Dos copas de vino tinto dispuestas para ser bebidas.

Dos copas de vino tinto dispuestas para ser bebidas.

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El vino acorta la vida: con cinco copas a la semana se vive menos

Beber alcohol con moderación es un término ambiguo que ni siquiera la OMS es capaz de clarificar. Un nuevo trabajo afirma que incluso los límites de consumo seguros son perjudiciales.

Actualmente, según la Organización Mundial de la Salud, el término "beber con moderación" es ambiguo. Para los individuos menores de 65 años se aconseja no sobrepasar las dos dosis de alcohol diarias, y para las mujeres se aconseja máximo una al día; a partir de los 65 años, se aconseja directamente evitar el alcohol.

En España se siguen aconsejando estas directrices, aunque algunos estudios hayan sugerido que una copa de vino al día es peligrosa en muchos ámbitos de la salud. Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista The Lancet ha llegado a una conclusión similar: más de cinco dosis de alcohol a la semana disminuyen la esperanza de vida, a pesar de considerarse un "rango seguro" en muchos países.

Actualmente en Estados Unidos se siguen las pautas mencionadas por la OMS: dos dosis de alcohol para hombres y una dosis de alcohol para mujeres como máximo al día; el equivalente a 196 gramos y 98 gramos de alcohol respectivamente). Sin embargo, este nuevo trabajo asegura que más de 100 gramos de alcohol a la semana -equivalente a 7 bebidas estándar- se habría relacionado con un mayor riesgo de muerte prematura.

O lo que es lo mismo, las pautas "seguras" de alcohol en mujeres, y el equivalente a la mitad de lo recomendado en hombres, se asociaría con una menor esperanza de vida.

Esas son las conclusiones a las que ha llegado esta nueva investigación tras analizar datos casi 600.000 individuos de 19 países diferentes, llegando a recomendar que se revisen los rangos seguros de consumo de alcohol actuales y se rebajen aún más. Cabe destacar que no todos los países siguen las directrices de la OMS en lo que respecta a un "consumo moderado" de alcohol, ya que sin ir demasiado lejos Canadá es un país más laxo al respecto, dejando como límite 136 g de alcohol a la semana para mujeres y 204 g de alcohol a la semana para hombres.

El estudio, realizado en conjunto por la Universidad de Cambridge y la British Heart Foundation, sugeriría que las pautas correctas de consumo de alcohol serían precisamente las que recomienda actualmente Reino Unido, un país donde los limites establecidos con menos de seis bebidas estándar por semana tanto en hombres como en mujeres. Aún así, los investigadores puntualizan que su estudio tiene limitaciones, ya que dado que las pautas de "consumo moderado" de alcohol en todo el mundo son muy variables y no se tiene totalmente claro cuál es la cantidad de bajo riesgo para la salud.

El alcohol reduce la esperanza de vida

Para el trabajo se analizaron datos de 599.912 personas durante una media de 7,5 años en países de elevado nivel socioeconómico, donde se bebía alcohol, pero ninguna de las cuales parecía ninguna enfermedad cardíaca.

Aproximadamente el 50% de los individuos encuestados afirmaban beber más de 100 g de alcohol a la semana, y el 8% bebía más de 350 g por semana. Tan solo sobrepasar estos 100 g ya se relacionó con una menor esperanza de vida.

Si se bebían entre 100 g y 200 g de alcohol a la semana, la esperanza de vida se reducía unos seis meses; si se bebían entre 200 g y 300 g, la esperanza de vida se reducía entre 1 y 2 años de media en comparación a los que bebían menos de 100 g. Por su parte, aquellos de bebían más de 350 g de alcohol a la semana llegaban a reducir su esperanza de vida hasta 4 o 5 años de media.

Según este trabajo, el consumo de alcohol estaría directamente relacionado con un mayor riesgo de sufrir ictus o insuficiencia cardíaca, muerte por hipertensión arterial o aneurisma aórtico. No se detectó un limite bajo seguro en el cual el consumo de alcohol no se relacionase con ninguna de estas enfermedades.

En contraposición, los investigadores también detectaron un riesgo levemente menor de infarto de corazón no mortal. Aún así, este riesgo levemente inferior debe compararse con el riesgo aumentado de otras enfermedades potencialmente mortales ya mencionadas, ya que no compensaría en comparación.

Por ello, los autores afirman que el mensaje actual sobre el alcohol debería ser el siguiente: "Si ya bebe alcohol, debe intentar beber menos para vivir más. Y si no bebe alcohol, evítelo a toda costa".