Marisa Porcel.
Quién es Paloma, la hija de la actriz Marisa Porcel que ha okupado la casa de su madre y pide 300.000 euros para irse
Tras la muerte de la actriz en 2018, el inmueble se subastó debido a una deuda. Fue comprado por 700.000 euros, pero el dueño no ha podido disfrutar de él.
Más información: La deuda millonaria que deja Marisa Porcel en herencia tras su fallecimiento
La historia podría ser el arranque de una serie, pero es real: una actriz fallecida, una deuda millonaria con Hacienda, un chalet de lujo en Las Rozas subastado por la Agencia Tributaria y una hija, también actriz, que se aferra a esa casa hasta el punto de pedir 300.000 euros para irse.
Esa hija es Paloma Porcel –nombre artístico de Asunción Porcel Montijano– y el conflicto por la vivienda de su madre, Marisa Porcel, ha terminado convertido en un caso emblemático de okupación con rostro y apellidos.
Marisa Porcel fue durante décadas una actriz de oficio: teatro, cine, televisión.
Para el gran público se quedó para siempre como Pepa, la mitad gruñona y cómplice del matrimonio que protagonizaba Escenas de matrimonio junto a Avelino -Pepe Ruiz (85)-, uno de los formatos más vistos de la televisión de su época.
La fachada de la casa de Las Rozas, okupada por Paloma Porcel. Gtres
Detrás de los aplausos, Marisa hacía frente a una deuda con la Agencia Tributaria que superaba el millón de euros y que acabaría devorando su principal patrimonio.
La casa de Las Rozas, un chalet amplio con jardín, garaje y varias dependencias anexas, estaba vinculada a una sociedad familiar en la que figuraban Marisa y su hija.
Esa estructura empresarial, diseñada en su día para gestionar ingresos y propiedades, se convirtió en la puerta de entrada del embargo: Hacienda actuó contra la sociedad y el chalet terminó en subasta pública para cubrir el agujero fiscal.
Pese a todo, Paloma habría decidido aceptar la herencia tras la muerte de su madre en 2018, lo que implicaba asumir no solo los recuerdos y el valor sentimental de la vivienda, sino también un pasivo que, según algunas informaciones, rozaba el millón y medio de euros.
A partir de ahí, el camino hacia el conflicto actual estaba prácticamente trazado. La vivienda salió a subasta de la Agencia Tributaria con un valor de salida superior a los 600.000 euros y fue adjudicada por algo más de 500.000, según las cifras que constan en el expediente.
A finales de 2024, el inmueble cambió de manos de nuevo: Manuel J., un particular, la compró por unos 700.000 euros, muy por debajo del precio de mercado, pero con una condición evidente: sabía que estaba okupada por la hija de Marisa Porcel y su pareja.
Manuel aceptó el riesgo a cambio del precio, confiando en poder alcanzar un acuerdo amistoso con Paloma para que abandonara la vivienda. Dos años después, esa confianza se ha convertido en un laberinto judicial.
El nuevo dueño sigue viviendo de alquiler con su familia, mientras el chalet de Las Rozas continúa habitado por Paloma y su pareja, que han hecho de la casa su 'trinchera' frente al desalojo.
Manuel, dueño legítimo de la casa, sostiene que la actriz intenta justificar su permanencia enseñando contratos de alquiler "inventados" o de dudosa validez, con los que habría tratado de ejercer derecho de tanteo y retracto o de acreditar algún tipo de arrendamiento previo.
La cronología y el contenido de esos contratos están siendo examinados en los tribunales, que deberán decidir si se trata de documentos válidos o de una estrategia de dilación.
300.000 euros para irse
El punto más polémico del caso es la cifra que, según la versión del propietario y de varios medios, Paloma habría puesto encima de la mesa para abandonar voluntariamente la vivienda: 300.000 euros.
Manuel asegura que, en su intento de evitar un proceso largo y costoso, llegó a ofrecerle a Paloma una compensación de unos 20.000 euros para facilitar una salida pactada, pero que la respuesta fue una exigencia de cantidad muy superior.
La propia Paloma habría llegado a explicar que "no le sale a cuenta" abandonar la casa teniendo allí hasta 12 vehículos, que forman parte del patrimonio familiar y que, solo en logística, le suponen un coste notable sacar del recinto.
Pepe Ruiz y Marisa Porcel.
Mientras tanto, la defensa de Paloma niega que exista una estrategia de okupación en sentido estricto.
Alegan desconocer formalmente algunas de las actuaciones, cuestionan la adjudicación y mantienen que hay documentos que blindarían su derecho a okupar al menos parte del inmueble.
Quién es Paloma Porcel
Nacida como Asunción Porcel Montijano, es hija única de Marisa y siguió sus pasos en la interpretación. Ha trabajado como actriz en televisión, con apariciones en series como La que se avecina o Amar es para siempre, pero su gran especialidad es el doblaje.
En el sector es conocida por ser la voz habitual de Sarah Jessica Parker (60), especialmente como Carrie Bradshaw en la versión española de Sexo en Nueva York, un personaje icónico que marcó a toda una generación de espectadoras.
También ha doblado a la actriz en otros proyectos y ha puesto voz a diferentes personajes en cine y televisión, construyendo una carrera sólida pero lejos del foco que tuvo su madre.