Paolo Vasile, el que fue consejero delegado de Mediaset España.
El retiro dorado de Paolo Vasile en Roma mientras Mediaset lucha por resurgir: su amor por Annalisa y su papel de abuelo
Fue en octubre de 2022 cuando el ejecutivo romano abandonó su puesto como consejero delegado en la cadena de Fuencarral tras 23 años al frente.
Más información: Carlos Sobera, a corazón abierto: "Soy muy supersticioso, el ocho es mi número: nací el 11 del 8 del 60 y todo suma ocho"
Hubo un tiempo, no muy lejano, en que todo el mundo vinculaba Mediaset España con Paolo Vasile, el que fue su consejero delegado durante 23 años. El hombre del pelo blanco, como se lo conocía en el gremio. El 'rey del share', el que hizo brillar como nunca a la cadena de Fuencarral.
Tenía un olfato infalible para detectar lo que le gustaba al público y, bajo su batuta, Telecinco hizo historia con formatos televisivos que marcaron un punto de inflexión. No había nada que se le resistiera a Vasile, tampoco ningún fichaje estrella: todo lo conseguía, hasta lo impensable.
En la historia de la televisión privada quedará por siempre guardada una participación que revolucionó el sector televisivo y la crónica social: la de Isabel Pantoja (70) en Supervivientes. Se puede definir aquello, sin miedo a equívoco o exageración, como todo un hito.
Paolo Vasile.
Y detrás, en la cúspide, estaba él, Paolo. La mente pensante, el hombre de negocios. Sea como fuere, sus 23 años al frente de la cadena están plagados de logros y de negociaciones. Llegó un punto en que Vasile fue, a nivel mediático, más famoso que el propio grupo.
Todo el mundo sabía quién era el CEO de Telecinco. Pero en octubre de 2022 tomó la decisión que cambió su vida para siempre: dejaba los mandos, se marchaba. Decía adiós 23 años después de su llegada a España para levantar el emporio Telecinco.
Hoy, el hombre que reinventó el entretenimiento catódico y convirtió a Telecinco en una máquina de hacer caja inexpugnable contempla el panorama mediático desde la calma de su residencia en Roma, completamente desvinculado del estrés diario de las audiencias.
Que un día dijera 'hasta aquí' no quiere decir que Paolo se vaya desvinculado de algunas personas de Mediaset con las que trabajó codo con codo, antes al contrario: a EL ESPAÑOL cuentan que, a día de hoy, sigue vigente un grupo de WhatsApp que se llama Los gladiadores.
El grupo recibe este título, cuentan, porque Paolo es un ferviente seguidor de la película Gladiator. De hecho, en las promociones institucionales siempre sonaba la banda sonora de la película.
El retiro dorado de Vasile coincide en el tiempo con la etapa más delicada para el modelo de negocio que él mismo erigió. Tras su salida, la cadena de Mediaset se embarcó en una profunda reestructuración de contenidos y línea editorial para buscar un perfil de público más blanco.
El exconsejero delegado de Mediaset besando a María Teresa Campos.
Sin embargo, la transición no ha resultado sencilla, a la luz de los datos. Telecinco ha visto cómo sus audiencias se han resentido drásticamente tras la cancelación de formatos históricos y la pérdida del liderazgo mensual frente a sus competidores directos.
Quienes conocen de cerca al ejecutivo italiano coinciden en que nunca fue un hombre amigo de las fiestas de la alta sociedad o los grandes eventos mediáticos. Su vida personal siempre fue un territorio celosamente protegido.
La familia para Vasile, y para quien el negocio ocupaba un lugar preponderante, era lo más importante. Cuenta a EL ESPAÑOL una persona que trabajó con él durante años que en las reuniones de trabajo si recibía una llamada de un familiar, no dudaba en atenderla.
Y lo mismo arengaba a hacer a los que trabajaban con él. Durante los años que estuvo al frente de Mediaset España, Vasile mantuvo una dinámica de trabajo espartana y exigente: vivía de lunes a viernes en Madrid, y regresaba de manera innegociable cada fin de semana a Roma.
