El cambio de hora marzo 2020 tendrá lugar la noche del sábado 28 al domingo 29 en una España en cuarentena por el coronavirus. En este caso los relojes deberán adelantarse una hora para entrar en el horario de verano. Cuando las agujas del reloj marquen las dos de la madrugada (hora peninsular), se tendrán que avanzar hasta las tres (en Canarias, a la una de la madrugada serán las dos), lo que significa que esa noche dormiremos todos una hora menos.

El cambio horario es una medida que se aplica de forma uniforme en toda la Unión Europea (UE) con la intención de ajustar la jornada laboral a las horas de luz natural. A partir del domingo amanecerá y anochecerá más tarde, hasta otoño.

Cambio de Hora: Origen y fin

La Unión Europea adoptó el cambio horario en la década de los 80 para que todos los miembros coordinasen sus relojes y pusieran fin a los horarios nacionales divergentes. A partir de 1996 todos los europeos han adelantado su reloj dos veces al año con el objetivo de solucionar problemas que afecten especialmente a los sectores de transporte y logística.

Sin embargo, en los últimos años se abrió el debate sobre la eliminación de esta medida al considerar que carece de utilidad y que genera un impacto negativo en la sociedad europea. Tras años de deliberación, en 2019 los Estados miembros se pusieron de acuerdo con la iniciativa de acabar con el cambio horario, pero retrasaron su aplicación hasta 2021.

Cómo nos afectará el horario de verano

El efecto más inmediato del cambio de hora es que amanecerá y anochecerá una hora después, por lo que dispondremos de más tiempo de luz solar por las tardes. Ello suele beneficiar a los negocios de ocio como la restauración aunque este año tendrán que esperar al levantamiento del estado de alarma contra la propagación del coronavirus para percibir las consecuencias favorables del cambio horario.

¿El cambio de hora perjudica la salud?

Insomnio, somnolencia, cansancio, irritabilidad, mareos y falta de atención son algunos de los síntomas que atormentarán a gran parte de la población, sobre todo a niños y ancianos, que este año pueden verse agravados por el confinamiento.

Se han realizado multitud de estudios acerca de las consecuencias del cambio horario, aunque ninguno de ellos ha aportado resultados concluyentes. En cualquier caso, diferentes estudios asocian los cambios de hora con las siguientes alteraciones:

  • Problemas para dormir: con el cambio de hora se produce un desajuste de los ritmos circadianos controlados por la luz natural, entre ellos, el de la hormona llamada melatonina. Según este estudio, esto afecta a los patrones del sueño de forma parecida a un jet lag (aunque a menor escala) y pueden ser necesarios entre cuatro y cinco días hasta que el cuerpo se ajusta al nuevo horario.

  • Mayor cansancio y fatiga: lo que puede provocar nerviosismo, irritabilidad, cambios de humor, problemas de concentración y menor productividad en el trabajo.

  • Más riesgos de infarto: algunas investigaciones apuntan que la probabilidad de sufrir un infarto es un 10% mayor en los dos días siguientes al cambio de hora, en las personas que tienen factores de riesgo cardiovascular.

  • Las personas que sufren ansiedad, depresión, migrañas o cefaleas  pueden sufrir un empeoramiento de su estado. Esto suele ser algo temporal, hasta que el cuerpo se ajusta al nuevo horario.

Todos estos efectos, sin embargo, se verán este año distorsionados por confinamiento al que nos vemos sometidos por el coronavirus.

En todo caso, los humanos no somos los únicos que sufrimos el cambio de hora. Algunas investigaciones afirman que el cambio de hora afecta también a los animales. A los perros, por ejemplo, se les cambia los horarios de paseos, comida y sueño. Nosotros somos responsables de esas modificaciones, por lo que ellos también se verán afectados.

Cuánto ahorramos con el cambio de hora

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) señala que el potencial de ahorro en iluminación en España, por el cambio de hora, puede llegar a representar un 5% del consumo eléctrico en iluminación, aproximadamente, unos 300 millones de euros. De esa cantidad, 90 millones correspondería al consumo de los hogares españoles (unos 6 euros por hogar), y el resto, se ahorraría en la industria y la iluminación de las empresas.

Cuándo será el último cambio de hora

La Comisión Europea se había fijado en principio el objetivo de poner fin al cambio horario en el 2019, pero el plan era demasiado ambicioso y el Parlamento Europeo propuso después que el último año con cambio de hora sea el 2021 (algo que se podrá posponer hasta 2022).

También se dictaminó que los países europeos deberán elegir qué horario quieren, si el de verano o el de invierno. La voluntad de los eurodiputados es que los países que se queden con el horario de verano hagan el último cambio en marzo del próximo año, y los que opten por el de invierno, en octubre.

¿Con qué horario se quedará España?

No está nada claro. El Gobierno nombró a un comité de expertos que estudiará las consecuencias para el país de un hipotético cambio de hora. Con la ayuda de este comité se decidirá si España se queda con el horario de invierno o con el de verano. La última novedad del ejecutivo es abrir un periodo de reflexión hasta el 2021, el año acordado por las autoridades europeas para resolver el tema.

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