Con el fin de adelgazar, casi a diario escuchamos un sin fin de mitos que son tan solo eso: mitos. Algunos más antiguos que otros: que si beber un vaso de agua con limón antes del desayuno ayuda a 'quemar grasas'; que comprar productos 'light' te permite comer lo mismo sin engordar; que si estas a dieta, mejor no cenar y pasar un poco de hambre. Falacias, mitos o viejos "remedios caseros" aún siguen instaurados en muchas casas de España pese a que científicamente no vale para nada.

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Estos mitos no ayudan a adelgazar ni a seguir y a mantener una dieta sana y equilibrada, ni mucho menos a conseguir llevar un estilo de vida saludable. Esto es lo único que ha demostrado ser beneficioso, no solo para bajar de peso sino para mantenerlo en el tiempo, sin efectos rebotes ni 'yo-yo'. Por ello, desmontemos uno por uno estos tres viejos mitos que seguramente hayamos escuchado más de una vez.

"Son mentira, básicamente, porque no tienen base científica. Y éste es el principal motivo", afirma a EL ESPAÑOL Marta Barrena, nutricionista del complejo hospitalario Ruber Juan Bravo y del Centro Médico Quirónsalud Tres Cantos.

Agua con limón en ayunas

Puede que sea uno de los remedios caseros más extendido. Es cierto, como explica Barrena, que el limón en sí es una alimento que tiene vitaminas, minerales y además, es antioxidante. Teóricamente, se dice que acompañado de agua no solo ayuda adelgazar sino que ayuda a 'depurar'.

Lo que realmente ayuda a que nuestro organismo funcione correctamente es beber de forma regular durante el día, y estar bien hidratados. Por ello, lo que sí puede ser una buena opción es sustituir los refrescos con azúcar que tomemos durante el día por agua con limón para darle algo de sabor, si no nos gusta demasiado tomarla a palo seco.

Pero "no por tomar un vaso de agua con limón antes del desayuno adelgazaremos como se piensa o se dice. Lo único que nos provocará es mayor hinchazón de estómago y por tanto, estar más llenos e ingerir menos alimento durante el desayuno, que si no hubiéramos tomado ese vaso de agua con limón. Pero ni la combinación de agua con limón adelgaza, ni tomar el agua tibia, ni fría ni caliente. Nada de eso", explica la experta.

Además, como se ha explicado en otros artículos, puede que el comer menos en el desayuno o pasar hambre durante la mañana te haga después picotear entre horas, y no alimentos precisamente sanos.

Comprar alimentos 'light'

Otro de los viejos mitos es comprar productos 'light' cuando estamos a dieta oporque pensamos que son menos calóricos o más sanos, cuando "esto es sobre todo, una cuestión de marketing", indica Barrena.

A la hora de comprar determinadas productos 'light' -continúa- nos creemos que no va a tener impacto negativo en la salud, y es al contrario. "Cuando consumimos este tipo de productos, al final solemos tomar más cantidad. Y es importante pararnos a pensar que, si han quitado determinado porcentaje de grasa del producto o determinada cantidad de algún nutriente concreto, lo están sustituyendo por otro tipo de ingredientes, como por ejemplo, edulcorantes. Por lo que es muy importante, fijarnos en el listado de ingredientes, así seremos realmente conscientes de lo que estamos comprando y comiendo”.

Es un error pensar que por comer este tipo de productos no vamos a engordar. Hay que tener en cuenta que, como explicó también la dietista-nutricionista Sonia Ruiz, "los productos light contienen menos calorías que los originales, pero por ello, muchas personas acaban ingiriendo más cantidad de la que deberían, y al final, el volumen calórico termina siendo alto".

No solo para adelgazar, sino también para llevar una dieta sana y mantenerla en el tiempo, es importante la elección del producto, es decir, que sean productos frescos y buenos procesados, y no tanto ultraprocesados, por muy light que sean.

Saltarse desayunos, comidas o cenas

Cuando te saltas comidas, se puede producir el efecto contrario al que deseas. "Si tú no cenas pero las comidas que haces a lo largo del día son hipercalóricas y además las tomas a base de alimentos ultraprocesados, aunque no cenes, igualmente vas a seguir engordando, porque las comidas que ingieres antes son más energéticas".

Además, continúa, "el no cenar puede generar ansiedad y que se llegue al desayuno con más hambre, lo que te hará comer más deprisa y mucha más cantidad de alimentos", explica Barrena. Lo importante para adelgazar y sobre todo para mantener ese peso en el tiempo, concluye, "es cambiar hábitos y llevar un estado de vida saludable".