La duquesa de Alba en los jardines de Liria.

La duquesa de Alba en los jardines de Liria. Getty Images

Famosos PATRMINIO DE LOS ALBA

Los hijos de la duquesa de Alba reabren uno de los lugares más secretos del palacio de Liria para homenajear a la aristócrata

La Fundación que cuida el patrimonio histórico y cultural de los Alba ha anunciado la apertura al visitante de rincones únicos de la memoria familiar.

Más información: Cayetano Martínez de Irujo se autoproclama "heredero moral" de la duquesa de Alba en su libro: "Yo evoco su recuerdo"

Publicada
Actualizada

Cuando Cayetana de Alba nació, el Palacio de Liria en Madrid ya era una residencia aristocrática consolidada y sede de una importante colección artística y documental de la Casa de Alba. El edificio había sido levantado en el siglo XVIII por encargo del III duque de Berwick y de Liria, Jacobo Fitz-James Stuart y Colón.

La duquesa nació en una de sus imponentes habitaciones en la madrugada del 28 de marzo de 1962 y desde entonces su vida quedaría ligada eternamente a la del monumental inmueble.

Fue testigo del declive del palacio tras la Guerra Civil -fue bombardeado, ocupado y saqueado por los comunistas- y más tarde una figura esencial en su recuperación. De hecho, el Palacio de Liria vivió su gran transformación en el siglo XX a través de la vida de Cayetana de Alba.

Jardines del Palacio de Liria.

Jardines del Palacio de Liria.

Por eso, ahora los descendientes de la noble abrirán sus jardines al público, con motivo del centenario de su nacimiento, en una iniciativa que une homenaje familiar, memoria histórica y patrimonio.

Se trata de una nueva apertura. Los jardines de Liria ya se abrieron al público antes, de forma excepcional y limitada, durante el verano de 2024, con visitas guiadas programadas por la Fundación Casa de Alba entre junio y agosto.

Considerados los jardines históricos privados más extensos de Madrid, los exteriores del Palacio de Liria se reabrirán ahora a mediados de mayo y podrán ser visitados hasta el mes de agosto, en horario de mañana.

"Estos jardines abren sus puertas para compartir con el público un patrimonio botánico y escultórico que ha permanecido como un secreto guardado en el corazón de Madrid durante más de dos siglos", aseguran desde Liria.

El visitante descubrirá rincones únicos de la memoria familiar de la Casa de Alba. Entre ellos, el cementerio secreto de animales donde la duquesa fue enterrando a todas sus mascotas a lo largo de los años. Sentía absoluta devoción y respeto por el mundo animal y le dio a cada uno de sus perros, loros, tortugas y hasta un cerdo - el que le regalaron a su hija Eugenia por su cumpleaños- el descanso eterno que merecían.

El inolvidable Flashito, un perro shih tzu que llegó a convertirse en la mascota más famosa y mimada de Cayetana de Alba, también está enterrado aquí. El can fue casi considerado como un miembro más de la familia. No se separaba de la aristócrata y apareció en medios de comunicación. Todo el mundo sabía quién era Flashito.

La duquesa de Alba con una de sus mascotas.

La duquesa de Alba con una de sus mascotas. Getty

Símbolo de la vida familiar

Estos jardines también fueron testigos del amor y el desamor de Cayetana y Jesús Aguirre. La boda de la duquesa con el exjesuita fue uno de los acontecimientos personales en Liria que nunca se olvidarán. Sobre todo, sus hijos para quien el segundo marido de su madre fue, según sus propias palabras, "lo peor que les había pasado en la vida". Antes de casarse con el exjesuita e intelectual, Cayetana ya era viuda de Luis Martínez de Irujo -fallecido en 1972- padre de sus seis hijos.

Resulta curioso que el lugar que un día fue escenario de la felicidad de la pareja, años más tarde se convirtiera en un símbolo del distanciamiento del matrimonio. En los últimos años como marido y mujer no solo hubo una separación emocional entre Cayetana y Jesús Aguirre, también física.

El matrimonio vivió separado: ella en el palacio de Las Dueñas en Sevilla -también propiedad de los Alba- y él, horrorizado por la vida en el Sur, habría regresado a Madrid, a Liria. Los últimos días del académico transcurrieron entre los extensos muros del palacio por una fuerte depresión que redujo drásticamente sus salidas. Los jardines del palacio fueron el único contacto de Aguirre con el exterior en esos oscuros momentos.

Cayetana de Alba en los jardines de Liria.

Cayetana de Alba en los jardines de Liria. Getty

Los jardines también han sido el refugio de los hijos de la duquesa, y tras ellos, de sus nietos. Especialmente de Tana -hija de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera- y de los mellizos, Luis y Amina -fruto del matrimonio de Cayetano con Genoveva Casanova.

Los tres nietos de Cayetana vivieron con ella en Liria. Tana tras el divorcio de sus padres y los mellizos tras el traslado familiar de la finca Las Arroyuelas, en Sevilla, a Madrid. Con ellos Cayetana recuperaría de nuevo "la magia de la vida", como aseguró recientemente el duque de Arjona.

La duquesa dejó su título a un lado para convertirse en una abuela cariñosa, permitiendo juegos en los salones y jardines históricos de Liria. "Si como madre no he sido perfecta, como abuela hago lo que me da la gana", dijo en sus memorias.

La reapertura de los jardines al público añade ahora un nuevo capítulo a esa historia. Se trata de una decisión con fuerte carga simbólica, porque acerca a los visitantes a un espacio hasta ahora más reservado y permite celebrar el centenario de la duquesa con un gesto de apertura patrimonial.