Fernando Benzo el día de la presentación de su Plan de Fomento a la lectura.

Fernando Benzo el día de la presentación de su Plan de Fomento a la lectura. efe

Libros fomento bajo recortes

Cultura recorta un 20% la inversión en la principal campaña de animación lectora

Fernando Benzo retira 130.000 euros al "refuerzo del papel de las bibliotecas en el acceso a la lectura", uno de sus propósitos incluidos en el Plan de Fomento a la Lectura. 

Peio H. Riaño

El BOE pone precio a las políticas de la Secretaría de Estado de Cultura, dirigida por Fernando Benzo. El responsable de la cultura en el Ministerio que dirige Íñigo Méndez de Vigo, ha firmado un recorte del 20% en la campaña estrella para la animación a la lectura, el concurso María Moliner para municipios de menos de 50.000 habitantes. Benzo ha pasado de invertir 640.000 euros en 2016 a 512.000 euros a 2017. Esta partida es fundamental para la compra de lotes de libros para aquellas bibliotecas municipales que tienen congeladas las inversiones desde hace una década.

El concurso de animación a la lectura María Moliner es fundamental para la supervivencia de los centros municipales y su incidencia depende directamente del Ministerio de Cultura. La principal finalidad del premio es “incentivar las acciones de animación a la lectura de niños y jóvenes, de eficiencia y labor bibliotecaria, así como de integración social en las bibliotecas de municipios de menos de 50.000 habitantes”. La primera medida para fomentar, recortar (tal y como adelantó este periódico).

Desde hace más de una década se promociona para dotar con lotes de 300 libros. El premio permitía “respirar” a los centros que trabajaban un buen proyecto y lo presentaban al concurso. En 2011, este capítulo disponía de 700.000 euros. Es tan importante para las bibliotecas como para las editoriales. Los bibliotecarios consultados por este periódico aseguran que esta inversión supone unos 4.000 euros por biblioteca premiada. Además, es un lote cerrado del que los directores de los centros no pueden participar. Y todas son en castellano, a pesar del plurilingüismo.

Un plan sin dinero

De esta manera se van descubriendo las políticas reales de la gestión de Benzo, que el pasado mayo avanzó el Plan de Fomento a la Lectura, con el que prometió 7,2 millones de euros, aunque no determinó cómo ni en qué se invertirían. El propio secretario de Cultura no pudo responder a las preguntas de este periódico sobre la ejecución del plan.

¿Cuánto invertirán en comprar libros para las bibliotecas estatales, después de cinco años a cero? “No sé cuánto dinero invertiremos en comprar libros para fondos bibliotecarios”, respondió Benzo en la presentación a la prensa del cacareado plan. El BOE descubre que las promesas del secretario de Cultura de Estado distan mucho de sus ejecuciones, a pesar de que apuntó ante la prensa que desde hacía 12 años no se presentaba un plan de este calado.

“Leer te da vidas extras” era el lema elegido por el Ministerio para llegar a contactar con el “público infantil y juvenil”, con el guiño a los videojuegos. Difícil la vida extra con un recorte de 130.000 euros. El fomento a la lectura empieza con recortes. De hecho, Benzo advirtió seis retos en la puesta en marcha de su plan, entre los que destaca, paradójicamente, “el refuerzo del papel de las bibliotecas en el acceso a la lectura”.

Los deseos de Benzo

En sus comparecencias, Benzo prefiere evitar hablar del dinero que invertirá en sus proyectos. Es la estrategia habitual del alto cargo: primero promete y anuncia la rebaja del IVA en el cine y luego aclara que sólo era un “deseo”.

Las librerías también salen perdiendo en otro punto: ya no se destinará la ridícula cantidad de 150.000 euros para su “revalorización cultural” y “modernización”. Ahora serán 120.000 euros, en un capítulo en el que Francia está aportando a este capítulo dos millones de euros. Pero el representante del sector de los libreros, Juancho Pons, quiere creer que ganarán gracias a la compra de libros para bibliotecas.

En los PPGGE también se descubre que la partida de las ayudas a la edición de libros pasa de 1.000.000 de euros a 800.000 euros. ¿Avance? Estos datos confirman la frase de Benzo hoy: “Hemos sido unos buenos gestores de la austeridad”. Sólo es el principio.