Una mujer pone sus manos sobre la zona en la que están los ovarios.

Una mujer pone sus manos sobre la zona en la que están los ovarios. Archivo

Salud Curiosidades

Siete cosas que deberías saber sobre los ovarios

Estos órganos reproductivos femeninos, cuyo tamaño estándar es similar al de una nuez, tienen funciones más allá de la reproducción.

Los ovarios son ese par de órganos femeninos en los cuales se suele pensar en dos ocasiones en particular: durante la menstruación -por el dolor que provocan-, o durante la búsqueda de un embarazo -su funcionamiento debe ser óptimo-.

Sin embargo, estos órganos, cuyo tamaño es similar a una nuez, tienen muchas otras funciones esenciales en el día a día de una mujer, más allá de la conocida función reproductiva. Estas son algunas de sus utilidades y varias curiosidades.

Son una fábrica de hormonas

En los ovarios se crean dos hormonas responsables del desarrollo del organismo femenino durante la pubertad: el estrógeno y la progesterona. Dichas hormonas son las responsables del crecimiento de los pechos, del ensanchamiento de las caderas, y también tienen como objetivo preparar al útero para un posible embarazo. Si existe una falta de alguna de estas hormonas, pueden existir problemas para la reproducción.

Asimismo, los órganos reproductores femeninos también producen otras hormonas, como la testosterona, aunque en una cantidad muy pequeña en comparación al estrógeno. Dicha testosterona participa en el deseo sexual.

Los ovarios producen la célula humana más grande

Estos dos órganos son los responsables de crear y hacer madurar la célula humana más grande: el óvulo. En sus inicios, el óvulo es una célula plana e invisible, pero las hormonas creadas por los órganos encargados de la reproducción en las mujeres pueden transformarlo hasta crear una célula visible a simple vista -sin necesidad de microscopio-.

Pueden cambiar de tamaño

A pesar de que los ovarios tienen un tamaño más o menos estándar, este no es estático. En otras palabras, pueden crecer o menguar según la etapa del ciclo menstrual, e incluso durante la vida de una mujer.
Normalmente suelen medir entre tres y cinco centímetros, pero en los momentos de la ovulación pueden aumentar de tamaño de forma temporal. Asimismo, tras la menopausia, dichos cambios de tamaño se paralizan.

Son sensibles al estrés

Diversos estudios han demostrado que el estrés puede crear un malestar no solo psicológico, sino también físico. De hecho, algunos individuos tienden a perder peso cuando sufren estrés.

En el caso de los ovarios, el estrés puede provocar anovulación o falta de creación de óvulos por parte de los ovarios. Se trata de una forma de prevenir el embarazo en épocas del estrés, una medida defensiva del organismo.

Albergan 400.000 óvulos potenciales

Durante la pubertad, ambos ovarios contienen alrededor de 400.000 folículos, aunque evidentemente no todos acabarán usándose para crear óvulos. En cada ciclo menstrual empiezan a madurar una media de 20 óvulos, aunque tan solo uno de ellos se acaba liberando normalmente -aunque pueden ser más, en cuyo caso habría riesgo de embarazo múltiple-.

Cuando esto se produce, el resto de los óvulos continúan liberando hormonas, hasta que el organismo vuelve a reabsorberlos.

Podrían provocar el acné

Debido al hecho de que los órganos reproductores femeninos tienen un papel esencial en la producción y equilibrio hormonal, se especula que estos órganos también puedan ser los causantes del acné femenino.

Existen ciertas condiciones, como el síndrome del ovario poliquístico, donde el equilibrio hormonal entre estrógenos, progesterona y testosterona se altera. Si existe exceso de testosterona, se producen signos tales como acné, exceso de vello en localizaciones típicamente masculinas, y fluctuaciones de peso. Aunque, eso sí, aún no se sabe si este síndrome se origina originalmente en los ovarios o en el cerebro.

La píldora y el cáncer de ovario

El uso de fármacos anticonceptivos, sobre todo aquellos que usan estrógenos y progesterona, han demostrado reducir el riesgo de cáncer de ovario tras apenas unos meses e tratamiento, según el Instituto Nacional del Cáncer -NIH- de Estados Unidos.

Por otra parte, la píldora anticonceptiva ha demostrado reducir el riesgo de este tipo de cáncer en las mujeres portadoras de mutaciones de los genes BRCA1 o BRCA2, los cuales han demostrado aumentar el riesgo de dicho cáncer.