El calentamiento global provocará que los virus respiratorios estén cada vez más extendidos.

El calentamiento global provocará que los virus respiratorios estén cada vez más extendidos.

Salud

El mundo es un polvorín: cuatro enfermedades que serán más mortales según aumente la temperatura

Los fenómenos asociados al cambio climático se han relacionado en varios estudios científicos con una mayor mortalidad en diferentes enfermedades.

21 agosto, 2022 02:09

Este mes de julio ha conseguido hacer historia en nuestro país, aunque no es ningún motivo de celebración. La Agencia Española de Meteorología (Aemet) ha declarado que ha sido el mes de julio más caluroso en España desde que se toman registros. Este dudoso honor lo llevaba anteriormente el julio de 2015, pero es fácil imaginar que habrá otros que superen el actual. Hasta ahora, siete de los diez años más calurosos en nuestro país han tenido lugar desde que comenzó el siglo XXI, desde 2001.

Por desgracia, estas cifras récord de calor van acompañadas de otras realmente trágicas: en este julio histórico se han producido 2.124 muertes asociadas a las altas temperaturas, según el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). En este sentido, los grandes afectados son los mayores de 65 años, las personas que padecen enfermedades y quienes tienen menos recursos, tal y como se explica en este artículo de EL ESPAÑOL. De todas formas, la relación entre el aumento de la mortalidad y las olas de calor es algo ya conocido.

La mayor frecuencia de las olas de calor es un síntoma asociado al cambio climático y, por eso, se espera que la mortalidad asociada al calor aumente en los próximos años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un cálculo poco esperanzador: entre los años 2030 y 2050 se producirán unas 250.000 muertes extra debido al calentamiento global. Este fenómeno mata por diversas vías, el clima extremo produce falta de alimentos y de agua potable en algunas zonas, fenómenos meteorológicos extremos, pero también enfermedades.

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El aumento de la temperatura a nivel global puede provocar un aumento de la incidencia de varias enfermedades, o bien por un empeoramiento de la salud de las personas, o bien porque sean introducidas algunas nuevas. Aunque todavía faltan datos para prever cómo afectará al ser humano una exposición continuada a temperaturas más altas de las que estamos acostumbrados, los científicos esperan una mayor incidencia de varias enfermedades que van desde las cardiovasculares hasta, incluso, las neurológicas.

Enfermedades cardiovasculares

El cambio climático se caracteriza por la variación de temperaturas extremas, que están muy relacionadas con las enfermedades del corazón. La Fundación Española del Corazón (FEC) explica en su página web que se relacionan más accidentes cardiovasculares con el frío —cardiopatías isquémicas, anginas de pecho e infartos agudos de miocardio—, pero también el calor puede provocarlos. De hecho, las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte durante las olas de calor.

En este sentido, este estudio publicado en Nature Reviews explica que en los próximos años las muertes cardiovasculares por calor pueden superar a las que se producen por frío debido al calentamiento global. El calor puede ser peligroso para el corazón por los cambios que produce el estrés térmico en el cuerpo: "Estos cambios pueden producir desequilibrios en el control autónomo del corazón, un aumento de la presión arterial, inducir inflamación sistémica y alterar la respuesta de coagulación", recoge el estudio.

Además, las enfermedades cardiovasculares también se han asociado a un factor relacionado con el cambio climático: la contaminación ambiental. El benceno, el monóxido de carbono y el dióxido de azufre son algunos de los químicos presentes en las ciudades contaminadas y que más afectan al corazón. "Respirar aire contaminado se relaciona con un aumento de enfermedades cardiovasculares como la cardiopatía isquémica, la enfermedad cerebrovascular e, incluso, la mortalidad cardiovascular", explica este artículo de EL ESPAÑOL.

Enfermedades respiratorias

Tal y como sucede en las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades de los pulmones pueden agravarse con los cambios bruscos de temperatura. Las dolencias del corazón y de los pulmones están muy relacionadas entre sí y, además, producen mucha mortalidad: si bien las cardiovasculares son las que más muertes producen en España cada año, las respiratorias ocupan el tercer puesto. El calentamiento global puede acentuar, en este sentido, estas tasas de mortalidad.

"El calentamiento climático es una amenaza directa a la salud respiratoria", declara la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) en su página web. Los expertos de este organismo explican que este fenómeno es capaz de agravar la enfermedad respiratoria de estos pacientes y facilitar la aparición de otras enfermedades en las personas sanas. El calor, en concreto, aumenta la mortalidad de algunas patologías respiratorias como el asma o la EPOC.

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Además, como en el caso de las enfermedades cardiovasculares, la salud de los pulmones se compromete especialmente por la contaminación. La SEPAR explica que, en concreto, la contaminación ambiental puede provocar el descenso de la función pulmonar, un empeoramiento del asma y bronquitis crónica. La OMS calculó en el año 2018 que hasta 9 de cada 10 habitantes de nuestro planeta respiran aire contaminado; en este sentido, los pulmones son el órgano más expuesto a los riesgos de la contaminación.

Enfermedades infecciosas

Otra de las graves consecuencias que tendrá el calentamiento global será la aparición de más enfermedades infecciosas provocadas por virus, bacterias y hongos. Según este estudio de la revista Nature Climate Change, el 58% de las enfermedades producidas por patógenos pueden agravarse. En concreto, de las 218 enfermedades que pueden aumentar con el cambio climático, 160 pueden hacerlo por efecto del calor, 122 por cambios en las lluvias y 121 por las inundaciones.

Para realizar estos cálculos los autores —investigadores de la Universidad de Hawai’i en Manoa— revisaron más de 70.000 estudios sobre enfermedades infecciosas que hubieran demostrado agravarse por 10 fenómenos meteorológicos concretos: el calor, las olas de calor, las sequías, los incendios forestales, las lluvias extremas, las inundaciones, la subida del nivel del mar, los cambios en la cobertura del suelo y los cambios bioquímicos en los océanos. 

¿Cómo pueden derivar estos fenómenos en enfermedades contagiosas? Tal y como se explica en este artículo de IFLScience, los incendios en la naturaleza pueden provocar el traslado de animales salvajes de unos ecosistemas a otros y acercarlos a los humanos produciéndose alguna zoonosis —una transmisión de animal a humano, como la viruela del mono—, las sequías pueden impedir el acceso a agua potable y, por tanto, que haya más personas que beban agua contaminada y enfermen o las lluvias pueden aumentar las aguas estancadas que favorecen la multiplicación de mosquitos que transmitan enfermedades, como la malaria.

Enfermedades neurológicas

Aunque todavía es pronto para saber cuál será el efecto concreto del cambio climático sobre las enfermedades neurológicas, los expertos tienen sospechas de que podrían agravarse. En este estudio de la revista Environmental Research los científicos apuntan a que la larga exposición a las altas temperaturas puede dañar el sistema nervioso de varias maneras. La más probable es a través de la acción del estrés oxidativo a nivel celular que puede aumentar por estas temperaturas altas.

"Suponemos que el estrés térmico debido al calentamiento global puede incrementar significativamente la tasa de enfermedades neurodegenerativas. Este estrés puede causar daño en el ADN, mal plegamiento y agregación de proteínas, inducción de vías apoptóticas y autofagia dentro de las neuronas, lo que podría exponer aún más a las células susceptibles a la neurodegeneración", escriben los autores del estudio. De todas formas, todavía no existen datos epidemiológicos que asocien el aumento de temperaturas a estas patologías.