Una persona recibiendo una vacuna.

Una persona recibiendo una vacuna. EFE

Salud

Tecnología ARNm para acabar con las alergias alimentarias: así es la 'vacuna' que puede ayudar a 300.000 personas en España

Esta nueva inmunoterapia es capaz de bloquear la capacidad del organismo de desencadenar una reacción alérgica.

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Las claves

Desarrollan una 'vacuna' con tecnología ARNm para tratar alergias alimentarias, especialmente el síndrome alérgico por proteínas transportadoras de lípidos no específicos (nsLTP).

Este innovador tratamiento podría beneficiar a unas 300.000 personas en España y más de siete millones en Europa afectadas por este tipo de alergias.

La vacuna reduce la reacción alérgica del sistema inmunitario y permite abordar varias alergias con un solo tratamiento, al utilizar alérgenos de consenso diseñados a partir de proteínas naturales.

Hasta ahora, la eficacia se ha demostrado en ratones, y el objetivo es que, en humanos, basten dos o tres dosis para bloquear las reacciones alérgicas graves.

Cuando una alergia aparece, condiciona la vida de la persona que la padece, sobre todo si no es estacional. En el caso de las alergias alimentarias, significará que el paciente tendrá que prestar atención continuamente a todo lo que consuma para evitar la ingestión del alérgeno por contaminación cruzada.

Puede ser peor si se sufre un síndrome alérgico por proteínas transportadoras de lípidos no específicos (nsLTP), una de las formas de alergia más frecuentes en la zona mediterránea. El organismo de estos pacientes reacciona frente a unas proteínas muy resistentes de origen vegetal.

Se trata de alérgenos homólogos, que están presentes en una gran variedad de alimentos. De esta manera, la misma persona puede tener problemas con distintas frutas, frutos secos y verduras.

Estas alergias afectan, solo en Europa, a más de siete millones de personas. Esta nueva aproximación podría sentar las bases para el desarrollo de futuras terapias frente a otras alergias complejas.

En España, este problema le ocurre a 300.000, aproximadamente, ha explicado Esperanza Rivera de Torre, investigadora de la Technical University of Denmark (TUD).

Es una de las autoras principales de un estudio que ha logrado desarrollar una 'vacuna' con tecnología ARN mensajero (ARNm) para tratar a los pacientes con síndrome alérgico por nsLTP.

El sistema inmunitario del individuo alérgico reacciona de forma exagerada frente a proteínas generalmente inocuas, los alérgenos. Con esta inyección consiguen reducir la respuesta del organismo del paciente para bloquear su capacidad de desencadenar una reacción alérgica.

En el proyecto han participado investigadores de la TUD, la Universidad Complutense de Madrid, IBIMA-Plataforma BIONAND (Málaga) y médicos especialistas de los hospitales Vall d'Hebron y Clínic de Barcelona.

Para elaborar la inyección, crearon alérgenos de consenso, proteínas diseñadas a partir de alérgenos naturales que provocan esa reactividad múltiple. Esto es lo que permite abordar varias alergias con un único tratamiento, cuenta Rivera de la Torre.

Por otro lado, la tecnología ARNm permite "entregar el alérgeno a las células de forma efectiva y sin causar efectos secundarios". Hasta ahora, el equipo ha probado su eficacia en ratones y ha conseguido una buena respuesta aplicando tres dosis.

A la espera de ajustar la composición y la dosis, la investigadora de la TUD espera que en humanos pueda ser suficiente con dos o tres pinchazos. Los resultados del estudio se han publicado en la revista Nature Communications.

La piel del melocotón

El ejemplo más clásico en el síndrome alérgico por nsLTP es el de la alergia a la piel del melocotón, dice Victoria Cardona, jefa del Servicio de Alergología del Hospital Vall d'Hebron e investigadora del Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR). Esta familia cuenta con hasta 40 homólogos distintos en numerosas frutas, frutos secos, legumbres y pólenes.

Actualmente, no existe un tratamiento sencillo para este tipo de alergias múltiples. En la clínica, si no es posible identificar la fuente primaria de sensibilización, casi siempre se recomienda evitar todos los alimentos implicados.

Es una estrategia difícil de mantener si las fuentes alergénicas son numerosas y si comerlas accidentalmente puede derivar en reacciones alérgicas graves, como un shock anafiláctico.

Estos pacientes solo disponen de un tratamiento: una inmunoterapia sublingual a base del extracto de melocotón, que tiene la proteína en grandes cantidades. Es un tratamiento seguro, pero solo sirve para alergias alimentarias, no para las ambientales, agrega.

Además, el tratamiento es muy largo y puede extenderse entre tres y cinco años. Por otro lado, Rivera de la Torre señala que la exposición al alérgeno puede provocar reacciones adversas. "Esto genera alarma y desconfianza y hace que muchos pacientes abandonen el tratamiento".

La investigadora de la TUD subraya también que esta inmunoterapia "no siempre garantiza la tolerancia a otros alérgenos relacionados que producen reactividad cruzada, por lo que en muchos casos no resuelve completamente el problema".

Acabar con las reacciones alérgicas

Rivera de la Torre espera que esta 'vacuna', que han creado ella y el resto del equipo, ayude a acabar con las reacciones alérgicas. Al menos con las más graves, que pueden acabar en muerte. "Su efectividad todavía está por probar, pero los datos preclínicos apuntan en la buena dirección".

La ventaja de este nuevo formato de inmunoterapia, es que podría adaptarse a otros alérgenos proteicos como los presentes en los cacahuetes, el marisco, el polen, los huevos, o la leche, añade la investigadora.

En un principio, este producto está diseñado para utilizarlo en pacientes que ya son alérgicos. Sería muy complicado emplearlas en población sana como prevención de las alergias, expone Cardona. "Tendríamos que vacunar contra muchísimos alérgenos".

Rivera de la Torre agrega que el tratamiento podría aplicarse desde las primeras fases de sensibilización, con el objetivo de frenar la progresión de la alergia antes de que aparezcan otras nuevas.

Sin embargo, debido a la amplia cobertura frente a diferentes fuentes alergénicas, también podría utilizarse en pacientes con perfiles de reactividad cruzada más complejos, indica la investigadora del TUD.