Carlos Koplowitz, a las puertas del Congreso de los Diputados, en 2024.
Carlos, hermano reconocido de las Koplowitz, abandona la lucha por su herencia paterna: su situación de "precariedad"
Según confirma a EL ESPAÑOL Fernando Osuna, el que era el abogado de Carlos, hace "como año y medio" que no sabe nada de éste.
Más información: Las Koplowitz, demandadas: un funcionario pide un test de ADN para probar que son hermanos de madre
En octubre de 2021, EL ESPAÑOL se hizo eco de una información que afectaba de lleno -y de nuevo- a una de las familias más poderosas de España, las Koplowitz.
Las hermanas Alicia María Koplowitz y Romero de Juseu (74 años) y Esther María (79) veían cómo su parcela más íntima y familiar se zarandeaba con la aparición de un supuesto nuevo hermano.
Un hombre, llamado Ramón, de cerca de 76 años, natural de Madrid, sostenía ser hijo biológico de Esther Romero de Juseu y Armenteros, madre de Esther y Alicia. Ramón quiso ser reconocido judicialmente y puso su situación en manos de la justicia.
Carlos Koplowitz, en 2024, durante su manifestación.
Presentó una demanda solicitando la declaración biológica de filiación por la que Alicia y Esther debían someterse a una prueba. Lo hicieron y esa prueba fue contundente: Ramón no era su hermano de madre. Caso cerrado.
No obstante, aquella no fue la primera vez que las Koplowitz se enfrentan a una situación similar. Hijas de Ernesto Koplowitz Sternberg y de Esther Romero, las hermanas han convivido con el hecho de que su apellido se viera envuelto en un polémico caso de paternidad.
En junio de 2023, el abogado Fernando Osuna actualizó otro caso de filiación -en esta ocasión, reconocida- que hace años llevó al solemne apellido a la primera línea mediática: el de Carlos Koplowitz.
Unas pruebas de ADN demostraron, a finales de 2012, que este hombre -residente en Suiza- es el quinto hijo del magnate de la construcción, Ernesto Koplowitz Sternberg, padre de las Koplowitz, fallecido en 1962. Así se le declaró legalmente.
Carlos nació fruto de una relación entre el padre de las Koplowitz y una mujer a la que conoció en Venezuela, con la que mantuvo un romance del que hay pruebas a través de las cartas que se enviaron.
El 9 de junio de 2023, Osuna trasladó a los medios de comunicación un escrito en el que se hizo constar que este hombre iba a acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. ¿El objetivo? Reclamar su millonaria herencia.
Carlos, a las puertas del Congreso de los Diputados, en 2024.
Hoy, según puede confirmar EL ESPAÑOL en exclusiva, esa lucha ha terminado por parte de Carlos. Abandona la causa. Ya no continúa litigando. Al menos, eso es lo que confirma Fernando Osuna en conversación con EL ESPAÑOL.
En palabras del letrado, hace "como año y medio" que no sabe nada del que fue su cliente. Carlos lo contactó y le informó que no quería continuar por la senda de lo judicial con este tema. Este medio ha tratado de averiguar el porqué de la retirada.
"Hace mucho que no hablo con él, creo que está entre Madrid y Suiza. Allí el nivel de vida es muy caro y en 2024 sé que contó que vivía en situación de precariedad", explica una fuente a EL ESPAÑOL.
"Carlos lo ha pasado muy mal en estos años de lucha". En efecto, el propio Carlos contó en la web de Telecinco que vivía un trance muy delicado. "Estoy en la precariedad más absoluta, mis hermanas pasan de mí", dijo.
"Desde que interpuse la demanda en el año 2000, mis hermanas decidieron cortar toda relación conmigo porque para ellas era doloroso. También porque los abogados les impiden completamente entrar en contacto conmigo. Y porque pasan completamente de mí".
Fernando Osuna junto a su cliente, Carlos Koplowitz, en una imagen facilitada a EL ESPAÑOL.
