Un trozo de tarta de zanahoria.

Un trozo de tarta de zanahoria. Lauri Patterson.

Cocinillas

Jordi Cruz (48), chef: "El bizcocho más rico no lleva chocolate, se hace con 175 g de zanahoria y 4 huevos"

Es una tarta de zanahoria equilibrada, esponjosa y con los ingredientes justos para prepararla fácilmente en casa.

Más información: Marta Verona, chef: “El brownie de chocolate más sano no lleva azúcar; ponle 2 plátanos y 20 g de cacao en polvo”

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La tarta de zanahoria está entre los bizcochos predilectos de muchas personas. Conseguir un sabor intenso y una textura suave y esponjosa es clave. Sin embargo, puede parecer un reto difícil, especialmente si no estamos habituados a la repostería.

Por ello, el chef y miembro del jurado de MasterChef, Jordi Cruz (@jordicruzoficial), muestra en un vídeo de redes sociales la receta de su pastel de zanahoria.

Una elaboración que él mismo califica de "sencilla, equilibrada y con todo el sabor". Además, el chef catalán afirma que "sorprende" por lo bien que funciona con relativamente pocos ingredientes.

Un 'chute' de energía ideal para una pausa

Aunque a veces se quiera demonizar el uso de azúcar, lo cierto es que la glucosa que contiene nos proporciona energía directa para nuestro cerebro, el órgano de nuestro cuerpo que consume más energía.

Incluso, estudios como Appraising the brain's energy budget (2002) apuntan que el cerebro requiere el 20% del oxígeno y las calorías que consumimos, aunque solo representa el 2% de nuestra masa corporal.

Basándonos en cifras de la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA), cada ración de esta tarta podría rondar las 600 calorías, un valor relativamente alto.

Por este motivo, un trozo de este pastel es ideal para una pausa de trabajo. Evitaremos bajones de energía y esa torpeza mental que empezamos a acusar cuando llevamos horas concentrados. Recargaremos las pilas para seguir con nuestra rutina.

Ingredientes

Para el bizcocho

  • Zanahoria, 175 g
  • Aceite de coco, 100 ml
  • Esencia de vainilla, al gusto
  • Huevos, 4 ud
  • Azúcar de flor de coco o azúcar de caña, 150 g
  • Harina de repostería, 150 g
  • Impulsor o polvo de hornear, 10 g
  • Canela, 3 g
  • Nuez moscada, 1,5 g
  • Clavo de olor, 0,5 g

Para el frosting de queso

  • Nata para montar, 500 ml
  • Azúcar glas con vainilla, 80 g
  • Queso crema o mascarpone, 175 g
  • Chocolate blanco, 100 g

Paso 1

Pela y corta la zanahoria en daditos. Ponla en una batidora o procesador de alimentos, añade el aceite de coco y un chorrito de esencia de vainilla.

Paso 2

Tritura todo a máxima potencia hasta que consigas un puré muy fino y sin tropezones.

Paso 3

En un bol amplio, casca los cuatro huevos, agrega los 150 gramos de azúcar y bate enérgicamente (preferiblemente con unas varillas eléctricas). Hazlo durante varios minutos hasta que la mezcla gane mucho volumen, se vuelva blanquecina y esté llena de aire.

Paso 4

Vuelca el puré de zanahoria que tenías reservado sobre los huevos espumados. Remueve con muchísima suavidad para que el huevo no pierda el aire que acabas de meterle al batir.

Paso 5

Pasa por un colador o tamiz la harina, el polvo de hornear y la mezcla de especias (canela, nuez moscada y clavo) para quitar los grumos.

Paso 6

Incorpóralo al bol de los líquidos en dos tandas. Mezcla utilizando una espátula de goma, haciendo movimientos envolventes (trazando círculos suaves de abajo hacia arriba) hasta que no veas restos de harina blanca.

Paso 7

Unta un molde con un poco de aceite o mantequilla y vierte toda la masa en su interior. Introdúcelo en el horno previamente calentado a 180 °C y déjalo cocer entre 25 y 30 minutos (compruébalo pinchando el centro con un palillo; si sale limpio, está listo).

Paso 8

Finalmente, sácalo del horno, desmóldalo con cuidado y espera a que se enfríe completamente a temperatura ambiente.

Paso 9

En un recipiente muy frío, bate la nata junto con 40 gramos del azúcar glas con vainilla. Para de batir cuando esté semimontada, es decir, cuando empiece a coger cuerpo pero aún no esté dura del todo.

Paso 10

En otro recipiente distinto, mezcla el queso con los otros 40 gramos de azúcar glas y el chocolate blanco (que debes haber derretido previamente y dejado templar para que no derrita el queso). Remueve hasta que sea una pasta lisa.

Paso 11

Echa esta pasta de queso y chocolate sobre la nata semimontada y termina de batir todo junto con mucha delicadeza hasta conseguir una crema firme y untuosa.

Paso 12

Con la ayuda de un cuchillo largo de sierra, corta el bizcocho ya frío por la mitad para obtener dos discos horizontales.

Paso 13

Extiende una buena capa de frosting sobre el disco inferior a modo de relleno, coloca el disco superior a modo de tapa, y cubre o decora toda la parte superior y los bordes con el resto de la crema a tu gusto.

Una alternativa exprés y baja en grasas

Es posible que, aunque Jordi Cruz haga parecer que esta receta es muy fácil, algún lector haya leído los pasos como el que contempla el monte Everest desde su base.

Por eso te presentamos una alternativa muy rápida y sencilla, que no requiere siquiera de cocción al horno. Además, es muy saludable ya que no lleva azúcar ni harina y, por tanto, tampoco gluten. Ni siquiera incorpora nata, aceite o mantequilla.

Preguntas frecuentes sobre la tarta de zanahorias

¿Cómo debe conservarse la tarta de zanahoria y cuánto dura? A causa del frosting, debe guardarse en la nevera en un recipiente hermético y puede aguantar en buenas condiciones entre 3 y 5 días, según aconsejan algunas webs especializadas como Bon Viveur.

¿La tarta de zanahoria es un bizcocho saludable? La receta tradicional no lo es. Aunque a menudo se asocia a ello por el hecho de incluir zanahoria, ya hemos comprobado que se trata de una elaboración bastante calórica.

Una porción de tarta de zanahoria.

Una porción de tarta de zanahoria. bhofack2.

No obstante, también hemos presentado una alternativa saludable que cumplirá igualmente con ese sabor intenso que buscamos.

¿Por qué se usa aceite en vez de mantequilla para elaborar un pastel de zanahoria? El motivo radica en la textura del bizcocho. A temperatura ambiente, la miga se mantiene más húmeda y, por ende, más esponjosa si se usa aceite.