El príncipe Leka de Albania junto a su flamante esposa, la fotógrafa Blerta Celibashi.
Leka de Albania, el príncipe que acusó a su exmujer de agresión, se casa de nuevo: el vídeo que avergonzó a la Casa de Zogu
Fue en marzo de 2024 cuando el único heredero de la Corona albanesa acusó a Elia Zaharia de violencia doméstica. Tienen una hija en común, Geraldine.
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Este pasado fin de semana en el seno de la Casa de Zogu se ha celebrado un magno y feliz acontecimiento: el príncipe Leka II de Albania (44 años) ha contraído matrimonio con la fotógrafa Blerta Celibashi en una fastuosa boda celebrada en el Château Apponyi, en Eslovaquia.
Así, el actual jefe de la dinastía albanesa, único heredero de la Corona y pretendiente al trono, ha confiado de nuevo en el amor, apenas dos años después de un divorcio convulso, marcado por una denuncia por violencia doméstica contra su exmujer, la actriz Elia Zaharia (43).
Qué duda cabe, un pasaje durísimo aquel del que dejó el Príncipe constancia gráfica con un esclarecedor vídeo que avergonzó a la Casa de Zogu. Pero antes de hablar de este pasaje, hay que hablar del actual casamiento de Leka II, el príncipe que no ha renunciado al amor.
Un 'sí, quiero' sobre el que los propios novios han difundido un comunicado y varias fotos oficiales en redes. Tras anunciar su compromiso en octubre de 2025, Leka ha optado por casarse lejos de Albania, en un castillo eslovaco, rodeado solo de familiares y amigos cercanos.
El flamante matrimonio, mirándose enamorado, en el dia de su boda.
El comunicado oficial habla de una ceremonia "íntima y discreta" y presenta al heredero y a Blerta Celibashi ya como marido y mujer, en una serie de retratos cuidados que buscan reforzar la idea de estabilidad y nueva vida. Un casorio, eso sí, marcado por una ausencia.
A la cita no ha acudido la princesa Geraldine, nacida en octubre de 2020 y única hija del príncipe, fruto de su matrimonio con Elia Zaharia. Su nombre fue elegido en honor a la bisabuela paterna, la reina Geraldine, la última consorte de Albania, fallecida en 2002.
Leka ha insistido en entrevistas recientes en que intenta transmitir a la niña el sentido de responsabilidad que, a su juicio, implica pertenecer a la antigua Familia Real: "No permito que mi hija presuma diciendo: 'Soy una princesa'. El título conlleva responsabilidades".
"Un sentido de servicio a la nación. Estos títulos son simbólicos, pero tienen un gran significado", ha agregado. En público, el heredero describe a Geraldine como una niña "muy feliz" y de imaginación desbordante, y asegura sentirse "bendecido" por su paternidad.
En privado, sin embargo, la relación con su madre y con la familia Zaharia se ha vuelto explosiva, casi irrespirable, hasta el punto de desencadenar una investigación por violencia doméstica que salpicó a las dos partes.
El matrimonio de Leka II y Elia Zaharia, celebrado en 2016 en una boda de Estado en Tirana ante miembros de varias Casas Reales europeas, se presentó como la modernización amable de una monarquía abolida en 1943 pero aún simbólicamente presente.
Ocho años después, en enero de 2024, la pareja anunció su separación mediante un comunicado en el que hablaban de una decisión "de mutuo acuerdo" tras reconocer que la unión había "perdido su función", manteniendo un tono civilizado y centrado en el bienestar de su hija.
El divorcio se formalizó en abril de 2024. La imagen de ruptura cuasi modélica saltó por los aires dos meses después. En marzo de 2024, circuló en redes un vídeo grabado por el propio Leka en el que se le veía en medio de un altercado físico con Elia y con su exsuegro, Gjergj Polikron.
En las imágenes se aprecia un forcejeo, golpes y gritos; el material, que el príncipe entregó a la policía como prueba, acabó filtrado a los medios y se difundió ampliamente, incluida la prensa británica y regional de los Balcanes.
La Casa Real albanesa reaccionó con un duro comunicado: afirmó que el heredero había sido "atacado físicamente con objetos contundentes por su exesposa y su exsuegro" y confirmó que el vídeo había sido presentado ante la comisaría como "prueba material de la violencia sufrida".
El mensaje pedía, además, a la Policía y a las plataformas la retirada de las imágenes por su "contenido violento" y por vulnerar la intimidad del príncipe.
Acusaciones cruzadas de violencia
Leka de Albania junto a su primera mujer, Elia Zaharia, madre de su hija. Gtres
Elia Zaharia rompió su silencio poco después, aportando una versión diametralmente opuesta. En un comunicado difundido en redes, calificó de "terrible" la escena y aseguró que, al llegar a casa, se encontró a Leka "agrediendo" a su padre, de 73 años.
