del Covid

Este viernes se han aplazado las elecciones a la presidencia del Barça por culpa de la pandemia de coronavirus y el proceso esconde muchas dudas.

16 enero, 2021 00:41

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El FC Barcelona vive el final de su año de catástrofes institucionales con un espectáculo dantesco. Hace 365 días, Ernesto Valverde abandonaba la entidad y llegaba un Quique Setién que acababa de dejar las vacas en Cantabria. Este viernes la entidad, después de varios vuelcos, está hablando de elecciones, con malas noticias, y espera que llegue el único título que habrían sumado en este tiempo. Mientras, Leo Messi sigue sin decir que se queda.

El circo culé donde no paran de crecer los enanos afrontaba los supuestos últimos ocho días de campaña electoral, que serán más después de que este viernes se haya determinado que no se podrán celebrar los comicios el 24E, el día previsto para que Joan Laporta, Víctor Font o Toni Freixa se proclamasen como nuevos presidentes de la institución. Se puede fijar el foco en este Covid-19 que sigue atormentando al país y el mundo entero, pero la realidad es que el principal culpable es Carles Tusquets.

El presidente de la Junta Gestora tenía una única misión, tal y como explican los estatutos del club: facilitar el proceso electoral. Sus palabras que decían que estos comicios serían "as soon as possible" han terminado llevando su labor hasta este mes de enero, a finales. Podía haber establecido la fecha de las elecciones en diciembre y acelerar la transición lo máximo posible, algo factible. Pero llevó el proceso hasta ese 24 de enero que finalmente no podrá ser.

La sensación de fraude en torno al proceso ha crecido en la última semana alcanzando su grado más alto este viernes, con la decisión final de la Gestora. Son varias las cuestiones que han salido a la luz en esta última semana, sobre todo las relativas a la presentación de las firmas, que han creado dudas sobre si algunos apoyos de socios han sido utilizados ilegítimamente. Está claro que estas elecciones seguirán dando que hablar incluso cuando se sepa quién será el presidente para los próximos seis años.

Aplazamiento

El derecho de todos los socios azulgranas a elegir su candidato legitima el aplazamiento de la fecha de los comicios más adelante. Pero es que el proceso se podría alargar hasta marzo teniendo en cuenta la situación de la pandemia. Desde el Govern, incluso, se apuesta porque sean en mayo o junio, como las elecciones generales de Cataluña. Todo queda en manos de que se pueda aprobar la excepción del uso del voto por correo. En caso contrario, pasará un tiempo prudencial.

Si la inestabilidad institucional era un problema en este inicio de temporada, podría serlo hasta el final de la misma con muchos frentes que resolver todavía. Pero es que el hecho de no garantizar el derecho al voto podría haber acabado en un juzgado. Mientras, el Barça se quedará sin fichar en este mercado invernal y se dilatará aún más esa decisión de Messi sobre su futuro. Aunque el argentino parece que esperará, esto es para desesperarse.

Dificultades por la Covid

El hecho de que no se celebren las elecciones el día previsto no es el único problema que ha provocado la pandemia. La realidad es que las limitaciones de movimientos y de aforos han afectado sobre la recogida de firmas. Quizá algún precandidato sí podría haber pasado la terna de haber tenido una situación normal. Mientras, las economías también se han visto resentidas y los actuales candidatos no han podido hablar de grandes fichajes. Todo se ha reducido a planes económicos para salvar a la entidad, que tampoco pasa por su mejor momento.

Víctor Font presentando sus firmas para las elecciones a la presidencia del FC Barcelona. Foto: Twitter (@sialfutur)

Víctor Font presentando sus firmas para las elecciones a la presidencia del FC Barcelona. Foto: Twitter (@sialfutur)

Además, no hay mayor sentencia que el Camp Nou enfurecido y el final de la estancia de Bartomeu en la presidencia se vio prolongado por la ausencia de público en el coliseo azulgrana. Su dimisión, teniendo en cuenta lo sucedido en Lisboa, con el 'caso Messi' y con determinadas decisiones económicas, podría haber llegado antes y también haber adelantado la transición hacia una nueva Junta Directiva. Ahí el coronavirus ha evitado algunas imágenes para la historia.

¿Compra de firmas?

Laporta dio un golpe encima de la mesa cuando el pasado lunes presentó más de 10.000 firmas, más del doble que Font. Mientras, precandidatos que no habían llegado al corte necesario destruían las papeletas que habían recogido. Esto ha creado dudas sobre un posible movimiento de apoyos que podía haber hecho crecer estas cantidades. Solo hubo un precandidato que no pasó el corte, que sí las entregó en la sede social del Barça.

La sensación de que el sistema para conseguir estos apoyos es arcaico ha sido puesto a los ojos de todo el mundo en estas elecciones y la necesidad de un cambio tendrá que ser valorada por el candidato elegido. La candidatura de 'Sí al futur' denunció que se estaban validando algunas firmas de Laporta sin presentar número de socio o uno antiguo, cuestión que se corrigió bajo el proceso de recuento. Es evidente que un procedimiento telemático facilitaría lo suficiente esta cuestión.

Joan Laporta, durante su campaña. Foto: Twitter (@estimemalbarca)

Joan Laporta, durante su campaña. Foto: Twitter (@estimemalbarca)

Alianzas fallidas

En estos últimos días se ha visto reducida la terna de cuatro a tres candidatos después de la validación de las firmas. Emili Rousaud anunciaba su renuncia después de que le quedasen unas cuantas papeletas por recibir el beneplácito de la junta de elecciones. En ese anuncio, el que fuera uno de los miembros de la Junta Directiva de Bartomeu explicó que hubo un acuerdo con Freixa para unir las candidaturas, que este desmintió, y que también tuvo conversaciones con Font y Alà.

Esto quedará enterrado en cuanto se ponga en marcha de forma definitiva la lucha entre los tres candidatos que se pelearán por el gran sillón del Barça. Pero es evidente que estas elecciones están siendo todo lo contrario a lo que se pretendía. El socio quería un proceso rápido, limpio y que devolviera la tranquilidad a la entidad. Más allá de solucionar la situación económica, de los fichajes y de los títulos, la próxima Junta tendrá que trabajar en un procedimiento que represente mejor al socio.

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