Shakira, durante su primer concierto en Madrid, el pasado viernes, 18 de septiembre.
Shakira recuerda las heridas de su ruptura con Piqué en Madrid: "La vida no ha sido fácil, pero nadie se salva de las caídas"
"Las mujeres solas somos vulnerables, pero juntas somos invencibles", ha destacado la artista en su primer concierto en España.
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Shakira (49) no pisaba un escenario español desde hacía ocho años. Quizás por ello su esperada reaparición en Madrid no ha tenido nada de simple. Tampoco de discreta.
En total, son 12 noches consecutivas en el Macondo Park —un recinto de 150.000 metros cuadrados diseñado a medida en el espacio Iberdrola Music de Villaverde— ideado para transformar el directo en una experiencia inmersiva que supera con creces el tradicional concepto de un simple y llano concierto.
Lo suyo ha sido un show apoteósico. Uno en el que se han fundido magistralmente un poderoso ejercicio de pulso físico y de solvencia instrumental.
La artista colombiana ha elegido la capital para levantar una suerte de feudo cultural y musical con el que clausura la gira Las mujeres ya no lloran.
Poco después de las ocho y media de la tarde, enfundada en un rosa rotundo y ante miles de seguidores llegados desde distintos continentes, la colombiana prefirió saltarse la distancia institucional del inicio para verbalizar el proceso de reparación personal que atraviesa desde su última gira.
Shakira, en su concierto en Madrid.
"Juntas somos invencibles"
"Estar aquí en Madrid es más que un regalo de la vida", arrancó al micrófono ante una masa entregada en cuerpo y alma a ella. Los "mejores años de mi vida", recordó, los ha pasado en España porque fue aquí donde se convirtió "en madre".
Visiblemente satisfecha de pisar nuevamente suelo patrio, compartía con el público el comentario de alguien de su entorno sobre su vuelta: "Shaki, con la cara que te fuiste y con la cara que volviste". Una alusión directa a cuánto ha logrado reponerse tras su separación de Gerard Piqué (39).
Aún habría más confesiones sobre la ruptura. "La vida no ha sido fácil en los últimos años, pero de las caídas nadie se salva... Lo que sí sé es que nosotras cada vez que nos caemos nos levantamos un poquito más sabias, más resilientes y más fuertes. Las mujeres ya no lloran. Las mujeres solas somos vulnerables, pero juntas somos invencibles", sentenció.
La declaración de la barranquillera cobra una resonancia singular sobre el suelo de la capital. Se trata de la primera vez que Shakira se reencuentra cara a cara con el público español desde que en junio de 2022 se confirmase el fin de su romance con el catalán, poniendo fin a 12 años de relación.
Aquella fractura sentimental derivó rápidamente en una tormenta mediática y en un tenso choque judicial por la custodia de sus dos hijos, Milan (13) y Sasha (11), que paralizó durante meses la actualidad del papel couché y la prensa del corazón.
"Lo más importante es el amor por uno mismo"
El desenlace de esa batalla culminó en la primavera de 2023 con el traslado definitivo de la artista y los menores a Miami. Un movimiento que desarticuló por completo el proyecto familiar levantado en Cataluña.
Aquel hogar compartido, la imponente residencia de Esplugues de Llobregat que simbolizó su etapa en nuestro país, terminó saliendo al mercado inmobiliario puesta a la venta por las sociedades patrimoniales vinculadas a la expareja.
La capital no ha sido, por tanto, un escenario más: es el lugar donde Shakira ha puesto voz y cuerpo a la reconstrucción de sus propios escombros. Y donde ha lanzado, una y otra vez, mensajes sobre el empoderamiento de la mujer.
Así, reivindicó asuntos como el de la soltería. Amar a otra persona está "muy bien", pero "lo más importante es el amor por uno mismo", dijo.
Shakira, en su primer concierto en Madrid.
Los "10 mandamientos de la loba"
A partir de su declaración de intenciones, el espectáculo derivó en dos horas de ejecución ininterrumpida. En ellas, la cantante hiló una treintena de composiciones que abarcan más de dos décadas de repertorio, alternando el baile con el dominio en directo de la guitarra, la batería y la armónica.
Sin embargo, el ambicioso despliegue de la residencia madrileña excede la tarima. El proyecto busca estrechar el puente trasatlántico que la propia artista definió a su llegada al aeropuerto Adolfo Suárez, donde defendió que "lo que antes era el Atlántico, un océano que nos separaba, hoy es un lazo que nos une".
Para materializar esa idea, el espacio de Villaverde alberga ocho pabellones temáticos concebidos para recorrer la cultura iberoamericana desde distintas disciplinas artísticas y sensoriales.
El recorrido por las 30 hectáreas del recinto incluye una Biblioteca de literatura iberoamericana vertebrada en torno a la obra de Gabriel García Márquez y las lecturas fundamentales en la formación de la cantante; El Mercado, centrado en la gastronomía latinoamericana; y El Taller, un punto de convergencia entre diseñadores emergentes españoles y la alta costura donde, además, se presenta oficialmente en España ÍSIMA, su firma de cuidado capilar.
El complejo se completa con el Museo de Shakira, un espacio expositivo que reúne objetos personales, indumentaria histórica y material inédito de su trayectoria musical.
En lo relativo a su trayectoria íntima, en el recital tampoco han faltado referencias a Clara Chía (27), la actual pareja del padre de sus hijos.
Uno de los momentos más vibrantes de su concierto tuvo lugar cuando las pantallas gigantes mostraron Los 10 mandamientos de la loba. El octavo rezaba: "Una loba no roba los bienes ajenos, ¡CLARAMENTE!". Así, con letras mayúsculas y exclamaciones. Fue su nueva lanza. La gente enloqueció y le regaló ovaciones y aplausos en masa.
Madrid se convierte, claramente, en la estación final y más compleja de su gira mundial. El lugar donde Shakira ha decidido no solo cantar su catálogo de cicatrices, sino levantar una fortaleza cultural para celebrar todas y cada una de ellas.
La loba ha vuelto con sus heridas parcialmente cerradas. No por ello su aullido ha resonado con menos fuerza.