"No es fácil volver a casa y encontrar a Leka intentando violentar a mi padre", escribió, subrayando que su participación en la pelea se limitó a intentar separarlos y contener la situación.
La exprincesa anunció que denunciaba al heredero por violencia doméstica y que seguiría "la vía judicial para todo", mientras medios albaneses informaban de un parte médico que acreditaría lesiones en sus manos y brazos.
Paralelamente, la Fiscalía abrió diligencias contra los tres -Leka, Elia y el exsuegro- por un presunto delito de violencia en el ámbito familiar.
Meses después, las autoridades archivaron la investigación por falta de elementos suficientes para sostener una acusación clara en uno u otro sentido, dejando el caso en una zona gris en la que ambas partes se reivindican como víctimas.
Para la Casa de Zogu, el episodio supuso un golpe reputacional sin precedentes: la imagen del pretendiente al trono quedó asociada a un vídeo de golpes, gritos y reproches, amplificado por la prensa internacional.
Que, en ese contexto, Leka decidiera publicar -o permitir que se publicara- la grabación, reforzó la percepción de guerra abierta.
Según algunos medios albaneses, el clip se difundió inicialmente desde el entorno de su nueva pareja, como respuesta a lo que consideraban una campaña de desprestigio por parte de los Zaharia.
La boda con Blerta Celibashi llega, precisamente, tras esa tormenta. La pareja se comprometió en octubre de 2025 en Ksamil, al sur de Albania, en una ceremonia familiar a la que siguieron unas vacaciones muy mediáticas en la costa jónica.
El anuncio oficial subrayaba que era "el segundo compromiso" del príncipe y presentaba a Blerta como una profesional consolidada de la fotografía, con base en Tirana.
Leka y su segunda esposa, Blerta Celibashi, hace unos meses. RRSS
Celibashi es la fundadora de Blerta C Photography, un estudio especializado en bodas, retratos y fotografía de estilo de vida que ella misma define como "arte de contar historias visuales".
Formada en fotografía y comunicación visual, ha trabajado en reportajes editoriales, campañas y proyectos personales, y mantiene una presencia activa en redes, donde suele alternar encargos profesionales con escenas cotidianas y paisajes albaneses.
Su entrada en la vida del heredero ha sido rápida. Los medios locales sitúan el inicio de la relación pocos meses después de la ruptura con Elia Zaharia.
Señalan las crónicas, además, que Blerta ha ejercido desde el principio un papel de apoyo visible, acompañándole a actos públicos y firmando algunas de las imágenes oficiales difundidas por la Royal Court.
En medio del escándalo del vídeo, varios portales albaneses apuntaron que fue ella quien compartió inicialmente el material, lo que la colocó también en el centro de la polémica.
Con este nuevo matrimonio, la Casa de Zogu intenta pasar página y proyectar una imagen de continuidad dinástica: un jefe de Casa Real con una nueva esposa joven, creativa y moderna, y una hija pequeña a la que, según insiste, quiere educar en el sentido del "servicio a la nación".
Qué pasa en el vídeo
Leka de Albania. Gtres
5 de marzo de 2024. Ese fue el aciago día de la presunta agresión. Ese día, Leka se desplazó hasta el piso en el que vive su exmujer con su única hija en común, Geraldine.
Siguiendo lo establecido en la custodia, el príncipe acudía al apartamento para visitarla. La situación se descontroló cuando su exsuegro, que se encontraba en la vivienda, comenzó a atacarlo verbalmente.
Elia también entró en la discusión, insultando a su exmarido, asegurando que era "un fraude". En un momento dado, Gjergj, el padre de Elia, cogió un trozo de madera para golpear al que fue su yerno, pero éste abandonó el lugar rápidamente.
Eso sí, dejó constancia de lo ocurrió en un vídeo que grabó mientras se producían las violentas escenas. Al salir de allí, el príncipe Leka acudió a la Policía, presentando como prueba el mencionado clip que, inesperadamente, se ha filtrado en redes sociales.
Un día después de lo ocurrido, el periódico local Shqiptarja publicó la denuncia junto a las imágenes de los hechos. Aquello enfadó a la desaparecida Casa Real albanesa, que no tardó en reaccionar.
"Según han sido informados, en la tarde del 5 de marzo, el príncipe Leka fue agredido físicamente con objetos duros por su exesposa y su exsuegro, y se han hecho públicos videos de este momento en las redes sociales (...)", explicaron en un comunicado.
La Corte Real expresa su profunda decepción con las instituciones encargadas de hacer cumplir la Ley, de las que sospechamos que han violado el derecho al anonimato al revelar los vídeos a terceros".
Un día más tarde, la abogada del Príncipe, Aranit Roshi, se pronunció en un programa de televisión para aclarar que la relación entre los excónyuges había sido buena. Al menos hasta el momento de la agresión. "No ha habido violencia previa", comentó.