Patricia Paredes Rodríguez, jefa de servicio de Medicina Nuclear del Hospital Blua Sanitas Valdebebas.

Patricia Paredes Rodríguez, jefa de servicio de Medicina Nuclear del Hospital Blua Sanitas Valdebebas. Cedida

Con la colaboración de:

Salud

Patricia Paredes, médico nuclear: “Podemos validar el tratamiento sin esperar meses a ver si el tumor reduce su tamaño”

El Hospital Blua Sanitas Valdebebas incorpora una Unidad de Medicina Nuclear para integrar diagnóstico y tratamiento de alta precisión, especialmente en pacientes oncológicos.

Publicada
Las claves

Las claves

El Hospital Blua Sanitas Valdebebas ha incorporado una nueva Unidad de Medicina Nuclear para mejorar el abordaje de pacientes oncológicos.

La medicina nuclear permite validar la eficacia de los tratamientos sin esperar meses a ver cambios anatómicos en el tumor, gracias a la detección de alteraciones biológicas tempranas.

La integración de Radiología, Oncología y Medicina Nuclear en un mismo circuito asistencial facilita diagnósticos más precisos y decisiones clínicas coordinadas.

La unidad cuenta con tecnología digital avanzada y soluciones de inteligencia artificial, mejorando la calidad de las imágenes y personalizando los tratamientos.

En medicina, no siempre basta con saber dónde está una lesión. En muchas enfermedades, especialmente en cáncer, resulta igual de importante conocer cómo se comporta.

Comprender la actividad biológica de un tumor puede aportar información clave para orientar el diagnóstico, planificar el tratamiento e incluso predecir la respuesta del paciente a la medicación.

Con el objetivo de mejorar el abordaje de pacientes oncológicos, el Hospital Blua Sanitas Valdebebas -inaugurado en 2025- ha incorporado una nueva Unidad de Medicina Nuclear integrada dentro de su propio ecosistema asistencial.

La unidad se suma al trabajo conjunto de Radiología, Oncología y Oncología Radioterápica, facilitando que las decisiones clínicas se tomen de forma coordinada y con una visión más completa de cada paciente, ya que la presencia de la medicina nuclear aporta información funcional complementaria a la imagen convencional.

La integración de todas estas especialidades permite reunir en un mismo circuito asistencial a todas las unidades implicadas en el abordaje del cáncer desde el momento del diagnóstico.

Los especialistas cruzan datos, contrastan resultados y resuelven dudas de forma conjunta. Y, cuando se trata de enfermedades complejas, este enfoque facilita una valoración más completa.

Porque más allá del cáncer, el abordaje multidisciplinar también tiene muchísima utilidad en cardiología y neurología, concretamente en demencias como la enfermedad de Alzheimer.

Una imagen que va más allá de la anatomía

A diferencia de las pruebas de imagen convencionales, “una prueba de Medicina Nuclear permite observar la actividad funcional y metabólica de determinados órganos, tejidos o lesiones”, explica Patricia Paredes Rodríguez, jefa de servicio de Medicina Nuclear del Hospital Blua Sanitas Valdebebas.

Esa información hace posible conocer cómo se comporta una enfermedad y detectar alteraciones biológicas que, en determinados casos, aparecen antes que cambie la forma del órgano o el tamaño del tumor.

Pilar López, jefa de servicio de Oncología del Hospital Blua Sanitas Valdebebas.

Pilar López, jefa de servicio de Oncología del Hospital Blua Sanitas Valdebebas. Cedida

“En oncología no basta con saber dónde está una lesión, también es importante entender cómo se comporta, cuál es su extensión y qué relevancia puede tener dentro del proceso clínico global”, declara Pilar López, jefa de servicio de Oncología del Hospital Blua Sanitas Valdebebas.

Por ejemplo, tras las primeras sesiones de quimioterapia o inmunoterapia, detalla la doctora Paredes, “un PET puede confirmar si el tumor ha dejado de consumir energía. Esto valida el tratamiento de inmediato sin esperar meses a ver si el tumor reduce su tamaño anatómico”.

Tecnología digital para mejorar la precisión

La nueva unidad de Medicina Nuclear del Hospital Blua Sanitas Valdebebas dispone de tecnología digital para estudios PET-CT, SPECT-CT, además de equipamiento específico para procedimientos de cirugía radioguiada y seis boxes individuales destinados a terapias ambulatorias.

“Estos equipos incorporan soluciones de inteligencia artificial aplicadas a la reconstrucción de imagen, con el objetivo de obtener imágenes más nítidas y reducir los tiempos de exploración”, destaca Patricia Paredes.

Natalia Carballo González, jefa del Servicio de Oncología Radioterápica (IOA Atrys Madrid) en el Hospital Blua Sanitas Valdebebas.

Natalia Carballo González, jefa del Servicio de Oncología Radioterápica (IOA Atrys Madrid) en el Hospital Blua Sanitas Valdebebas. Cedida

La disponibilidad de estas pruebas dentro del propio hospital, explica Natalia Carballo González, jefa del Servicio de Oncología Radioterápica (IOA Atrys Madrid) en el Hospital Blua Sanitas Valdebebas, “facilita una valoración más completa antes de definir el tratamiento”.

La información obtenida permite una mayor personalización del tratamiento, por ejemplo, para “ayudar a definir mejor el volumen que requiere tratamiento y delimitar las zonas de interés clínico”, determina la oncóloga.

En la misma línea, Amparo Esteban, jefa del Servicio de Radiodiagnóstico del hospital, subraya el valor de estas pruebas: “Mejoran la capacidad diagnóstica, porque la imagen anatómica muestra con precisión dónde está una alteración y cuáles son sus características y la información funcional ayuda a entender cómo se comporta esa lesión”.

Del diagnóstico al tratamiento en un mismo circuito

El circuito asistencial multidisciplinar también cambia la forma en la que se toman las decisiones. En lugar de analizar cada prueba de forma independiente, los distintos especialistas trabajan de manera coordinada para definir los siguientes pasos del tratamiento.

“Cuando la situación clínica lo requiere, los equipos pueden elaborar informes conjuntos que integren la información funcional, anatómica y clínica. En la práctica, esto permite revisar casos complejos desde distintas perspectivas”, cuenta Pilar López.

“La incorporación de Medicina Nuclear puede cambiar el manejo del paciente oncológico porque añade una capa de información muy valiosa. El objetivo es que la prueba no quede como un resultado aislado, sino que forme parte de una decisión clínica más amplia”, añade la oncóloga.

Amparo Esteban, jefa del Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Blua Sanitas Valdebebas.

Amparo Esteban, jefa del Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Blua Sanitas Valdebebas. Cedida

“En patologías complejas, una sola perspectiva puede resultar insuficiente. Combinar Radiodiagnóstico y Medicina Nuclear permite acercarse al caso con más precisión. La relación entre localización, estructura y función puede condicionar el diagnóstico y la planificación del tratamiento”, concluye la doctora Amparo Esteban.

Aunque su aplicación tiene un papel especialmente relevante en oncología, la Medicina Nuclear también amplía las posibilidades diagnósticas en áreas como la neurología, la cardiología o la cirugía radioguiada.

La incorporación de pruebas diagnósticas avanzadas completa el ecosistema tecnológico del Hospital Blua Sanitas Valdebebas y refuerza un modelo asistencial en el que las distintas especialidades trabajan de forma integrada para ofrecer diagnósticos más precisos y tratamientos cada vez más personalizados.