Alberto Chicote
Alberto Chicote, 57 años: "De mi infancia recuerdo los canelones que hacía mi madre, eso era símbolo de festividad"
El chef recuerda con especial cariño cada paso que su madre seguía para elaborar este delicioso plato.
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Es difícil recordar qué comimos la semana pasada, pero hay platos de la infancia que permanecen en la memoria durante décadas. No solo por su sabor, sino por todo lo que representaban: reuniones familiares, días especiales y esa sensación de que algo diferente estaba a punto de ocurrir.
Para Alberto Chicote uno de esos recuerdos tiene forma de canelones caseros, una receta que su madre reservaba para las ocasiones más señaladas.
"Los canelones que hacía mi madre eran para mí el símbolo de lo más festivo que pudiese haber. Era una cosa que ella no hacía habitualmente porque llevaba más lío que la comida de todos los días", explicó el chef en una entrevista en El Hormiguero.
Un plato de canelones.
Aunque su madre era una gran cocinera, había una razón por la que esta receta no formaba parte del menú cotidiano. "Aunque mi madre cocina muy bien, los canelones eran una cosa de días señalados. El recibir aquello era una cosa maravillosa", recordó Chicote.
El plato se convertía así en una especie de celebración gastronómica que toda la familia esperaba con ilusión.
El propio cocinero recuerda perfectamente cómo comenzaba todo. "Había que hacer el relleno uno o dos días antes, con lo cual mi hermano y yo ya veíamos que en una sartén se estaba pertrechando aquello. Luego hacía la bechamel, lo metía a gratinar...".
El proceso era largo, pero precisamente esa elaboración hacía que el momento de sentarse a la mesa fuese todavía más especial.
Alberto Chicote.
Para elaborar unos canelones caseros, el primer paso es elaborar el relleno. Una opción tradicional consiste en utilizar carne picada de ternera y cerdo, aunque también pueden aprovecharse restos de carne de un asado.
Se cocina junto a cebolla bien picada y tomate hasta conseguir un relleno jugoso y sabroso. Después se deja enfriar antes de rellenar la pasta.
Las placas de canelón se cuecen siguiendo las indicaciones del fabricante y, una vez listas, se colocan sobre un paño limpio para evitar que se peguen. Se añade una porción del relleno en cada placa y se enrollan con cuidado hasta conseguir los característicos cilindros.
Canelones
El siguiente paso es preparar una bechamel cremosa, uno de los elementos imprescindibles de esta receta. Para ello se derrite mantequilla, se añade harina y se cocina durante unos minutos para eliminar su sabor a crudo. Después se incorpora la leche poco a poco y se remueve constantemente. Añade sal y pimienta.
Una vez preparados los canelones en una fuente de horno, hay que cubrirlos con la salsa y con queso rallado por encima. Solo queda introducirlos en el horno, gratinarlos y ¡a disfrutar!