Sonsoles Ónega

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El palo de una invitada a Sonsoles Ónega: "Ustedes siempre piensan que una tiene que acostarse con otro"

La invitada, víctima de una estafa amorosa, a la vez está acusada de estafar presuntamente dinero a familias mediante su agencia de viajes.

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El programa de Sonsoles Ónega vivió una de sus tardes más tensas con el testimonio de Florinda, una mujer víctima de una estafa amorosa y que ahora está acusada de estafar a decenas de clientes de su propia agencia de viajes para seguir enviando dinero a su supuesto "novio".

"Les hablamos de historias de estafas del amor, pero ninguna como esta de hoy", advertía la presentadora al inicio del espacio. Según se expuso en plató, Florinda conoció por internet a un hombre que decía ser militar destinado en el extranjero y comenzó a enviarle dinero.

La cifra, según los afectados, rondaría los 100.000 euros. Para poder seguir realizando transferencias, presuntamente habría utilizado el dinero de clientes de su agencia de viajes, un negocio con 35 años de trayectoria que cerró de forma repentina dejando a más de medio centenar de personas sin vacaciones y sin su dinero.

Las cantidades abonadas por los clientes habrían sido transferidas a distintas cuentas y posteriormente derivadas a criptomonedas. Florinda pasó seis meses en prisión preventiva.

"Te recuerdo que tiene que ser presunta estafa porque no estoy condenada", puntualizó a Ónega nada más comenzar su intervención.

'Y ahora Sonsoles'

'Y ahora Sonsoles' Atresmedia

Según su versión, estuvo en la cárcel por riesgo de fuga. "Yo no cerré la oficina, la cierran los empleados. Se dieron de baja", aseguró.

La entrevista pronto se tornó caótica. "No me entero de nada, se ha desviado el tema", reconocía Sonsoles Ónega al intentar reconducir la conversación.

"Cuidado con decir estafa", advertía con firmeza la entrevistada. "¡Cómo está Florinda!", exclamó la presentadora ante la tensión creciente.

El programa conectó en directo con Óscar, uno de los afectados, que reclama 6.000 euros por un viaje al Caribe pagado con tarjeta. "Supongo que si ella es la gerente de la empresa, ese dinero llegaría a la empresa", señaló Isabel Rábago.

"¿Con qué dinero ha pagado usted al señor (novio)?", preguntó Rábago. "Yo tengo mi dinero", respondió Florinda sin aclarar el origen de los fondos.

Lejos de centrarse en las acusaciones, la entrevistada derivaba constantemente la conversación hacia la razón por la que ayudó al militar, sin aclarar el origen del dinero.

Isabel Rábago y Florinda

Isabel Rábago y Florinda Atresmedia

"Intenté ayudarle porque estaba hundido y deprimido. Esta persona estaba en un sitio muy mal. No se ha preocupado nadie de mencionar ese sitio", defendió.

"Haría falta que se preocuparan por cómo están los campamentos de refugiados y cómo viven. No solo nosotros mismos", insistía, desviando el foco.

En un momento dado, Florinda reprochó al programa insinuaciones sobre su relación: "Ustedes siempre piensan que una tiene que acostarse con otro". "No, no, justo yo no", respondió Sonsoles. "Estamos intentando entender", añadía Rábago.

Sonsoles Ónega y la invitada

Sonsoles Ónega y la invitada Atresmedia

Desde dirección sugirieron a la presentadora que frenara la entrevista ante el descontrol evidente. "Ya no pregunto más nada", dijo Ónega visiblemente superada.

"Se me está haciendo tarde. ¿Por qué no se viene mañana al plató?", propuso intentando ganar tiempo.

La tensión aumentó aún más con la intervención de Francisco, otro afectado que asegura haber pagado 500 euros por un viaje a Roma, Florencia y Venecia.

"Ha jugado con la ilusión de miles de personas, es una mentirosa", denunció. Ambos acabaron enzarzados en un intercambio de reproches.

"Le tendría que dar una clase de agencia de viajes", replicó Florinda. "¡Mentirosa!", gritaba él mientras en plató apenas se entendía nada entre voces superpuestas.

"Me estoy poniendo muy tensa", confesó Sonsoles Ónega en pleno directo, incapaz de reconducir la situación. Finalmente, zanjó el momento con un mensaje claro: "Florinda, me tengo que ir a publicidad, que si no me echan".