El príncipe Harry en una imagen tomada en Vnacouver, en 2025. Gtres
El príncipe Harry, acosado por una mujer obsesionada con él y con antecedentes penales: "Está obviamente preocupado"
Los hechos han sucedido cuando el duque acudía a un juicio y los miembros de su equipo de seguridad han detectado entre el público a esta mujer.
Más información: El príncipe Harry comparece en Londres tras su demanda a una editorial británica por "obtener información de manera ilegal"
El príncipe Harry (41 años) vive desde hace meses bajo la sombra de una presunta acosadora cuya presencia se ha convertido en un problema de seguridad recurrente para el duque, tanto en Reino Unido como en algunos de sus viajes internacionales, como se ha revelado.
El caso apenas había trascendido hasta que se ha conocido que esta mujer ha vuelto a estar a escasos metros del nieto de Isabel II durante su última comparecencia en el Tribunal Superior de Londres, donde litiga contra el grupo Associated Newspapers Limited, editor del Daily Mail.
La escena se ha producido en la sala 76 del Alto Tribunal, en pleno centro de Londres. Harry acudía a seguir el juicio por su demanda por vulneración de la privacidad contra el gigante mediático cuando los miembros de su equipo de seguridad detectaron entre el público a esta mujer.
Harry de Inglaterra en una imagen de archivo. Gtres
Según se ha hecho público, esta presunta acosadora figura en las listas de personas "fijadas" u obsesionadas con el Príncipe. Las fuentes de seguridad citadas sostienen que la mujer llegó a sentarse a pocos metros del hijo menor de Carlos III (77), sin que nadie pudiera expulsarla de la sala.
El motivo es doble: por un lado, el equipo de protección del duque no es fuerza policial; por otro, se trata de un edificio público en el que cualquier ciudadano tiene derecho a asistir a una vista, mientras no vulnere la ley ni altere el orden.
La presencia de la presunta acosadora en el tribunal no ha sido un episodio aislado, sino el último capítulo de una cadena de acercamientos inquietantes.
La mujer, cuya identidad no ha trascendido, tiene antecedentes penales y figura en los informes de una empresa de inteligencia privada contratada por el entorno de Harry para rastrear a individuos con comportamientos obsesivos.
En septiembre del año pasado, durante una visita del duque a Londres para asistir a la gala de los premios WellChild, la mujer logró colarse en una zona considerada segura del hotel donde se celebraba el evento.
Según esos relatos, fue localizada incluso en los aseos del establecimiento poco antes de la llegada del príncipe, lo que obligó al personal del lugar y a su equipo de seguridad privada a intervenir para impedir un contacto directo.
El duque de Sussex. Gtres
Días después, la misma persona apareció nuevamente cerca del duque durante su visita al Centre for Blast Injury Studies del Imperial College de Londres.
En esta ocasión, miembros de su equipo de protección llegaron a interponerse físicamente para bloquearla cuando trató de aproximarse de nuevo al príncipe.
El seguimiento tampoco se ha limitado al territorio británico. Distintas informaciones coinciden en que la mujer llegó a viajar hasta Nigeria en mayo de 2024, coincidiendo con la visita oficial de Harry y Meghan Markle (44) al país africano.
El matrimonio acudió entonces a varios actos organizados por las autoridades locales y organizaciones benéficas, en un viaje de alto perfil que volvió a situar al duque en el centro del foco mediático.
Durante esa gira, las fuentes señalan que la supuesta acosadora fue vista en, al menos, uno de los actos en Abuja y que un miembro del entorno del Príncipe la reconoció y se encargó de mantenerla a distancia.
Ese episodio confirmó a su equipo que no se trataba de una presencia esporádica, sino de un patrón sostenido de seguimiento que atraviesa fronteras.
El caso se produce en un momento especialmente sensible para Harry, cuya seguridad en el Reino Unido está en el centro de una larga batalla judicial.
Tras abandonar sus funciones oficiales como miembro de la familia real en 2020, el duque perdió la protección policial financiada con fondos públicos, y desde entonces depende de un dispositivo privado cuando viaja a su país natal.
El príncipe ha advertido en varias ocasiones, a través de sus abogados, de que esta situación le coloca "en riesgo" y ha llegado a afirmar que no se siente seguro trayendo a Meghan y a sus hijos al Reino Unido sin un esquema de protección adecuado.
Quienes le rodean aseguran que el príncipe está "obviamente preocupado" por una situación que consideran potencialmente amenazante, como avanza The Telegraph.