Un análisis de sangre.

Un análisis de sangre. Gtres

Salud Medicina

El peligro del colesterol 'bueno': daña a quienes ya han sufrido un infarto

La batalla entre los apodos para el colesterol LDL o HDL, más conocidos como "colesterol malo" y "colesterol bueno", respectivamente, aún perdura hoy en día no solo en los medios de comunicación, sino en cualquier consulta médica de atención primaria. La realidad es que se sabe muy poco sobre el colesterol en general, y sus subtipos en particular, y poco a poco estas erróneas denominaciones acabarán en el olvido.

De hecho, cada vez son más los estudios que sugieren que el colesterol HDL o "colesterol bueno" no es tan beneficioso como se pensaba, y sus niveles elevados pueden acarrerar consecuencias desfavorables para la salud general: desde más infecciones hasta más riesgo de muerte.

Ahora, un nuevo trabajo presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología celebrado el pasado 25 de Agosto en Viena vuelve a sugerir algo similar: el colesterol bueno en exceso, también es malo.

El colesterol bueno no siempre es tan bueno

Según el nuevo estudio, aún no publicado en ninguna revista médica, llevado a cabo por investigadores de Atlanta -Estados Unidos-, sugeriría que cuando un individuo sufre una enfermedad cardiovascular, sería erróneo intentar que su colesterol HDL o colesterol bueno se mantuviese a niveles elevados como se solía pensar. De hecho, dichos niveles elevados aumentarían el riesgo de sufrir un ataque al corazón o morir por cualquier causa cardiovascular: unos niveles de colesterol HDL muy altos serían igual que perjudiciales y cargados de riesgo cardiovascular que unos niveles muy bajos.

Actualmente se sigue considerando al colesterol HDL como el "bueno" de la película en cuanto al colesterol sanguíneo se refiere: niveles de entre 40 y 60 mg/dL serían los indicados, aunque se suele decir que "cuanto más, mejor". Por su parte, el colesterol LDL es el "malo" de la película, y unos niveles superiores a 150 mg/dL aumentarían el riesgo cardiovascular en general, e incluso unos niveles superiores a 100 mg/dL en individuos con otros factores de riesgo -diabetes mellitus, hipertensión, tabaquismo-, también se habrían catalogado como perjudiciales. En el caso del colesterol LDL, la premisa es justo la contraria: "cuanto menos, mejor".

Sin embargo, como comenta el Dr. Marc Allard-Ratick, autor principal del nuevo trabajo, aún se desconocen muchas de las funciones del colesterol HDL en el organismo humano. Una de sus funciones sería "limpiar" las arterias de colesterol LDL, pero no es la única. Así mismo, no son pocos los trabajos que relacionan los altos niveles de colesterol HDL con una protección contra los eventos cardiovasculares. El problema es que dichos estudios no se fijaron en los pacientes con niveles demasiado altos de colesterol HDL, sino tan solo en los pacientes con unos niveles en un rango adecuado.

Demasiado colesterol HDL puede ser perjudicial

Por ello, en el actual trabajo los investigadores reclutaron a 6.000 pacientes que ya sufrían algún tipo de enfermedad cardiovascular, o bien cumplían una serie de factores de riesgo que los hacían propensos a sufrir un ataque cardíaco. Se midieron sus niveles de colesterol HDL y se recopilaron datos de sus historias médicas.

Se dividió a los pacientes en cinco grupos según sus niveles de colesterol HDL: menos de 30 mg/dL, entre 31-40 mg/dL, entre 41-50 mg/dL, entre 51-60 mg/dL y más de 60 mg/dL. Recordemos que unos niveles superiores a 60 mg/dl se encuentran fuera del rango óptimo, pero entidades como la Clínica Mayo los consideran beneficiosos.

Posteriormente, los investigadores siguieron a todos estos pacientes durante cuatro años, durante los cuales hasta 769 pacientes murieron a causa de eventos cardiovasculares como un ataque al corazón.

Según sus hallazgos, tanto los pacientes con niveles más bajos como aquellos con los niveles más altos de colesterol HDL eran los que más probabilidades tenían de morir por causas cardiovasculares.

Concretamente, aquellos individuos con niveles superiores a 60 mg/dL, o inferiores a 40 mg/dL, tenían hasta un 50% más de riesgo de sufrir un ataque cardíaco o morir por causas cardiovasculares que aquellos con niveles de colesterol HDL entre 41 y 60 mg/dL.

Por el momento se desconoce por qué los niveles excesivamente elevados de colesterol bueno producirían estos efectos negativos, aunque se sabe que es más común tener bajos niveles de colesterol HDL que al revés.