Lamar Odom.

Lamar Odom. Getty Images

Celebrities DOCUMENTAL

Lamar Odom: "La verdad es que no lloré mucho cuando murió mi bebé de seis meses. Había pasado la noche de juerga"

Jayden falleció por el síndrome de muerte súbita del lactante. Liza Morales, primera esposa de la estrella del baloncesto, lo encontró muerto en la cuna.

Más información: Las terribles confesiones de Lamar Odom: 100 millones en drogas, abortos...

Publicada
Actualizada

El 13 de octubre de 2015, Lamar Odom (46 años) fue encontrado inconsciente por los servicios de emergencia en su habitación de un burdel de Nevada.

El famoso jugador de baloncesto llevaba cuatro días de fiesta y sus familiares, especialmente su esposa que por aquel entonces era Khloé Kardashian (41), estaban desesperados por dar con su paradero.

Dos empleadas del prostíbulo son las que dieron la voz de alarma a las autoridades sanitarias, que confirmaron que Lamar había estado consumiendo cocaína en grandes dosis, además de una sustancia parecida a la Viagra.

Rápidamente fue trasladado en ambulancia -se descartó el helicóptero porque debido a su gran estatura de más de 2 metros no entraba- al hospital donde permaneció cuatro días en coma.

Después comenzaría otro calvario: el de recuperar sus capacidades motoras e intelectuales para volver a ser el que era antes de la sobredosis.

Pau Gasol, Kobe Bryant y Lamar Odom en 2009.

Pau Gasol, Kobe Bryant y Lamar Odom en 2009.

Este sobrecogedor episodio es el que narra el documental Al descubierto: La muerte y la vida de Lamar Odom, que se acaba de estrenar en Netflix.

En él se desvelan detalles médicos inéditos hasta ahora como que el deportista sufrió 12 derrames cerebrales y 6 ataques cardíacos mientras estaba en coma.

"Sé que no debería consumir cocaína, pero es que te hace sentir tan bien. Ojalá se pudiera atrapar ese sentimiento y embotellarlo y así podrías tomártelo y volver a sentir lo mismo al día siguiente, pero las drogas no funcionan así", asegura Lamar.

Al principio, el exjugador de baloncesto solo las consumía en fiestas hasta que su hábito se convirtió en diario.

La muerte de su hijo

Antes de entrar en materia y para entender la historia de Lamar, el documental recuerda algunos de los episodios más dramáticos de su vida. Su madre falleció cuando tenía solo 10 años y eso marcó para siempre su vida.

"Cuando pasó cogí la pelota de baloncesto y me fui a dar canastas solo toda la noche. Ahí supe que el baloncesto sería siempre mi destino".

Liza Morales, primera mujer de Lamar, con sus dos hijos fruto del matrimonio.

Liza Morales, primera mujer de Lamar, con sus dos hijos fruto del matrimonio. Getty

Pero si la muerte de su progenitora siendo él tan pequeño definió su infancia, la muerte de su tercer bebé de seis meses, hizo lo propio en su edad adulta.

Liza Morales (46), su primera mujer, ha contado con detalle cómo fue el trágico suceso. La familia se trasladó a Nueva York para asistir al funeral de la tía de Lamar. Allí se alojaron en una casa cerca del barrio de Queens.

"Recuerdo que se me habían pegado las sábanas y que cuando me desperté dije: '¡Qué raro que Jayden -así es como se llamaba el pequeño- no me haya despertado!'", comienza explicando Morales.

"Cuando lo cogí de la cuna tenía los labios morados y escuché a mi madre gritando que alguien llamara al 9-1-1". Llegaron al hospital pero ya no había nada que hacer.

Jayden murió por síndrome de muerte súbita del lactante. "La verdad que no lloré mucho cuando murió. El día que sucedió había pasado la noche por ahí de juerga con mis colegas", reveló Odom.

Nunca esperó que la gente se compadeciese de él. "Son cosas que pasan, pero creo que me va a hacer mucho más fuerte como persona", dijo después el deportista en una entrevista televisada.

Después de aquello su matrimonio con Liza se destruyó. Fruto de su relación el matrimonio había tenido dos hijos anteriores a Jayden, Lamar Odom Jr. y Destiny.

La boda con Khloé

Entonces llegó Khloé Kardashian. Tan solo 30 días les bastaron a Lamar Odom y Khloé para saber que querían pasar el resto de sus vidas juntos. La pareja se conoció en una fiesta organizada por el también jugador de la NBA, Ron Artest.

