Fotograma del videoclip de Daddy Yankee, Ven conmigo.

Fotograma del videoclip de Daddy Yankee, Ven conmigo.

Música Música y género

Orgías, violaciones y latigazos: Maluma no inventó el reguetón

A Change.org se le acumula el trabajo de la 'retirada' de canciones en un género que tradicionalmente promueve la violencia machista. 

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Dice una petición de Change.org -que ya cuenta con más de 51.000 firmantes- que hay que retirar [¿censurar?] "el videoclip y la canción machista Cuatro babys, de Maluma" por ser "denigrante para la mujer". Explica que "tanto la letra como las imágenes hacen apología a la violencia directa hacia las mujeres", que son descritas "como meros cuerpos sin valor, intercambiables y absolutamente disponibles al servicio del deseo sexual ilimitado de los autores". Recuerda que ellas "no eligen", que "son elegidas única y exclusivamente por sus virtudes sexuales" y que hay que impedir "que se le dé soporte a este tipo de contenidos en canales de difusión masiva", porque "la legitimación de estos mensajes los amplifica".

Nadie discute la repugnancia de la canción -"siempre me dan lo que quiero, chingan cuando yo les digo" o "la primera se desespera, se encojona si se lo echo afuera"- y su obvio contenido cosificador: pero no es que Maluma haya venido a perturbar la cálida burbuja feminista en la que danzamos y nuestra reacción lógica sea extirpar su lamentable aportación cultural como un mal cáncer, es que nuestra sociedad es estructuralmente machista y la música es sólo un medio más de reproducción del problema mayor. El heteropatriarcado edificado capa a capa. Es peligroso abrir el debate de la retirada de canciones porque no existe un criterio unificador -y parece imposible el consenso-.

Mujer como recipiente

Si se retira Cuatro babys, ¿qué hay de "está medio gordita pero chupa chévere, eso en cuatro no se ve", poema musicalizado de Lui-G? "Tú tienes una linda, yo feas tengo tres", y reitera "eso en cuatro no se ve: qué carajo miras, mira pa' la pared". O Me reclama, de Ozuna: "Quiere que le meta duro con el prepucio, se puso en cuatro patas, pa que lo entre por donde sale caca, abre esas patas". J. Balvin lo resume con maestría en Tranquila: "Veo tu cuerpo, tu business". En el reguetón existe una tradición que invita a la utilización del cuerpo de la mujer como recipiente, anulando su voluntad, o dando por sentado que ella desea ese magreo o esa relación sexual. "Ella quiere que la toquen", dice Reykon en La santa. "En mi cama yo la meto por el centro y la agarro y la someto", canta Mr. Fox en Yo le doy por el suyo.

Si Eva no se hubiera comido la manzana, si la vida fuera sin malicia y mucho más sana, pero como esa cabrona se comió la fruta, por eso es que hoy en día hay mujeres tan putas

Cómo olvidar lo que para Dálmata Ft Ñejo son las Mujeres talentosas: "Flauta sopló y hasta la melodía se tragó". Sin desdeñar la demonización de la mujer: "Si Eva no se hubiera comido la manzana, si la vida fuera sin malicia y mucho más sana, pero como esa cabrona se comió la fruta, por eso es que hoy en día hay mujeres tan putas". Y continúa: "Se visten enseñando los muslos y las tetas, se tiran de espalda y se le ven las nalgas, entonces dicen que uno es bellaco y no respeta [seguro], puñeta, pues a la calle así no salgas, [puta]".

Alcohol y sexo

Otra de las inclinaciones es alcoholizar a la chica para favorecer el encuentro sexual. Lo sugiere Romeo Santos en su bachata -carne también de discoteca- Propuesta indecente: "Si te falto el respeto y luego culpo al alcohol, si levanto tu falda, me darías el derecho"- o el propio Maluma en Borro casette: "Oye mami, pégate un trago y cuando estés borracha, pa' mi casa nos vamos (...) conozco ya tu debilidad, sólo hacen falta un par de copas pa' conocerte en la intimidad". Otros lo dicen directamente, como Jiggy Drama en Contra la pared: "No vas a rebelarte conmigo o te doy tu castigo, no me hagas abusar de la ley, que comienzo contigo". Remata: "Si sigues en esa actitud voy a violarte, hey".

Si te falto el respeto y luego culpo al alcohol, si levanto tu falda, me darías el derecho

Los cantantes recuerdan constantemente que no quieren novia, que buscan divertirse -está claro que al precio que sea-. Cuando se disponen a sentarse frente a una mujer y tratarla como un ser humano, no como a un trozo de carne, aparece el deseo intrínseco: la sumisión. Lo manifestaron Caly y El Dandee en La muda: "Quiero una mujer bien bonita, callada, que no me diga ná, que cuando vaya a la noche y vuelva en la mañana, no diga ná, que aunque no le guste que tome, se quede callada". Y el hartazgo: "Ya son más de las doce y tú me sigues con tu bla, bla, bla (...) ya no hables más y dame un beso".

El punto álgido llega cuando se recurre a la agresión machista sin tapujos, como en Latigazo, de Daddy Yankee: "Ella se está buscando el fuetazo, ¡castígala!, dale un latigazo" o en Dale con el látigo, de Toby Toon: "Por delante, por detrás, pa que te duela. Y si ella se porta mal, dale con el látigo". Cualquiera que tenga oídos en España sabrá que Juan Magan fantasea con que todas le coman la [titiriti]. Change.org tiene trabajo.