El segundo hijo del sultán de Omán, Bilarab bin Haitham, haciendo un juramento en el Palacio de Al-Baraka.

El segundo hijo del sultán de Omán, Bilarab bin Haitham, haciendo un juramento en el Palacio de Al-Baraka.

Casas Reales FAMILIA REAL

El segundo hijo del sultán de Omán, Bilarab bin Haitham, adquiere gran poder en el país: así es la nueva estrella del Golfo

El sultán de la dinastía Al Said quiere reforzar su segunda línea dinástica y dejar atrás el modelo hiperpersonalista del anterior monarca, Qabus bin Said.

Más información: Pahlaví, la Familia Real de Irán exiliada que sueña con volver al trono del Pavo Real: de Farah Diba a sus 3 nietas influencers

Publicada

Discretos, pero contundentes son los movimientos que se están produciendo en el seno de la Familia Real de Omán, uno de los reinos más herméticos del Golfo. El sultán Haitham bin Tarik (70 años) ha firmado un real decreto que cambia el equilibrio interno del poder.

El Rey ha elegido a su hijo menor, Sayyid Bilarab bin Haitham (31), como ministro de Estado y gobernador de Mascate. No es un cargo baladí: esa gobernación incluye la capital y su área metropolitana; el corazón político y económico del país.

El decreto se hizo público el 11 de enero de 2026, dentro de una serie de 16 órdenes reales para recomponer el Consejo de Ministros. El juramento lo efectuó Bilarab en el Palacio de Al-Baraka, frente a Su Majestad y el Ministro de Estado y Gobernador de Muscat.

Su padre, el sultán, quiere reforzar su segunda línea dinástica y dejar atrás el modelo hiperpersonalista del anterior monarca, Qabus bin Said. Ahora la Familia Real gana peso propio, colocando a sus miembros en posiciones de poder y otorgándoles responsabilidades.

Sayyid Bilarab bin Haitham junto a su padre, el sultán.

Sayyid Bilarab bin Haitham junto a su padre, el sultán.

Haitham llegó al trono en enero de 2020 tras la muerte de Qabus, que no dejó descendencia. Desde entonces ha trabajado en una monarquía más ordenada, menos dependiente de una sola figura. En 2021 creó por primera vez la figura del príncipe heredero.

Nombró a su primogénito, Sayyid Theyazin (35), Crown Prince de Omán y viceprimer ministro para Asuntos Económicos, además de ministro de Cultura, Deporte y Juventud.

Theyazin es el heredero clásico: formación diplomática, presencia en foros internacionales y peso en la modernización del Ejército y en la agenda Visión Omán 2040. Al mismo tiempo, el sultán ha dado visibilidad a su esposa, Sayyida Ahad bint Abdullah (56).

Ella ejerce como Primera Dama en una monarquía absoluta en la que las consortes habían permanecido hasta ahora en la sombra. Preside actos sociales, visita escuelas y encabeza programas benéficos.

Su presencia, huelga decir, crea un debate sobre el papel público de las mujeres en las altas esferas del país. En ese contexto, el segundo hijo del sultán seguía otro camino. Bilarab trabajaba en la sombra, lejos de los focos que seguían a su hermano y a su madre.

El segundo hijo del sultán de Omán en un acto.

El segundo hijo del sultán de Omán en un acto. RRSS

Su agenda estaba ligada a la innovación, al diseño y a la llamada diplomacia blanda. El nombramiento como gobernador de Mascate lo saca de esa segunda fila y lo pone en la primera línea del poder nacional. Bilarab es el segundo en la línea de sucesión, justo detrás de Theyazin.

Estudió en colegios internacionales de Omán y se graduó en Diseño Espacial en una universidad de Londres en 2018. Es un perfil poco habitual en las élites políticas del Golfo, donde dominan el Derecho, las Ciencias Políticas o la Ingeniería.

De vuelta a casa, evitó la sobreexposición mediática. Eligió la promoción del talento joven y de la arquitectura contemporánea. En 2021 lanzó el Bilarab bin Haitham Award for Architectural Design, un premio nacional ligado a la estrategia Oman Vision 2040.

El objetivo: proyectos que encajen con el entorno y con la identidad omaní. El concurso se ha convertido en un laboratorio de ideas urbanas y paisajísticas. De ahí han salido propuestas para reordenar el puerto de Muttrah o el diseño del pabellón de Omán para la Expo de Osaka 2025.

Al mismo tiempo, el Príncipe ha impulsado programas para apoyar start‑ups y proyectos tecnológicos orientados al desarrollo sostenible. Consolida así una imagen de dirigente interesado en la innovación y en la herencia arquitectónica, no en el músculo militar.

El segundo hijo del sultán saludando a su padre.

El segundo hijo del sultán saludando a su padre.

Conecta con una generación joven que busca referentes distintos dentro de la familia Al Said. El nuevo cargo multiplica su influencia. La gobernación de Mascate no es una provincia más.

Abarca la capital, el puerto estratégico de Muttrah y buena parte del tejido institucional, económico y cultural.

Por su despacho pasan la administración diaria, los grandes proyectos urbanos y la relación con inversores extranjeros y organismos internacionales. El decreto confirma, además, su entrada en el Consejo de Ministros.

Fuentes consultadas por medios especializados en Oriente Medio leen el movimiento como una apuesta a largo plazo. El sultán quiere que su hijo menor gestione un territorio complejo y visible.

Desde el nombramiento, la cuenta oficial de Instagram ha llenado su feed con la agenda del nuevo gobernador.

Se le ve en visitas a proyectos sociales, reuniones con jóvenes emprendedores, inauguraciones de carreteras o parques o encuentros con equipos técnicos que trabajan en la expansión de la capital.

En muchos actos aparece junto a su madre. La foto de ambos, madre e hijo, recorriendo centros comunitarios o museos, refuerza la imagen de una monarquía más cercana. Tradición islámica, sí, pero con una modernidad sobria y planificada.

A la vez, la cuenta personal de Bilarab mantiene su tono creativo. Publica bocetos, fotografías de arquitectura, detalles de artesanía omaní. Mezcla contenido institucional y cultural. Esa dualidad alimenta su marca como príncipe diseñador‑gobernante.

En lo privado, se sabe poco. Bilarab se casó en 2021 en el Palacio Al Alam, en una ceremonia restringida a la familia. En diciembre de 2023 nació su primer hijo, Haitham, que se coloca tercero en la línea sucesoria.

Por delante tiene a su padre y a su tío Theyazin, que aún no tiene descendencia. La identidad y el papel público de la esposa del Príncipe siguen fuera de foco. Responde a la norma no escrita que mantiene a las consortes lejos de la mirada pública en gran parte del Golfo.