Según los expertos en cardiología, nada mejor que correr para adelgazar. La ciencia indica que los ejercicios cardiovasculares son los más adecuados para bajar de peso y tonificar los músculos. A pesar de ello, no hay que correr "sin ton ni son", hay que hacerlo con conocimiento.

Para empezar a correr es importantísimo una rutina, si corres mínimo tres veces a la semana durante al menos media hora conseguirás resultados efectivos.

Las dietas tienen una gran importancia para adelgazar

Si se quiere adelgazar corriendo, también hay que prestar especial atención a la dieta para bajar de peso. Para ello, se deben tener en cuenta diferentes aspectos de gran importancia.

Hay que desayunar en la primera hora después de haberse levantado. El hecho de entrenar en ayunas favorece la quema de grasas, pero promueve la fatiga. Además, aumenta la posibilidad de que se produzcan lesiones y debido al estrés metabólico reduce la masa muscular.

Se debe comer cada cuatro o cinco horas para poder mantener el nivel de azúcar en sangre e insulina equilibradas. Se recomienda que, si pasan más de 3 horas desde la cena hasta acostarse, se tome un snack proteico.

Hay que tratar de incluir en cada comida hidratos de carbono con baja carga glucémica, grasa insaturada y proteína magra. También se aconseja comer algo una media hora antes y después de la práctica del ejercicio. Gracias a ello se conseguirá mantener la insulina correctamente. 

Y en lo posible, tal como dicen en psicología, bajar la ansiedad que podamos tener por los alimentos. 

Lo que hay que saber cuando se empieza a correr para adelgazar

Hay que empezar a pensar si vamos a correr al aire libre o preferimos apuntarnos a uno de los muchos gimnasios, ambas son una buena idea, solo depende de lo que prefieras.

Para hacer gimnasia correctamente y tener los mejores resultados, hay que haber descansado. Evitaremos correr todos los días y si queremos mantener un entrenamiento diario, hay que hacerlo de forma menos intensa. Si el cuerpo no está acostumbrado, hay que ir evolucionando en la intensidad del ejercicio poco a poco. Además, siempre hay que calentar y hacer estiramientos, tanto antes como después del ejercicio.

No hay que sobrepasarse en los kilómetros a recorrer. Lo normal es no correr más de 20 minutos seguidos y poco a poco ir aumentando dos o tres minutos más. Con el paso del tiempo, el cuerpo se irá acostumbrando y te permitirá correr más. De esta forma, los ejercicios para bajar de peso no costarán tanto trabajo hacerlos.

La intensidad es otro apartado que hay que tener controlado. No solo no hay que hacer demasiados kilómetros sino tener un ritmo adecuado. Para ir poco a poco hay que comenzar trotando ligeramente, aunque cueste varias semanas. 

Dejar de comer no es una buena idea para adelgazar. Para tener una dieta equilibrada hay que hacer cinco comidas al día, evitando el consumo de grasas.  Un buen consejo si no logras establecer una dieta correcta, es ponerte en manos de un buen nutricionista para que te ayude.

No debes olvidarte de que sudar no adelgaza. Lo único que hacemos al sudar es perder líquido, pero es solo de manera temporal. El calor únicamente hará que nos cansemos más. Por eso, no se aconseja salir a correr en las horas en las que haya más calor. Tras el entrenamiento, hay que beber agua e hidratar el cuerpo. 

Correr para perder peso

Con el objetivo de quemar calorías y adelgazar corriendo, hay que conocer las mejores zonas de entrenamiento. Se refiere a los porcentajes de frecuencia cardíaca máxima. En cada zona, nuestro organismo puede experimentar efectos diferentes:

  • La zona de seguridad cardíaca es la que se realiza con ejercicio físico para principiantes. También incluye el calentamiento o entrenamiento ligero tras un periodo de inactividad.

  • La zona de control de peso o de recuperación es la ideal para adelgazar. Es el trabajo que se realiza con un ritmo de trote adecuado. En este caso, predominan la oxigenación muscular y la condición aeróbica.

  • En la zona de umbral aeróbico se desarrolla la capacidad aeróbica y el sistema cardiovascular. Es recomendable como entrenamiento preparatorio para las competiciones.

  • En la zona del umbral anaeróbico se desarrolla la capacidad anaeróbica. En este caso, se utiliza el glucógeno que se almacena en los músculos como fuente de energía.

Finalmente, nos encontramos con la zona de peligro, que es el máximo esfuerzo que puede soportar nuestro cuerpo. La restricción de oxígeno es máxima y solo se recomienda a expertos.

Consideraciones a tener en cuenta

Es importante tener presente que hay que ir poco a poco, con un objetivo claro en mente. Al comenzar es lógico que tengamos poco aguante y/o capacidad pulmonar, todo depende de nuestro estado físico. Si eres fumador de tabaco, piensa en dejar de serlo, es una mala costumbre que no te ayudará a mantenerte en forma.

La fuerza de voluntad y la constancia son la clave. Una dieta equilibrada sin restricciones demasiado estrictas y una hora de aeróbicos al día, serán suficientes. En muy poco tiempo veremos cómo la rutina que tenemos se nos queda corta y querremos más. 

En resumen, una forma de adelgazamiento y conservar la salud es hacer ejercicio físico, una buena alimentación, una nutrición correcta y una dosis de fuerza de voluntad. Si además somos capaces de disminuir nuestro apetito, lo lograremos con mayor facilidad.