Se dieron el 'sí, quiero' en una boda al estilo Hollywood, llena de rostros famosos, pero a la que no asistió ninguno de sus familiares, incluidos sus propios hijos.

Es aquí donde Lamar reconoce que se le terminó de subir la fama a la cabeza porque junto la que tenía él con la inmensa popularidad de las Kardashian, que ya triunfaban con su propio reality. "La verdad es que no estaba preparado para tanta fama".

Khloé Kardashian y Lamar Odom.

Khloé Kardashian y Lamar Odom.

Tras dos años de matrimonio, todo se desbocó. Lamar empezó a consumir cada vez más. No podía controlarse, dice. Comenzó a ser infiel a su mujer y a desaparecer durante días para drogarse.

"Estuvo en muchos centros de desintoxicación pero Lamar se escapaba y desaparecía durante varios días. En ese tiempo se dedicaba a colocarse y los demás no parábamos de buscarle sin éxito.

Lo buscaba en callejones y moteles porque siempre llevaba con él trozos de papel de aluminio y cucharas para inhalar la cocaína y lo dejaba todo tirado por ahí", cuenta Khloé.

El principio del fin fue cuando traspasaron a Lamar de Los Ángeles Lakers a los Dallas en 2011, una noticia que pilló por sorpresa al jugador. "Esto hizo que abusara aún más de las drogas".

Sobredosis

Aconsejaron a Khloé Kardashian que pidiera el divorcio a Lamar para ver si así decidía cambiar de estilo de vida. Así que a pesar de que ella no quería separarse de su marido hizo "la intervención", como ella describe en el documental.

Lamar firmó los papeles y tras ello entró en una espiral de consumo que acabó en una gran sobredosis. Cuando trasladaron al jugador al hospital tras encontrarle inconsciente en el burdel de Nevada, los médicos confirmaron que había "sufrido daños en el hemisferio izquierdo del cerebro y un neumotórax".

La única solución probable era operarle de urgencia pero había muy pocas posibilidades de que saliera adelante. Khloé, que por retraso en los tribunales aún seguía casada con Lamar, firmó la autorización para que se pudiera llevar a cabo la intervención quirúrgica.

No saben cómo pero sobrevivió. Tras tres días o cuatro días en coma, Lamar por fin se despertó.

Khloé Kardashian y Lamar Odom con Kris Jener, Courtney y Rod Kardashian.

Khloé Kardashian y Lamar Odom con Kris Jener, Courtney y Rod Kardashian.

Mientras estuvo inconsciente, Khloé ha revelado un episodio escalofriante. Su padre, Joe Odom, fue a visitar a su hijo y pidió que le desconectaran de las máquinas que le mantenían con vida.

"Justo cuando estaba entrando en la habitación escuché a Joe que dijo que no le pusieran en soporte vital y que apagaran todas esas máquinas. Le dije que era yo y no él la que estaba a cargo de Lamar y que se fuera".

"Quería unas Nike, cien dólares y una habitación pagada de hotel para esa noche. Se le dio y nunca más volvió", explica.

Cuatro meses de rehabilitación con seis horas diarias de diálisis y "la fuerza de voluntad de Lamar" fue lo que hizo salir adelante a la estrella del baloncesto. Tuvo que volver a aprender a caminar.

La rehabilitación continuó en casa, pero Khloé le volvió a pillar consumiendo crack. "Le encontré en el suelo de la habitación, apoyado en la cama fumando crack. Le di un puñetazo en toda la cara".

Lamar Odom durante el documental de Netflix.

Lamar Odom durante el documental de Netflix.

Harta de todo, la Kardashian le pidió el divorcio por segunda vez. "Creo que su problema es que lleva años echándose la culpa de todos los acontecimientos trágicos que le han ocurrido y a veces los usa para justificar el abuso que hace de las drogas", dice.

"Aún así Lamar ha tenido una vida extraordinaria. Es verdad que ha tenido malos momentos, pero joder debería apoyarse más en todo lo bueno que le ha pasado", concluye Khloé.

Ahora Lamar Odom se pregunta: "¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué Dios me perdonó la vida? Sé que estoy aquí por algún motivo y cuando lo descubra andaos con ojo".

Entre sus propósitos a futuro están ahora aprender a andar antes de morirse, y volver a la universidad y entrenar a algún equipo universitario.