José 'Piculín' Ortiz.

José 'Piculín' Ortiz. Redes sociales.

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La viuda de Piculín Ortiz revela cómo fueron las últimas horas del jugador antes de su muerte: "Me dijo 'te amo' y no lo vi más"

Tres meses y medio después del fallecimiento del exjugador puertorriqueño del Real Madrid y del Barça, su pareja relata su batalla contra la enfermedad.

Más información: Muere a los 62 años 'Piculín' Ortiz, leyenda del baloncesto puertorriqueño y exjugador de Real Madrid y Barça

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Fue hace más de tres meses cuando el mundo del baloncesto tuvo que despedirse de una de sus leyendas. José Rafael Ortiz, más conocido como Piculín Ortiz, una de las mayores leyendas del deporte caribeño, falleció el 5 de mayo, dejando un vacío que continúa latente.

En unas emotivas declaraciones concedidas al diario El Nuevo Día, Sylvia Ríos, viuda del exjugador de baloncesto puertorriqueño, ha rememorado con sobrecogedora crudeza cómo transcurrieron los últimos instantes de vida del pívot.

El deportista perdió la vida con tan solo 62 años, tras una larga batalla contra un cáncer colorrectal que le había sido diagnosticado a finales de 2023.

Un adiós inesperado

El suyo no fue un proceso fácil, pero Piculín Ortiz lo vivió con cierta naturalidad. En los últimos años, había librado una dura y abierta lucha contra la enfermedad que le llevó a pasar por el quirófano en 2025 y a someterse a un prolongado tratamiento médico.

A pesar del desgaste físico, el histórico jugador jamás se desconectó del todo de su gran pasión. Era habitual ver su imponente figura en canchas y eventos deportivos apoyando a las selecciones nacionales, como cuando asistió a la clasificación del combinado femenino para la Copa del Mundo FIBA de 2026 en San Juan.

Su presencia, incluso visiblemente debilitada por la enfermedad, encarnaba un compromiso inquebrantable con el deporte de su vida.

Ahora, en su entrevista con el diario puertorriqueño, su viuda ha recordado aquel fatídico viernes en el hospital, justo antes de que los médicos tomaran la decisión de colocarle un tubo en la tráquea debido a las graves complicaciones derivadas de su estado de salud.

"Esa hospitalización de ese viernes... Me dijeron: 'Lo vamos a intubar'. Yo estaba hablando con la doctora, pero él me veía mi cara. Él me decía. ¿Qué pasó?'. Yo le dije: 'La infección no ha cedido y te van a intubar, pero vas a salir como la otra vez", ha destacado Sylvia Ríos.

Así, en aquel momento intentó restar importancia a la decisión de los médicos: "Yo le di un besito, ¿verdad? Le di un besito en la boca y él me dice 'Te amo'. Así, como estamos aquí hablando".

Sin embargo, jamás imaginó que aquel beso de despedida sería el último: "Yo le dije: 'Te amo, te veo en unos días'. No lo vi más".

"Su cuerpo estaba débil"

Entre lágrimas, Sylvia ha confesado lo complejo que resulta lidiar con la ausencia tras haber compartido cada segundo junto a él.

"Es que es difícil hablar sin llorar. Yo creo que el duelo no todo el mundo lo lleva igual. La verdad es que él y yo estábamos juntos todo el tiempo", ha añadido.

Por último, la viuda del deportista ha aclarado que "Piculín no murió de cáncer", ya que los últimos estudios médicos a los que se había sometido "habían demostrado que él no tenía cáncer en ningún órgano".

La verdadera razón de su deceso fue el propio debilitamiento de su organismo a causa de su dolencia: "Su cuerpo estaba tan débil... Tanta hospitalización tuvo su mella".

José 'Piculín' Ortiz y Sylvia Ríos se casaron en 2018, tras varios años de relación sentimental.

El deportista tuvo dos hijos, Christian y Neira Ortiz, quien ha seguido sus pasos en el deporte y es jugadora profesional de voleibol, fruto de un matrimonio anterior con Nirita Ruiz, de la que se divorció en 2006.

José 'Piculín' Ortiz, en una imagen de archivo

José 'Piculín' Ortiz, en una imagen de archivo Redes sociales.

Un gigante dentro y fuera de la pista

Nacido en Aibonito y criado en Cayey, Ortiz trascendió la figura de un simple jugador de gran estatura para convertirse en el líder emocional indiscutible de la selección boricua.

Bajo su mando sobre la cancha, el combinado de Puerto Rico firmó páginas doradas en la historia del deporte, entre las que destaca la inolvidable victoria ante la selección de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Durante más de dos décadas, entre 1983 y 2004, 'Piculín' fue el faro inamovible de su país.

Su muerte, anunciada por su familia y por la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, cerró la trayectoria vital de un pívot monumental que llevó el nombre de su país a través de cuatro Juegos Olímpicos (Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Atenas 2004), la NBA y los clubes más prestigiosos del baloncesto europeo.

Huella en el Real Madrid y el FC Barcelona

Más allá de su paso por la NBA en las filas de los Utah Jazz, su periplo en Europa dejó una marca imborrable, de manera muy especial en el baloncesto español. Ortiz defendió las camisetas de los dos gigantes del deporte estatal: el Real Madrid y el FC Barcelona.

En el conjunto azulgrana se convirtió en un pilar interior decisivo: conquistó la Copa del Rey y alcanzó la final de la Copa de Europa, mientras que su paso por la casa blanca y por entidades como el CAI Zaragoza, el Festina Andorra o el Unicaja Málaga afianzaron su estatus de mito del baloncesto internacional.

Todo ello culminó con su ingreso en el prestigioso Salón de la Fama de la FIBA.

A día de hoy, la memoria del icónico número 4 permanece imborrable en la retina de los aficionados de todo el mundo, mientras su entorno más íntimo asimila el doloroso adiós a un hombre que peleó hasta el último aliento contra su enfermedad.