Llull celebra una victoria del Madrid.

Llull celebra una victoria del Madrid. Lavandeira Jr. EFE

Baloncesto

Sergio Llull rescata al Real Madrid a lo Stephen Curry

Una canasta del menorquín desde su campo y sobre la bocina da la victoria al Real Madrid en La Fuente de San Luis (94-95).

28 febrero, 2016 20:16

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Hay días en que los astros se alinean. Días en que encuentras tréboles de cuatro hojas y la tostada siempre cae del lado contrario a la mantequilla. Hay días que entra todo y días que entra absolutamente todo. Sucedió en Oklahoma City con Stephen Curry a 0,6 décimas de segundo. Sucedió en Valencia, como una réplica, con Sergio Llull a 0,8 décimas del final. Un triple desde su cancha para rescatar al Real Madrid (94-95).

Fue siempre al remolque el conjunto blanco, por detrás de un Valencia Basket que parece haberle tomado la medida esta temporada. Siempre sometido a la tiranía interior de Bojan Dubljevic: 17 puntos y 8 rebotes mientras que los cuatro interiores blancos, lastrados por las personales, sumaron 20 puntos y 8 rebotes. Un partido feo, contra un equipo en busca de su identidad tras el bajón liguero y las sorprendentes eliminaciones en Eurocup y en la Copa del Rey.

Se mantuvo vivo el conjunto de Pablo Laso desde el 6,75. Con Carroll. Con Nocioni. Y con Llull. Entre los tres, 12 de 21. Demoledor, aunque no tanto como el último, el que revivió al Real Madrid de sus miserias después de que Maciulis perdiera, con 29 segundos en el reloj para el final, un balón antes siquiera de sacar de fondo. Una pérdida que condenaba a los blancos. O no.

Con 92-90, Sergio Llull se jugó la primera bala de su personal ruleta rusa a las bravas, hasta la cocina, contra todos y contra todo. Una bandeja a tabla para dejar el marcador en 92-92 con apenas 3,9 segundos en el reloj. Tiempo de Pedro Martínez. Jugada de pizarra para Antoine Diot. También para dentro. 94-92 y 1,3 segundos en el reloj. Y entonces...

Saque de fondo, sin tiempo para pensar, sin tiempo para reaccionar. Puro instinto, puro baloncesto. Como Stephen Curry ante los Thunder. Desde su campo, quizás sin ver el aro demasiado bien. "Un churro", como dijo el propio Llull. ¡Pero qué churro! Un triplazo como el que ya hiciera en semifinales de ACB de la pasada temporada en el mismo escenario. Un churro para rescatar al Real Madrid.