"Yo no existo en el horizonte de sus vidas. Y a pesar de todo, yo a ellas las quiero, porque son mi familia, y mi padre seguro que hubiera querido que nos lleváramos bien y que yo también tuviera derecho a recibir lo que es mío. Es una situación bastante dolorosa".
Arraigo familiar y manifestación
Carlos Koplowitz siempre ha defendido que la relación con sus hermanas fue estupenda y cordial hasta que decidió ir por la vía legal para reclamar lo que es suyo. Ahí la cosa cambió drásticamente.
Sostuvo el letrado Osuna que hubo "vida familiar entre su padre y su madre cuando era un bebé. (...) Con posterioridad a su nacimiento, las Koplowitz durante muchos años lo han tratado como un hermano".
"Sin embargo, le niegan la parte que le corresponde por herencia. Un juzgado de Madrid lo declaró hijo hace años. Tras esta sentencia de filiación, empezó su lucha judicial por la herencia", se manifestó hace un tiempo a EL ESPAÑOL.
Carlos Koplowitz, sentado en el plató de 'Y ahora Sonsoles', hace un tiempo.
En efecto, el caso de Carlos Koplowitz llegó a Estrasburgo, pero, según contó en 2024 Fernando Osuna a EL ESPAÑOL, allí "no se tramitó". Por esta razón, Carlos, de la mano de su abogado, continuó litigando en la ONU.
Por aquellos días, Carlos llegó a manifestarse a las puertas del Congreso de los Diputados. Según deslizó su entonces letrado, Carlos necesita "sensibilizar a la opinión pública".
A este medio llegó una suerte de comunicado, en el que el propio Carlos exponía: "Manifestación de Carlos Koplowitz por los derechos de los hijos ilegítimos y madres solteras".
Sobre la historia de amor entre la madre de Carlos y Ernesto Koplowitz Sternberg, Osuna siempre defendió que hubo un proyecto de familia en común: "Las relaciones habidas entre los progenitores no se limitaron a meros contactos sexuales esporádicos".
"Se basaban en un mutuo afecto, muy arraigado en ambos, y en un proyecto de vida en común, sólo truncado por el inesperado y trágico fallecimiento del SR. Koplowitz Stenberg en accidente en la primavera de 1962".
Y añadió: "Pese a la profundidad de los sentimientos recíprocos de la citada pareja y de la frecuencia de sus encuentros, que se prolongaron durante casi tres años y hasta el fallecimiento del Sr. Koplowitz Stemberg en mayo de 1962".
Carlos Koplowitz en una instantánea tomada hace un tiempo. EFE
"La relación entre Ernesto y la madre de mi cliente se mantiene en encuentros entre ambos en Caracas, Nueva York y en Miami. En Suiza también convivieron y en muchos países".
El nacimiento de Carlos fue fruto de la relación extramatrimonial que el empresario mantuvo a finales de los años cincuenta con la venezolana Albertina Rangel Rivero.
Tras haber exhumado el cadáver del empresario polaco y haberle practicado varias pruebas de ADN, el informe forense había determinado que Carlos era hijo de Koplowitz a un 99,9 por ciento. No había lugar a dudas.
"Soy feliz, no guardo ningún resentimiento. Al final, han triunfado la tenacidad y la fe en la justicia", reconoció, pletórico, entonces. Pero la lucha de Carlos no terminó ahí.
Hace un tiempo, Carlos concedió una entrevista a Vanity Fair donde aseguró: "Mi deseo profundo y sincero es encontrar una solución amigable, de familia a familia, respetar y ser respetado. Amar y ser querido por mi familia".
Ernesto Koplowitz falleció en 1962. Entonces se repartió su herencia en cuatro partes iguales para sus cuatro hijos reconocidos.
Aunque la cantidad no fue desvelada, algunas fuentes apuntan a que podría haber alcanzado los 400 millones de pesetas de entonces -dos millones y medio de euros- para cada uno.