Intervención en la que participan el Dr. Fernando Gallardo y el Dr. Rubén Rodríguez en el Hospital Quirónsalud de Marbella.

Intervención en la que participan el Dr. Fernando Gallardo y el Dr. Rubén Rodríguez en el Hospital Quirónsalud de Marbella.

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Salud

Esta es la cirugía que reduce la mortalidad de los aneurismas de aorta

El mayor registro de aneurismas de aorta abdominal realizado hasta la fecha en España concluye que los aneurismas tratados la técnica quirúrgica EVAR tienen una mortalidad a 30 días inferior al 1,5%.

En el amplio abanico de las temidas enfermedades cardiovasculares se encuentran los aneurismas de aorta, una dilatación anormal de las arterias que puede provocar su rotura y que, según la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), afecta a un 5% de la población de más de 60 años.

Los aneurismas están provocados por la misma afección que causa los infartos de corazón: la aterosclerosis (acumulación de colesterol en las arterias). Cuando se forman placas de colesterol en las arterias podemos estar ante dos escenarios: que la arteria se obstruya hasta impedir el paso del flujo sanguíneo o que se debilite la pared del vaso provocando el crecimiento de la arteria hasta su desgarro. Este último caso es el de los aneurismas abdominales de aorta (AAA), una enfermedad asintomática que suele aparecer en pacientes mayores de 60 años que son fumadores, hipertensos y con el colesterol alto. Para tratar un aneurisma, la única opción es la cirugía, pues no existen tratamientos capaces de reducir el tamaño de las arterias. Sin embargo, la intervención quirúrgica solo está recomendada cuando el aneurisma de aorta supere los 5 centímetros de diámetro y no antes, ya que el riesgo que supone la operación puede superar el riesgo de ruptura.

Para acabar con el aneurisma se puede recurrir a una laparotomía, una cirugía que abre las paredes del abdomen para colocar una prótesis vascular en la arteria afectada. Pero la aparición de técnicas más novedosas y menos invasivas ha apartado la cirugía abierta en beneficio del EVAR (reparación endovascular de aneurismas de aorta), un procedimiento mucho menos invasivo que desde 2010 se realiza prácticamente en todos los centros de España.

Con el objetivo de obtener una imagen a gran escala de esta enfermedad, y conocer las mejoras asistenciales derivadas de la técnica EVAR, se ha llevado a cabo el primer registro multicéntrico andaluz de aneurismas de aorta abdominal y el mayor realizado hasta la fecha en España. Se trata de una investigación liderada por el doctor Fernando Gallardo, cirujano del Servicio de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular del Hospital Quirónsalud de Marbella que dirige el Dr. Rubén Rodríguez Carvajal, en la que también han participado el Hospital Quirónsalud Málaga, el Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar, el Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez de Huelva, el Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz, los Hospitales Universitarios Virgen del Rocío y Virgen de Valme de Sevilla, el Hospital Universitario San Cecilio de Granada, el Complejo Hospitalario de Jaén y el Complejo Hospitalario Torrecárdenas en Almería.

Fernando Gallardo, cirujano vascular y miembro del comité científico de la SACVA.

Fernando Gallardo, cirujano vascular y miembro del comité científico de la SACVA.

La suma de todos los centros proporcionó 372 casos de aneurisma de aorta abdominal intervenidos con la técnica endovascular EVAR -tanto programados como de urgencia- gracias a los cuales se pudieron realizar “múltiples análisis de factores predictores de complicaciones, de aspectos técnicos intraoperatorios y de incidencias post-intervención”, cuenta el doctor Gallardo, que también es miembro del comité científico de la Sociedad Andaluza de Angiología y Cirugía Vascular (SACVA).

Con el EVAR “lo que hacemos es avanzar por dentro de la arteria enferma a través de un catéter en la arteria femoral para colocar la endoprótesis”, describe el cirujano. Se trata de una técnica que “ha demostrado que disminuye la mortalidad de una patología grave de modo significativo, con una recuperación más temprana de la calidad de vida de los pacientes”. La reparación endovascular de aneurismas, explica Gallardo, es una técnica menos agresiva que comenzó a utilizarse para gente mayor con alto riesgo de morir en la intervención, ya que la cirugía abierta “exige anestesia general, intubación del paciente, habitualmente una transfusión de sangre y varios días en la UCI”.

En el estudio se han recogido más de 60 variables de cada caso. Además del sexo y la edad de los pacientes, se han tenido en cuenta los factores de riesgo cardiovascular, características anatómicas de los aneurismas (como el diámetro o la morfología), aspectos técnicos como la clasificación ASA (que estima el riesgo que plantea la anestesia para el paciente), pero también se han recogido variables posoperatorias como los días de estancia hospitalaria, presencia de endofugas (pequeñas pérdidas de sangre entre la arteria y la prótesis) y complicaciones a los 30 días de la intervención.

Quizá la conclusión más significativa de este estudio sea que “la mortalidad en aneurismas de aorta abdominal con técnica endovascular en los centros andaluces se sitúa por debajo del 1,5%”, subraya Gallardo. Un dato que, además, “viene a confirmar lo que se está consiguiendo a nivel mundial: una mortalidad inferior al 2%”.

Los resultados del registro muestran que el 96% de los casos han sido varones y que la media de edad de los pacientes intervenidos de modo programado es de 74 años. Por otro lado, las cirugías urgentes presentan una media de edad de 76 años y una mortalidad “en torno al 20%, mucho menor que en las cirugías tradicionales, que es del 35% o 40%”, señala el facultativo. También se ha tenido en cuenta la estancia hospitalaria de los pacientes, en la que se ha observado una importante reducción. Mientras que con las cirugías abiertas el ingreso medio suele ser de 6-8 días, con el EVAR la estancia media ha sido de 3,8 días, ya que se trata de una intervención con anestesia local o regional y que requiere un posoperatorio mucho más reducido.

La mortalidad de los aneurismas de aorta abdominal intervenidos con la técnica EVAR se sitúa por debajo del 1,5%

Además de las variables anteriores, también se han tenido en cuenta los riesgos derivados de la intervención: en este caso de cirugía vascular, la SEACV contempla las endofugas como una de las posibles complicaciones y sitúa su riesgo entre un 10 y 15% para los pacientes intervenidos con EVAR. Gallardo concreta que se trata de intervenciones que pueden realizarse de modo mínimamente invasivo y suelen aparecer en los 5 años posteriores a la cirugía y que, en ocasiones, estas endofugas “son asintomáticas y no precisan una nueva intervención”.

El cuadro general del registro andaluz de aneurismas de aorta abdominal ofrece unos “resultados excelentes” a los 30 días de la intervención y, aunque Gallardo advierte que no pueden aventurarse con los resultados a largo plazo, afirma que “ya estamos trabajando en añadir los datos de este registro a los datos de 2018 y 2019 para poder hacer un seguimiento a dos y tres años de los pacientes intervenidos”.

El cirujano también destaca como uno de los aspectos más importantes de este registro el que, por primera vez, centros públicos y privados comparten sus datos. Aunque el registro se haya dirigido y coordinado desde la SACVA, ha contado con la colaboración de 3 centros privados y 7 centros públicos de referencia en Andalucía.

La investigación desarrollada a partir de grandes registros como este permiten un estudio a gran escala de la realidad clínica de los aneurismas de aorta en la actualidad en España, además de promover mejoras en la calidad asistencial de los pacientes con la implantación de técnicas de vanguardia como el EVAR.