Penélope Cruz, 51 años

Penélope Cruz, 51 años

Corazón

Penélope Cruz, 51 años: "Me levanto cada día a las 7 de la mañana porque soy madre y necesito dormir 8 horas"

La actriz internacional explicó cuáles son sus rutinas diarias y hábitos para mantenerse joven.

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Penélope Cruz tiene 51 años, dos hijos, una agenda de estrella internacional y, aun así, un despertador que suena siempre a la misma hora: las siete de la mañana.

"Me despierto a las 7 o 7 y media porque soy madre y preparo a mis hijos para salir a la escuela. No puedo darme el lujo de quedarme en la cama, pero necesito dormir siete u ocho horas cada noche", confiesa, dejando claro que el descanso es tan sagrado como el madrugón.

Su día arranca en modo madre antes que en modo actriz: uniformes, mochilas, desayunos en familia y la logística de cualquier cosa con niños en edad escolar, solo que, en su caso, entre esos cafés y tostadas se organizan rodajes, viajes a medio mundo y campañas con firmas de lujo.

En cuanto los niños salen por la puerta, llega su momento. Si no está en pleno rodaje, Penélope intenta entrenar siempre por la mañana: "Intento hacer ejercicio todas las mañanas, sobre todo si no estoy trabajando", explica.

Su rutina está centrada en el trabajo de resistencia y el cardio, durante una hora, entre tres y cuatro veces por semana, una combinación clave para mantener la masa muscular y la energía a partir de los 50.

A veces añade yoga, incluso Bikram yoga a alta temperatura, y no lo hace por obsesión estética, sino por salud y por cabeza: "Hago trabajo de resistencia y un poco de cardio durante una hora", resume, dando a entender que su plan es exigente, pero asumible para una vida real.

Tras el entrenamiento, llega un desayuno que podría firmar cualquier nutricionista: huevos, fruta, cereales caseros o tostadas de pan de espelta y, algunas mañanas, zumo de apio para arrancar el día ligera.

No sigue "ninguna dieta en particular", pero ella misma admite que le "encanta la comida orgánica y saludable" y que evita los ultraprocesados en casa.

Eso sí, también se permite caprichos como el chocolate porque, a estas alturas, tiene claro que la clave está en el equilibrio y no en los sacrificios imposibles.

Entre rodajes, viajes y alfombras rojas, Penélope reserva espacio para algo que considera tan importante como el gimnasio: la meditación.

"Practico la meditación siempre que puedo porque siento que mi mente lo necesita", reconoce. Practica meditación trascendental algunos días, recurre a masajes largos cuando puede y se cuida por dentro tanto como por fuera, con rutinas de piel muy marcadas y pequeños rituales de autocuidado que no negocia.

Así, entre despertadores a las siete, entrenos de fuerza, desayunos orgánicos y ratos de silencio, la actriz ha construido una rutina que explica por qué, a los 51, sigue llegando a cada estreno con la energía de quien todavía disfruta, de verdad, del ritmo intenso de su vida.