José Coronado

José Coronado Jesús Briones GTRES

Corazón

José Coronado, 69 años: "Me levanto a las 6, desayuno zumo de naranja, fruta y tostadas con aceite de oliva y no entreno"

Tras el infarto que cambió su vida, el actor madrileño explica su mejor elixir de juventud.

Más información: Miguel Bosé, 70 años: "Ni se os ocurra mirar el eclipse. Mal rollo, malas consecuencias".

Publicada

La vida te cambia en un segundo y para José Coronado ese reloj se detuvo temporalmente en abril de 2017.

Tras sufrir un infarto agudo de miocardio, el aclamado actor madrileño, que ahora cuenta con 69 años, entendió que debía frenar en seco.

Dejó atrás el tabaco, se reconcilió con su salud y transformó por completo sus hábitos diarios.

La rutina de José Coronado

Hoy, alejado de los excesos de su juventud ("la noche ya la quemé bastante en su momento y ahora disfruto mucho de ver amanecer con tranquilidad", afirmó), ha encontrado la felicidad en la calma matutina y en una alimentación donde impera el sentido común.

Para el protagonista de Entrevías, el inicio del día marca el compás del resto de la jornada. Lejos de apurar las horas de sueño, Coronado es de los que disfrutan viendo cómo despierta la ciudad.

"Me levanto a las seis de la mañana", confiesa, revelando una rutina que él mismo califica como "sagrada y muy sencilla".

En ese momento de quietud matutina, el intérprete se prepara su comida más importante del día: "Un buen zumo de naranja natural, fruta picada, unas tostadas de pan integral con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un café solo".

Nada de ayunos extremos ni modas pasajeras; una apuesta segura, tradicional y repleta de nutrientes para arrancar con energía.

Si hay un protagonista indiscutible en la despensa de Coronado, ese es el aceite de oliva virgen extra.

El actor se ha convertido en un firme y rotundo defensor de este producto patrio, al que considera un pilar innegociable de su bienestar cardiovascular tras el susto que sufrió.

"Siempre lo he consumido, pero ahora con más motivo. Incluso desde por la mañana en el desayuno", asegura.

De hecho, lo valora abiertamente por sus probados beneficios: "Es fantástico para prevenir infartos, diabetes, ictus. Sus propiedades son muchas e increíbles".

Este apego a la dieta mediterránea no es casualidad, sino una herencia directa de los sabores que marcaron su niñez en España.

Tanto él como su hijo Nicolás han reivindicado en varias ocasiones el papel fundamental de nuestra gastronomía, recordando cómo era "oro líquido", un ingrediente a veces casi invisible, siempre estaba "presente en bocadillos, guisos o aliños" de su infancia y de las cocinas familiares de toda la vida.

Un regreso a los orígenes que le permite mantenerse conectado con su pasado mientras cuida su futuro.

Sin embargo, el secreto de la longevidad y el buen aspecto del ganador del Goya no reside en dietas milagro ni en privaciones severas, sino en el equilibrio absoluto.

"Como sano sin obsesionarme", afirma con contundencia. El actor sabe que disfrutar de la mesa es fundamental para la salud mental, por lo que no renuncia a los placeres culinarios, siempre y cuando formen parte de una pauta sensata basada en verduras frescas, pescados y tradición.

Lo mismo aplica a su actividad física. Coronado huye de las pesas y de los entrenamientos estrictos bajo techo para mantenerse activo.

"Lo de ir al gimnasio a machacarme lo llevo peor. Me gusta esquiar y hacer pádel, eso lo disfruto mucho", ha confesado.

A sus 69 años, Coronado demuestra que madrugar, no perdonar un buen desayuno tradicional y mantener una actitud relajada pero consciente frente a la alimentación es la verdadera clave para seguir al pie del cañón. Un estilo de vida sencillo y, sobre todo, muy saludable.