Publicada
Actualizada

Doce años y medio después, se produce el reencuentro. Con Mourinho cada vez más alejado del éxito en su carrera, con problemas en el Benfica tras su retorno al fútbol portugués. Y Arbeloa como apuesta dentro de la casa en el Real Madrid tras la salida lde Xabi Alonso, otro de los técnicos a los que 'Mou' marcó en ese pasado madridista en el que lograron frenar la hegemonía del Barcelona de Pep Guardiola.

Reconducido el golpe de realidad que Liverpool y Manchester City dieron al Real Madrid en sus dos duelos grandes de la fase de liga de la actual 'Champions', el pleno de victorias en el resto de partidos y la goleada, ya con Arbeloa a los mandos, al Mónaco (6-1) en el triunfo más holgado de la temporada blanca, instalan el optimismo para pasar de una crisis de identidad a soñar con la conquista de títulos grandes.

Asentado en los pilares de la imagen dejada en La Cerámica, en un duelo sacado con poderío ante el Villarreal, de importancia en una Liga que también pelea un Real Madrid que debe confirmar las buenas sensaciones en Lisboa, ciudad eterna para el madridismo de la épica conquista de la décima en el escenario del duelo, el estadio Da Luz.