El príncipe heredero Fumihito y la princesa Kiko.

El príncipe heredero Fumihito y la princesa Kiko. Gtres

Casas Reales CAMBIO DE LEY

La Casa Imperial de Japón cambia sus normas en una histórica revisión de la ley: "El progreso es importante"

Se trata de una reforma que busca evitar la extinción biológica de la monarquía más antigua del mundo.

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El príncipe heredero Fumihito (60 años), conocido como Akishino, ha hablado por primera vez sobre la histórica revisión de la Ley de la Casa Imperial japonesa, una reforma que busca evitar la extinción biológica de la monarquía más antigua del mundo.

Con motivo de su próximo viaje oficial a Paraguay junto a su esposa, la princesa Kiko (59), para conmemorar el 90.º aniversario de la inmigración japonesa, el matrimonio ha ofrecido una rueda de prensa.

En ella, los periodistas no han dudado en preguntarle por el histórico cambio legislativo que allana el camino para la reintegración de primos lejanos y que mantendrá a las mujeres dentro de la institución tras pasar por el altar.

El príncipe heredero Fumihito y la princesa Kiko saludando a Hussein bin Al Abdullah.

El príncipe heredero Fumihito y la princesa Kiko saludando a Hussein bin Al Abdullah. Gtres

Consciente del enorme peso político y de la neutralidad que exige su rol, el hermano menor del emperador Naruhito (66) ha preferido mantener la cautela, aunque deja clara su postura. "Soy un ser humano y, por lo tanto, es normal que tenga pensamientos y opiniones diversas".

Ha añadido el Príncipe que tiene "una opinión firme al respecto, sería extraño no tenerla".

Sin embargo, remarca la prudencia necesaria al tratar asuntos de Estado: "¿Cómo se expresan estos pensamientos y qué sucede si entran dentro del marco legal? Creo que esta relación es muy compleja".

La reforma, que busca salvar a la monarquía de una extinción biológica al permitir la adopción de descendientes varones solteros de 11 antiguas ramas de la familia, relegadas tras la Segunda Guerra Mundial, ha evitado la abolición de la Ley Sálica.

Esto garantiza que el puesto de sucesor siga estando en manos de Akishino y, posteriormente, de su hijo, el príncipe Hisahito, quien cumplirá 20 años en septiembre, cerrando la puerta al trono a la princesa Aiko, única hija de los actuales emperadores, Naruhito y Masako.

A pesar de la lentitud con la que avanza la apertura en palacio, el heredero se ha mostrado comprensivo con la necesidad de evolucionar: "El progreso es importante en el mundo, así que creo que es clave que diferentes personas reflexionen sobre cómo deberían ser las cosas".

Sus Altezas Imperiales el Príncipe Heredero y la Princesa Heredera Akishino y su familia.

Sus Altezas Imperiales el Príncipe Heredero y la Princesa Heredera Akishino y su familia. Casa Imperial de Japón

Además del impacto sucesorio, la ley afecta de lleno a la esfera personal de la familia.

Al permitirse que las princesas mantengan su estatus tras el matrimonio, la princesa Aiko, su sobrina, y la propia hija menor de Akishino, Kako, ya no serán expulsadas de la Casa Imperial si se casan con un plebeyo, a diferencia de lo que ocurrió con su hermana mayor, Mako, en 2021.

Sobre este aspecto, el príncipe prefiere responder desde el corazón de un padre preocupado por el destino de sus hijos: "Puede sonar a cliché, pero como padre, lo único que quiero es que sean felices".

Para culminar su intervención sobre la posición de las mujeres en la realeza japonesa, Akishino lanza un contundente alegato a favor de la igualdad en la representación oficial: "El papel de los miembros de la Familia Imperial es cumplir con sus deberes en respuesta a las demandas de la sociedad".

"Creo que no existe distinción entre hombres y mujeres en lo que respecta al cumplimiento de estos deberes", ha matizado.

Los dos ejes de la reforma imperial

Los príncipes Fumihito y Kiko tras el nacimiento de Hisahito.

Los príncipes Fumihito y Kiko tras el nacimiento de Hisahito. Gtres

La modificación de la Ley de la Casa Imperial se articula en torno a dos ejes principales diseñados para aumentar el número de miembros activos de la Institución y evitar la falta de herederos, ya que actualmente solo hay dos, Fumihito y su hijo, Hisahito.

Uno de estos cambios es que se elimina la norma por la cual las mujeres perdían automáticamente sus títulos y eran expulsadas de la familia imperial al casarse con un plebeyo.

La última víctima fue la princesa Mako, hija de los actuales herederos, quien fue expulsada de la Corona tras su boda con Kei Komuro en 2021.

A partir de ahora, princesas como Aiko o Kako podrán mantener su rango, continuar representando a la institución y recibir una asignación pública. Además, se abre la puerta a que sus futuros hijos varones puedan ser incluidos en la línea sucesoria.

Asimismo, se autoriza a la Familia Imperial a adoptar legalmente a hombres varones solteros pertenecientes a las 11 antiguas ramas de la realeza que fueron despojadas de sus títulos por la constitución tras la Segunda Guerra Mundial.

Aunque estos candidatos comparten un antepasado común que se remonta incluso al siglo XIV y han vivido hasta ahora como ciudadanos comunes, una vez adoptados adquirirán el título de príncipes, podrán casarse dentro de la Casa Imperial y sus hijos nacerán directamente como herederos con pleno derecho al Trono del Crisantemo.