Carmen Cervera y Mariano Rajoy.

Carmen Cervera y Mariano Rajoy. EFE

Arte Negociación con el gobierno

Carmen Cervera quiere que sus cuadros viajen al extranjero a coste del Estado

Méndez de Vigo firma una prórroga de tres meses con la propietaria para renegociar la cesión anual. Cervera quiere más flexibilidad para sacar los cuadros del museo y exponerlos fuera de España. 

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Los abogados del Estado y los representantes legales de Carmen Cervera acaban de firmar una prórroga por tres meses, tal y como ha asegurado el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, para negociar la renovación de su colección de arte al Museo Thyssen. “Para ver si podemos llegar a algún tipo de acuerdo. Acabo de hablar con la baronesa para mostrarle la buena disposición del Ministerio de Cultura para encontrar solución una beneficiosa para todos. Hemos quedado en seguir hablando. Hay buena voluntad”, asegura el ministro.

Carmen Cervera quiere, según le ha comunicado al ministro, que la colección pueda salir y visitar otros países y “tener más vida de la que tiene en estos momentos”. “Le he dicho que las vamos a estudiar, que hay un acuerdo que se firmó en 2002 y establece la relaciones. Dentro del mismo vamos a ver cómo podemos actuar con flexibilidad para dar acomodo a todo el mundo”, añade el día después de que haber caducado el acuerdo renovable anualmente.

Acabo de hablar con la baronesa para mostrarle la buena disposición del Ministerio de Cultura para encontrar solución una beneficiosa para todos. Hay buena voluntad, asegura el ministro

Hasta el momento, Cervera ha logrado priorizar sus necesidades en los gobiernos de José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy y sobre sus ministros de Cultura. “Ella no me ha hablado de condiciones económicas”, dice Méndez de Vigo. “Los cuadros son suyos y los presta desde 2002 y ella es la titular y es la que puede disponer de los cuadros. Tiene intención de seguir exponiendo los cuadros. Pero entendemos que ella tiene necesidad de disposición de los mismos. La conversación ha sido muy grata”, ha dicho a los medios.

La itinerancia

De esta manera, las joyas que aún quedan en la colección estarán expuestas a la itinerancia, abandonando el museo que se creó para que fueran expuestas. Entre ellas figura el Mata Mua de Gauguin (tasado en casi 40 millones de euros), Idas y venidas del mismo pintor (más de 15 millones de euros) o El puente de Charing Cross, de Monet (también en más de 15 millones de euros). Si se llega a firmar la propuesta de Cervera, la revalorización de la colección seguirá creciendo a coste del Estado.

Lo más escandaloso del trato es que las obras no están a nombre de Carmen Cervera. El Estado firma cada año este acuerdo de cesión con una sociedad radicada en el paraíso fiscal de las Islas Cook, Nautilus Trustees Limited (que incluye a Omicron Collections Limited, Coraldale Navigation Incorporated, Imberia Anstalt y la citada Nautilus Limited).

Además, desde 1999, año a año, tal y como recoge el BOE, ha ido retirando obras del préstamo de su colección al Museo Thyssen, que gestiona ella misma a través de la Fundación de la que es vicepresidenta. Ha sacado casi 230 pinturas de la cesión original. Desde que se agotó la primera concesión por 11 años, negocia cada año la entrega con el Ministerio de Cultura. El mayor despojo ocurrió en 2012, cuando retiró 147 piezas de las salas de exposición.

Lo más escandaloso del trato es que las obras no están a nombre de Carmen Cervera. El Estado firma cada año este acuerdo de cesión con una sociedad radicada en el paraíso fiscal de las Islas Cook, Nautilus Trustees Limited

¿Dónde van las obras que retira del museo madrileño? La Fundación Colección Thyssen-Bornemisza transfiere desde hace varios años las obras cedidas al resto de centros donde Carmen ha ido dejando su semilla artística con dinero público, como el Museo Carmen Thyssen de Málaga y el MNAC de Barcelona.

La mejor colección privada de Europa

El Estado compró en 2004 dos palacios colindantes al de Villahermosa para mostrar y conservar las obras de arte compradas por Cervera, por los que se desembolsaron más de 3.000 millones de pesetas, sin sumar la reforma. El museo tenía una superficie de 16.000 metros cuadrados y con la ampliación se ganaron 8.300 más. Las nuevas instalaciones habilitaban 16 salas, en las que se expone su colección. El personal técnico del museo está al servicio del exhaustivo mantenimiento de las piezas, que Cervera insiste en haber cedido gratuitamente.

Además, gracias al acuerdo del que se beneficia, Cervera mantiene la colección privada mejor conservada y revalorizada de Europa. El Estado también se encarga de pagar la garantía de conservación de las pinturas, que asegura con más de 400 millones de euros anualmente, a pesar de que Carmen Cervera oculta su patrimonio a través de varios paraísos fiscales.

Hace dos años, el Tribunal de Cuentas fiscalizó los balances del Museo Thyssen y el informe desveló un museo dirigido sin organigrama ni buen gobierno

Hace dos años, el Tribunal de Cuentas fiscalizó los balances del Museo Thyssen y el informe desveló un museo dirigido sin organigrama ni buen gobierno. Pedía al Ministerio de Cultura la intervención en la contabilidad del mundo y descubría cómo logró Carmen Cervera vender La esclusa, de John Constable, por 28 millones de euros. El Tribunal de Cuentas señala que la limitación de venta parcial en el contrato de préstamo de la colección de la viuda del barón Thyssen fue suprimida en el acuerdo de prórroga, que firmó José Ignacio Wert, como ministro de Educación, Cultura y Deporte.

Cervera logró alterar, gracias al permiso del gobierno de Rajoy, el acuerdo firmado en 2002, que le impedía vender más del 5% del valor total de la colección prestada. El Ministerio consintió en duplicar el porcentaje hasta el 10% del valor total de la colección. Así pudo vender esta joya. “De otro modo no hubiera permitido la restitución de la obra, ya que su valor representaba más de un 5% del total de la colección”.