El refugio de Sergio Dalma en un pueblo de 140 habitantes

El refugio de Sergio Dalma en un pueblo de 140 habitantes

Corazón

El refugio de Sergio Dalma en un pueblo de 140 habitantes: castillo medieval del siglo XI y una casa de campo de 200m2

El cantante catalán elige este pequeño rincón en pleno corazón del Empordà para desconectar de los escenarios.

Más información: El pueblo medieval declarado Conjunto Histórico con un castillo del siglo XIII: 3.000 habitantes y casas encaladas.

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El refugio de Sergio Dalma (61 años) no está en un rascacielos de lujo ni en una urbanización blindada, sino en un diminuto pueblo medieval de Girona donde apenas viven poco más de un centenar de vecinos.

Allí, entre piedras centenarias, cipreses y caminos silenciosos, el cantante ha encontrado el escenario perfecto para algo que la fama casi nunca permite: vivir despacio, crear ruido y ser, simplemente, Josep Capdevila.

Su escondite está en Púbol, en pleno corazón del Empordà, un enclave que hasta hace poco solo sonaba a los más expertos en la ruta daliniana.

El mismo pueblo donde se levanta el castillo que Salvador Salí regaló a Gala es hoy el discreto telón de fondo de la vida más personal de Sergio Dalma.

No hay flashes ni alfombras rojas, pero sí una estampa que podría ser de película. Casas de piedra, calles estrechas, fachadas con buganvillas y un cielo que, al caer la tarde, se tiñe de tonos rosados sobre los campos.

En este paisaje se alza la casa-refugio del artista, una masía ampurdanesa de piedra de unos 200 metros cuadrados en dos plantas, restaurada con mimo para conservar su esencia rural.

Nada de ostentación desmedida, predomina una estética mediterránea, luminosa y cálida. Paredes claras, vigas de madera, suelos rústicos y grandes ventanales que enmarcan el paisaje como si fueran cuadros naturales.

El jardín, más que un adorno, es una prolongación del entorno: zonas de sombra para leer, rincones para conversar y ese silencio inquietante al principio que, con los días, se vuelve adictivo.

Dentro, el verdadero corazón de la casa late en un estudio de trabajo que Dalma ha convertido en un santurario creativo. Rodeado de vinilos, libros y recuerdos de más de tres décadas de carrera, el cantante compone, ensaya y da forma a nuevas canciones en un espacio hecho a su medida.

Púbol

Púbol

Aquí ha trabajado en su música reciente, a pocos metros de la cocina donde se prepara un café y del salón donde desconecta con una copa de vino.

La frontera entre vida y trabajo se difumina, pero no como exigencia del éxito, sino como elección consciente de quien quiere crear desde la calma.

Púbol, localidad del municipio de La Pera, en la comarca del Baix Empordà

Púbol, localidad del municipio de La Pera, en la comarca del Baix Empordà

Para los vecinos, Sergio Dalma ya no es solo el artista de voz inconfundible, sino el hombre que se cruza por el pueblo, que saluda en la tienda y que pasea sin prisa por los alrededores.

Esa normalidad, casi imposible en una gran ciudad, es uno de los mayores lujos de su refugio. Aquí puede caminar sin prisas, perderse entre caminos rurales o simplemente sentarse a mirar cómo cambia la luz sobre los campos. Cuando se atasca en una letra, no llama a un productor, sale a caminar por este pequeño enclave catalán.

Este rincón del Empordà resume muchas de las tendencias que marcan hoy la vida de las grandes estrellas: huir del ruido, refugiarse en la España rural y elegir casas con alma antes que mansiones espectaculares pero sin historia.

El refugio de Sergio Dalma es, al mismo tiempo, hogar, taller, escondite y punto de partida. Un lugar donde el tiempo se detiene lo justo para que la inspiración vuelva a arrancar.