Miguel Ángel Revilla durante una entrevista con EL ESPAÑOL.

Miguel Ángel Revilla durante una entrevista con EL ESPAÑOL. Javi Julio E. E.

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Miguel Ángel Revilla (83): "Con 8 años subía 2.000 metros con las ovejas. Me iba a las 6 de la mañana y hacía 15 kilómetros"

El político nació en la localidad de Polaciones, donde desde temprano le tocó pastar al rebaño: "Partía a las 6 de la mañana y volvía por la tarde".

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A sus 83 años, Miguel Ángel Revilla sigue haciendo gala de una energía incansable y una memoria prodigiosa.

El expresidente de Cantabria y líder del PRC ha demostrado a lo largo de su trayectoria vital y política que su resistencia no es casualidad, sino el resultado de una infancia curtida en la dureza del campo cántabro y una lealtad inquebrantable a las costumbres alimentarias de su tierra.

Esa fortaleza se cimentó en las cumbres de Polaciones, su pueblo natal. "Donde yo nací no había mucho donde elegir", ha recordado el político.

Miguel Ángel Revilla

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Una infancia en el campo

Aquella vida rural exigía un esfuerzo físico colosal desde la niñez: "Con ocho años subía con las ovejas hasta los 2.000 metros de Peña Labra", explicaba en una entrevista concedida a la revista gastronómica Origen en diciembre de 2018.

Sus primeros pasos en la montaña no fueron precisamente fáciles. Una rutina implacable que le obligaba a madrugar y a recorrer distancias que hoy parecen impensables para un niño: "Partía a las seis de la mañana y volvía por la tarde y en total hacía unos 15 kilómetros".

En aquellas jornadas interminables, la alimentación era pura supervivencia. "Llevaba una talega con un trozo de borona o pan de maíz, un poco de chorizo y un torrezno", rememoraba Revilla sobre el humilde avituallamiento que le acompañaba en la cumbre.

Un reflejo directo de la austeridad de su tierra natal en la época: "En aquellos años en mi pueblo solo se producía patata, muy buena eso sí [...] las primeras imágenes de cocina que recuerdo van asociadas a la patata y el cerdo. Solo cuando llegaban las fiestas se mataba un cordero o un cabrito".

Miguel Ángel Revilla.

Miguel Ángel Revilla. @Instagram Miguel Ángel Revilla

De la "talega" a la leche entera y el sobao

Aquel niño que recorría la montaña con borona y torrezno ha mantenido una disciplina inamovible con el paso de las décadas.

Su rutina matutina, según revelaba la revista Semana en enero de 2026 con motivo de su 83 cumpleaños, arranca muy temprano y sin concesiones a las dietas bajas en calorías: "Me levanto siempre a las 7 de la mañana y desayuno leche entera de Cantabria y medio sobao pasiego".

Esta fidelidad a los orígenes explica también su rechazo a las tendencias culinarias.

En la misma charla con Origen, el exdirigente dejaba clara su aversión por la cocina exótica: "Me encanta comer y, además, casi todos los días lo hago en el lugar donde mejor se come de España. Eso sí, yo tengo que saber lo que ingiero. No puedo comer cerrando los ojos. Y los sabores tradicionales que tengo son los de toda mi vida. El sushi o la comida de Tailandia no me interesan".

Para Revilla, la gastronomía autóctona es una seña de identidad que le gusta compartir con todo aquel que visita su región.

Durante una intervención en el programa Espejo Público de Antena 3 en septiembre de 2019, ccuyos detalles remató posteriormente en sus habituales visitas a El Hormiguero 3.0, detallaba orgulloso el menú tradicional que suele degustar y ofrecer en Cantabria.

"El menú lleva tomates, que los de Cantabria son muy buenos, ensaladilla rusa, alubias de Cantabria [...], merluza a la plancha y un postre que es semejante a los sobaos y un vino blanco", decía.

En la misma línea gastronómica, el político no duda en añadir sus imprescindibles de la despensa norteña, destacando que en la mesa nunca faltan "cuatro anchoas" y los "caricos, que son alubias de Trasmira riquísimas". Una fórmula sencilla, contundente y arraigada con la que se mantiene en plena forma.

Miguel Ángel Revilla en ‘El Hormiguero’.

Miguel Ángel Revilla en ‘El Hormiguero’. Atresmedia.

Los productos de la tierra

El idilio de Revilla con el sobao pasiego y la leche entera no es novedad, sino una bandera que el regionalista lleva enarbolando desde hace décadas en cada plató que pisa.

En septiembre de 2019, durante una intervención en laSexta Noche, el político acudió a plató para defender las bondades del recetario tradicional cántabro frente al chef Javier Peña.

En aquel encuentro, Revilla sentenció la clave indispensable del icónico dulce: "La clave de un buen sobao es que la mantequilla sea de vaca pasiega y la harina de Valladolid". En esa misma velada televisiva remarcó la trascendencia del sector lácteo y de la ganadería autóctona repasando las proporciones exactas de la receta artesanal.

Su ferviente defensa del sobao volvió a copar titulares en enero de 2025 en el programa El Hormiguero de Antena 3.

En una charla con Pablo Motos, el expresidente cántabro aprovechó para "ajustar cuentas" humorísticamente con David Broncano tras un malentendido surgido en La Revuelta sobre el origen de los productos del Norte: "Asturias tiene cosas maravillosas como la sidra o el cachopo, pero el sobao es pasiego. Un invento mundial de los pasiegos, y la quesada lo mismo".

Sus célebres latas de anchoas del Cantábrico han recorrido los despachos más importantes de España como símbolo de una dieta natural y equilibrada, basada en el producto local.

Además, el exdirigente ha señalado repetidamente cuál es su secreto para conservar la vitalidad: un descanso riguroso, caminatas diarias por el entorno natural y una abstemia casi total en cuanto al alcohol.

"Jamás en mi vida me he emborrachado", ha afirmado en diversas ocasiones, demostrando que para llegar a los 83 años con las pilas cargadas solo se necesita una combinación de disciplina y alimentos de la tierra.