Una foto de archivo durante los ingresos de los columbarios en una cripta del Valle.

Una foto de archivo durante los ingresos de los columbarios en una cripta del Valle.

Cultura

El PSOE sólo se atreve con Franco en la oposición

El partido de Pedro Sánchez muestra su falta de confianza en la construcción de un nuevo relato para la memoria del Valle de los Caídos.

El símbolo más importante de la Guerra Civil y de la dictadura franquista, también del nacionalcatolicismo de la época, debería tener desde hace años un nuevo significado más inclusivo, en el que citarse la memoria colectiva democrática en clave de “reparación, verdad y reconciliación”. Así lo definió un grupo de expertos convocados por el PSOE, en 2011, en los últimos minutos de la última legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. Las conclusiones para cambiar el significado del Valle de los Caídos fueron entregadas nueve días después de las votaciones, en las que Mariano Rajoy obtuvo mayoría absoluta.

El Gobierno del PSOE reclamó a los especialistas que resolvieran en cinco meses el problema de la tumba de Franco, el significado del monumento y los miles de represaliados republicanos enterrados junto a su asesino. Así fue como la exhumación de Franco quedó paralizada con el gobierno de Rajoy, por la falta de una voluntad política más decidida del PSOE, que acaba de recibir el “no” de Rajoy a sacar los restos por motivos económicos.

Es uno de sus principales lastres: mucha gente no les cree, porque prometen cosas que luego no cumplen

“El PSOE siempre ha estado internamente dividido con este tema”, dice Ignacio Sánchez Cuenca, autor de La superioridad moral de la izquierda. “Hay un sector fuerte del PSOE que siempre ha sido reticente, hijos de familias vencedoras en la Guerra Civil”, añade. El sociólogo y filósofo aclara a este periódico que cree que siempre hubo una tensión interna en el partido entre los que querían avanzar y los que preferían frenar el asunto.

Falta de crédito

“Esto que hace el PSOE de ser más lanzado en la oposición que en el Gobierno puede aplicarse a la eutanasiao en el mercado laboral. Es uno de sus principales lastres: mucha gente no les cree, porque prometen cosas que luego no cumplen. Es un ejemplo más de una tendencia que arrastra el PSOE y que Podemos ha aprovechado. En el Gobierno se muestra más temeroso”, cuenta Sánchez Cuenca.

Las 33.847 personas enterradas en el cementerio de Cuelgamuros se hacinan en varias criptas y niveles en los laterales de la basílica gestionada por los benedictinos. Se calcula que unas 12.000 personas siguen sin identificarse y en la mayoría de los sepulcros la humedad parece haber destruido los ataúdes en los que caben varias decenas de cuerpos.

Mantener el Valle de los Caídos tal y como está es un ataque a la ciudadanía, pero ni siquiera Podemos ve esto como una clave para levantar una nueva narración

El historiador Pablo Sánchez León, autor de La guerra que nos han contado y la que no, asegura que el PSOE tiene “mieditis”. “El PSOE no tiene nuevo relato en cuanto a la resignificación del Valle de los Caídos y saben que el PP no va a poner dinero para resolver el problema, así que lo piden. En estos momentos, el PSOE no tiene una masa crítica capaz de generar un discurso y tampoco quieren abrir el debate e invitar a las asociaciones. Mantener el Valle de los Caídos tal y como está es un ataque a la ciudadanía, pero ni siquiera Podemos ve esto como una clave para levantar una nueva narración”, añade.

Sello conmemorativo de los 25 años de paz, dictados por Franco.

Sello conmemorativo de los "25 años de paz", dictados por Franco.

Explica el historiador que la postura del PSOE ante la Guerra Civil española ha sido de pura cosmética y retórica. Muchas palabras y pocas acciones. “Sólo querían ocupar el centro de esa discusión. Resolvieron sin cerrar con una Ley de Memoria Histórica sin presupuesto. La política del PSOE ha desmovilizado y llevado al desaliento. Ha frenado y desanimado al movimiento ciudadano que quería recuperar su memoria”, dice.

Un partido sin relato

Es decir, crear la impresión de que el Valle de los Caídos es un asunto importante, pero no actuar para resolverlo. De hecho, el PSOE podría haber planteado la ejecución de la resignificación del lugar. Este aspecto no tiene freno en las excusas económicas, pero exige una discusión y consenso de altura dentro y fuera del Congreso. Si el PSOE no tiene claro ni en el propio partido el relato que quieren construir por saldar deudas, “tampoco quieren abrir el debate a la sociedad civil y que se les escape de las manos”.

Interior del Valle de los Caídos, con la tumba de Franco.

Interior del Valle de los Caídos, con la tumba de Franco. Efe

Hace un año Alicia Alted Vigil avisó en este periódico de la negativa que ahora ha dado el PP al PSOE, por causas económicas. La catedrática en el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), aseguraba en EL ESPAÑOL que la exhumación de todos los cuerpos de las criptas era inviable por el estado de los restos y por el coste que ello supondría. Para la experta lo urgente, y con un coste mucho más asequible, es cambiar el significado del monumento. “Hay que reconstruir para permitir la reconciliación y que las personas allí enterradas contra su voluntad tengan un espacio para que sus familias puedan honrarlas”, apuntó.

Sin voluntad política

José Luis Ledesma, historiador en la Universidad de Zaragoza, también es categórico en la posición del PSOE: “Son más contundentes en la búsqueda del “no” y no apuestan por lo más fácil como la resignificación. No hay una voluntad real, porque esta cuestión les resulta muy incómoda dentro de la formación.

El PSOE es más contundentes en la búsqueda del “no” y no apuestan por lo más fácil como la resignificación

Para Ledesma es “necesario, aconsejable y perfectamente posible” ponerse manos a la obra con la resignificación del lugar antes de la exhumación. “No sería difícil convertir el espacio en otra cosa”. “Que el PP lo haga no nos resulta difícil de entender, pero ¿por qué el PSOE no es más contundente? Debería haber una apuesta real de todos los partidos, sobre todo con los que no tienen un vínculo con el franquismo, como Ciudadanos y Podemos”, cuenta el historiador, que no entiende cómo es posible que en España siga habiendo miles de personas enterradas en cunetas, mientras el Estado paga la repatriación de los cuerpos de los soldados de la División Azul.

Franco y Carmen Polo visitan las obras de construcción del Valle de los Caídos, en 1940.

Franco y Carmen Polo visitan las obras de construcción del Valle de los Caídos, en 1940. Efe

Los historiadores piden la conversión del Valle de los Caídos en un símbolo real de reconciliación, capaz de ser integrado en la memoria colectiva de todos los españoles sin distinción de creencias ni de ideologías. Incluso, Sánchez León demanda una gran manifestación ciudadana en Cuelgamuros, convocada por las asociaciones de la memoria, para forzar a los grupos a iniciar el cambio. Los Presupuestos Generales del Estado, pendientes de aprobación y de socios, volverán a descubrir el verdadero interés del PSOE en el asunto.