El gran pilar sobre el que se sostiene la vida del directivo es su esposa, Annalisa, a quien conoció durante el último curso del instituto. Tras más de cinco décadas, el propio Vasile ha confesado abiertamente en numerosas ocasiones que ella es la verdadera "jefa" de la casa.
Annalisa es, además, quien impulsó a Vasile a aceptar el reto de trasladarse a España a finales de los noventa para levantar Telecinco. Junto a Annalisa, Vasile ha formado una familia numerosa de la que se siente enormemente orgulloso.
El matrimonio tiene tres hijos ya adultos -y varios nietos- que han desarrollado sus vidas profesionales alejados del foco mediático en la capital italiana.
Paolo Vasile.
Libres de la presión de los audímetros, el antiguo capo del audiovisual español disfruta ahora del tiempo perdido: paseos tranquilos por las calles romanas, largas comidas familiares sin la interrupción constante del teléfono corporativo y la compañía de su perro labrador.
A pesar de haber dejado atrás la primera línea del sector televisivo y la vorágine ejecutiva, un cerebro con la inquietud de Vasile difícilmente podía quedar desconectado por completo del mundo empresarial.
El año pasado, el ejecutivo italiano sorprendió al sector audiovisual al oficializar su reincorporación al mercado laboral español como miembro del Consejo de Administración de Sociograph Marketing Science.
Sociograph es una consultora de investigación de mercado y neurociencia aplicada con sede en Valladolid y Palencia, además de presencia en el mercado hispanoamericano.
La alianza no fue fruto del azar, sino la consolidación de una estrecha relación comercial que se remontaba a más de una década.
Paolo Vasile junto a Elena Martín, una de las fundadoras de Sociograph; y Enrique Hornos, CEO de la compañía.
Mediaset fue una de las primeras grandes corporaciones en confiar en la tecnología patentada de Sociograph para analizar las reacciones inconscientes y las emociones del público ante los pilotos de nuevas series, películas y programas de televisión antes de su emisión.
Con su incorporación al órgano de gobierno de la firma, el ex CEO de Mediaset ha aportado su amplísima visión estratégica y su conocimiento del mercado internacional para impulsar la expansión de la consultora por el resto de Europa.
La era del "neorrealismo televisivo"
La salida de Vasile a finales de 2022 marcó el fin definitivo de una época dorada e irrepetible para la televisión privada en España.
Cuando el italiano desembarcó en Madrid en 1999 enviado por Silvio Berlusconi, Telecinco era una cadena con potencial pero sin una identidad de marca completamente definida.
En apenas unos años, Vasile revolucionó el lenguaje audiovisual español al importar y perfeccionar un modelo de televisión viva, circular y fuertemente retroalimentada.
Paolo Vasile, saliendo de cenar con Isabel Pantoja.
Bajo su mandato se fraguó el fenómeno de Gran Hermano, el formato que cambió para siempre las reglas del entretenimiento en directo. Imposible es olvidar el exitosísimo sello de Sálvame, en su versión diaria y deluxe.
Vasile entendió como nadie la antropología del espectador español-, y construyó un ecosistema único donde los reality shows, la prensa del corazón y los magazines diarios se alimentaban entre sí las 24 horas del día.
Figuras de la comunicación como María Teresa Campos, Ana Rosa Quintana (70), Jorge Javier Vázquez (56) o Emma García (53) se convirtieron en las caras de una parrilla que garantizaba liderazgos de audiencia mes tras mes y rentabilidades millonarias para los accionistas.
Vasile aplicó una política de gestión económica férrea. Redujo costes de producción de forma drástica, optimizó los bloques publicitarios y potenció el cine nacional a través de Telecinco Cinema, cosechando éxitos de taquilla históricos como Ocho apellidos vascos o Lo imposible.
Durante más de dos décadas, su fórmula no tuvo rival, logrando que el grupo mediático superara sin despeinarse crisis económicas y transformaciones digitales. Ahora, desgraciadamente, el escenario es otro, bien distinto.