Fernando Benzo, secretario de Estado de Cultura, durante la intervención.

Fernando Benzo, secretario de Estado de Cultura, durante la intervención. Efe

Cultura

Fernando Benzo reconoce que en el PP han sido “un poquitín austericistas”

El secretario de Estado de Cultura desgrana el proyecto de Presupuestos para su sector y advierte que hablar de lo bien que iba todo en el pasado le "da pereza". 

“Han pasado muchas cosas desde 2011. Aquel era un mundo que se vino abajo económicamente y ha habido que reconstruirlo. Da pereza comparar el presupuesto con el de hace diez años”. Fernando Benzo, secretario de Estado de Cultura, no quiere que se comparen sus presupuestos con los de hace una década. Quiere que se asuma el empobrecimiento y el final de la esperanza. “Estamos mejorando y si lo comparamos con 2012 lo estamos haciendo muy bien. Seguir hablando en 2018 de qué bonito era todo en 2009, no tiene sentido”, ha explicado en el Congreso de los Diputados.

Hoy tocaba presentar en la Comisión de Cultura el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado y ha preferido ver el vaso medio lleno. A rebosar. De hecho, los ha definido como el año de “los presupuestos del Patrimonio Histórico”. En la ópera de las declaraciones de esta comisión tan amorosa, Benzo se ha mostrado más beligerante con la oposición que la oposición con el Gobierno (salvo con Ciudadanos). Recriminó a Podemos la falta de ejecución en los territorios donde gobiernan los morados.

El responsable de cultura ha hecho cima dialéctica rajoniana al explicar lo que fueron, lo que han dejado de ser, lo que son y lo que le gustaría que fuera su partido y, sobre todo, su ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Ahí va: Ya no sé si soy austericista o austericida, que es lo que de verdad me gustaría ser. Hemos sido austericistas una temporada, quizá podamos dejar de ser un poquitín tan austericistas y ser un poco austericidas para acabar con la austeridad, pero no del todo que si se acaba con la austeridad, las cosas acaban mal. Con lo cual tendremos que seguir viviendo en ese equilibrio entre la austeridad, el austericismo y la austericidad… si me permite la palabra”. Ahí queda eso.

Los contrarios

“La vida cultural de nuestro país implica que a los espectáculos asistieron 927.000 personas, un índice de ocupación de más del 80%”, le respondió a Eduardo Maura, portavoz de Podemos, para subrayar los éxitos de hábitos de consumo cultural entre los ciudadanos españoles. “Cuando todo sube algo debemos estar haciendo bien. Desde luego, el derecho del acceso a la cultura lo hemos garantizado. Algo habremos hecho bien”. 

Benzo sólo quería hablar del carácter social de sus presupuestos y de lo orgulloso que estaba por haber conseguido mejores inversiones. Sin olvidar que “el presupuesto nos da para lo que nos da”, en reconocimiento a José Andrés Torres Mora, portavoz del PSOE. Este diputado agradeció el crecimiento del 4,4% planificado para la Cultura. “Aunque son demasiado cortos. Nuestra cultura ha hecho ya suficientes esfuerzos, ahora hay que ayudar al sector”, le reclamó. La critica fue para definir las políticas culturales del PP como erráticas, con unos Presupuestos Generales de Estado que dan pequeños golpes de timón que un año favorecen a unas partidas y otro a otras. El pasado año, el cine, éste los museos.

Eduardo Maura lamenta que estos presupuestos no respeten a los pequeños y medianos productores culturales, así como puso en evidencia la falta de inversión en el fomento de la formación de públicos. También le ha preguntado a Benzo por qué no hay dinero para el guion, la exhibición y la distribución y sólo a la producción. “El cine para este Gobierno sólo es un asunto de grandes productoras”.

Los satisfechos

Por su parte, Félix Álvarez, portavoz de Ciudadanos, se felicitó por estos presupuestos, que “no son los presupuestos de Ciudadanos”. Aunque sí ha influido su grupo de manera decisiva, dice, en el incremento de la inversión en las políticas sociales. “Hemos conseguido que los recortes se acaben. Esto es un logro de nuestro partido”. Asegura que Ciudadanos está “satisfecho” con este aumento del 4% proyectado para la Cultura, porque ha sido gracias al trabajo de su grupo político. Pidió el voto del PSOE -inútilmente- para aprobar los presupuestos y no tener que depender del PNV.

Para la hemeroteca quedará la intervención del diputado Emilio Del Río (PP), que celebró sin pudor la reserva de un millón de euros en los presupuestos diseñados por su partido para la reforma del Salón de Reinos… presupuestado en 42 millones. Como tampoco se ha quejado ningún grupo de la oposición por este hecho, todo sigue su marcha hacia la nada.